martes, 28 de diciembre de 2021

Arturo Pérez-Reverte, El pintor de batallas



No soy gran lectora de las novelas de Pérez-Reverte aunque algunas he leído. Hace poco leí una entrevista que le hacían a raíz de su última novela cuyo título no recuerdo. En esa entrevista hablaba de muchos temas y sin pelos en la lengua, como es habitual en él y mencionó positivamente esta novela. Fue esa referencia la que me llevó a comprarlo. 

En El pintor de batallas, Pérez-Reverte retorna a su pasado como corresponsal de guerra y, desde esta experiencia, rememora las guerras y conflictos que vivió en primera línea. En la novela, Faulques es un fotógrafo que abandonó la fotografía para encerrarse en una torre con vistas a un acantilado mediterráneo y pintar batallas (o mejor, una síntesis de todas ellas). 

Faulques intenta lograr, pintando un gran mural en el interior de la torre, algo que no había logrado a través de sus fotografías. Ahí recibirá una extraña visita que viene a traerle preguntas y reflexiones desde el pasado.

De esta manera, por su novela irán desfilando recuerdos del pasado y con ellos las guerras en las que ha estado, la maldad que ha visto y vivido, el amor y el odio, sus reflexiones sobre el arte y las ciudades y museos visitados, la violencia, la mezquindad, la miseria, y tantas otras cosas. 

Una novela bien escrita, que mantiene la atención en una historia que es una confluencia de acontecimientos y de vidas personales entrelazadas con ellos.

sábado, 18 de diciembre de 2021

Audre Lorde, Zami. Una biomitografía. Una nueva forma de escribir mi nombre

Primero de todo decir que Zami es un nombre Carriacou que designa a aquellas mujeres que colaboran como amigas y amantes. Esta aclaración en la primera página ya nos da una clave importante de esta novela-biografía, es decir, autobiografía novelada/poetizada en el sentido de que se otorga licencia para no ser totalmente fiel a la realidad. 



Lorde hace un recorrido por su vida hasta los años sesenta (ella nació en 1934), justamente la etapa en la que no era todavía famosa como poeta y feminista. Por tanto, estamos ante una autobiografía que no abarca sino una parte de su vida, su etapa de formación, de crecimiento personal y de sus inicios como escritora.

Sus primeros treinta años de vida constituyen la base de lo que luego se desarrollará plenamente: su experiencia en sus múltiples identidades (mujer, lesbiana, negra, madre, escritora, trabajadora…). Ella no considera que tenga que unificarlas en una sola identidad sino que considera que la diversidad la enriquece y que es factible vivir con todas sus identidades. No obstante, se da cuenta (la obra está escrita en los años ochenta), no sabemos si en los años sesenta o cuando escribió esta obra, de cómo en el ambiente lesbiano en el que se movía, las lesbianas blancas no eran capaces de entender el racismo que sufría.

Indudablemente estamos ante un texto que plantea la interseccionalidad dentro del feminismo y la importancia de que las mujeres colaboren solidariamente entre ellas y refuercen su autonomía vital por la que hay que luchar como una guerrera. Lorde asumió su condición de guerrera, incluso en el nombre que adoptó poco antes de su muerte: Gamba Adisa, que significa “Guerrera: la que se hace comprender”. 

Una novela bien escrita e interesante en cuanto al contenido, especialmente en la descripción de los ambientes neoyorkinos lesbianos de los años 50 del siglo pasado. Así mismo resulta ilustrativo el racismo que sufre la población negra en Estados Unidos en un momento previo a la consecución de los derechos civiles. Conviene no olvidar tampoco su condición de obrera y las condiciones que tuvo que sufrir en sus lugares de trabajo. Concluyendo, una buena novela, o como ella quiso denominarla: una buena biomitografía.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Imre Kertész, El espectador. Apuntes (1991-2001).

 

Ya he dicho muchas veces cuanto me gusta este escritor (primer premio Nobel húngaro). Extrañamente, sin tener nada en común (quizás solo tenemos en común el ser europeos), me identifico con sus reflexiones de una forma inquietante. Como ya he dicho alguna vez, siento que Kertész me identifica, me traduce, dice lo que pienso y siente lo que me emociona. 

Este El espectador. Apuntes (1991-2001), no es una excepción y he vuelto a encontrar en él esa sintonía que tanto cuesta encontrar, incluso en los libros. No estamos aquí ante una obra de ficción, sino ante unos apuntes de su vida a lo largo de diez años. No se trata de un Diario al uso porque apenas hay referencias cronológicas y jamás detalla su vida personal, aunque algo de esos aspectos hay en este espléndido libro. 

Aquí vais a encontrar de todo desde referencias a la enfermedad y muerte de su primera esposa, su amor por la segunda, la vejez y la enfermedad, su conflictiva relación desde su ser judío (aunque no practicante) con su país en el que se siente extranjero y no aceptado, referencias a sus libros pasados y a los que estaba escribiendo durante esos años, sus reflexiones sobre el comunismo y la caída de la URSS y otros muchos temas. 

Resulta muy interesante su manera de ver y observar la deriva de Hungría, que no solo no ha mejorado sino todo lo contrario. Que gran observador de la realidad política, social y cultural es Kertész, que certeras son sus reflexiones y conclusiones. 

El espectador. Apuntes (1991-2001) es el segundo libro (se han publicado desordenados) de una trilogía formada por Diario de la galera (interesante testimonio de su aislamiento en la Hungría socialista) que recoge el periodo entre 1961 y 1991; y el tercer libro titulado: La última posada que contiene sus apuntes entre 2001 y 2009, cuando fue diagnosticado de una grave enfermedad que finalmente le provocó la muerte en 2016. 

Viajé a Budapest poco tiempo después de su muerte, en agosto de 2016, pregunté a una guía si me podía indicar en qué cementerio estaba enterrado Kertész y con un desprecio absoluto hacia el gran escritor me dijo que suponía que estaría en un cementerio judío. Me dio la oportunidad de responderle, con placer por mi estimado escritor, que se equivocaba. Miró en su móvil y efectivamente tuvo que reconocer su error. Comprendí muy bien lo que explicaba el escritor sobre el rechazo que había en su país hacia su persona y lo ajeno que se sentía él hacia su país.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Pedro Mairal, Una noche con Sabrina Love



Tengo que confesar desde la primera línea que esta historia me ha encandilado, me ha parecido tierna sin caer en la bobería. 

Daniel Montero, el protagonista, es un adolescente de diecisiete años que vive en Curuguazú. En su cuarto se encierra para ver el programa de Sabrina Love, una estrella del porno muy popular en Argentina. 

Daniel gana un concurso cuyo premio es pasar una noche con su soñada Sabrina Love. A partir de ese momento, Daniel se lanza, sin apenas dinero, a un viaje iniciático en el que vivirá múltiples aventuras que se convierten en su bagaje de experiencias. 

El viaje para llegar a Buenos Aires resulta ser toda una aventura puesto que recorre la distancia haciendo dedo, su llegada a la gran ciudad procedente de una pequeña localidad y su estancia en casa de un amigo de su hermano resulta plena de sorpresas.

Daniel vive también su «iniciación» a la sexualidad. Aunque sus dos experiencias son bastante diferentes, las vive con deseo y entusiasmo. 

Mairal escribe bien, teje muy bien la historia y es capaz de construir un personaje lleno de matices, complejidad y gracia.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Javier Marías, Así empieza lo malo



Esta novela sitúa los sucesos que nos relata en la Transición, etapa histórica que se desarrolló tras la muerte de Franco y la «transición» de la Dictadura a la Democracia. 

El narrador es Juan de Vere, un joven contratado como traductor y secretario por el director de cine, Eduardo Muriel. Su trabajo provoca que este joven realicé su trabajo en casa de Muriel y su mujer, Beatriz Noguera. El joven enseguida se da cuenta de que se trata de un matrimonio desgraciado en el que ella cometió alguna falta que ha provocado el castigo irrevocable de él. 

Estamos ante una historia intimista que lleva al narrador (y al autor) a preguntarse sobre la necesidad de la verdad, de revelar secretos largo tiempo guardados. El conocimiento de dichos secretos puede provocar una hecatombe como así ocurrió en el desgraciado matrimonio del que hablamos. 

Es difícil no trasladar ese planteamiento sobre la verdad y la justicia a la época de la Transición en la que había mucho que revelar o ocultar tras casi cuarenta años de Dictadura. Marías no aboga por el olvido, solo plantea una reflexión sobra la verdad, la memoria, en un país que salía de un sistema político tan represivo como el franquismo. 

En la novela aparece la reconstrucción del pasado de franquistas que de pronto dicen haber sido antifranquistas, entre ellos destaca un Doctor que había abusado de la información de que disponía para extorsionar a las familias de vencidos que se encontraban en una situación de vulnerabilidad. Un episodio este francamente inquietante y terrible que crea un dilema en el joven narrador. 

Interesante la vuelta de tuerca final que desvela el porqué del interés de Juan de Vere. 

La prosa de Marías es preciosista, refinada y exacta. Destacan sus largos párrafos en los que parece que no pasa nada, pero pasa mucho, muy característicos de su forma de narrar.

lunes, 8 de noviembre de 2021

James Salter, Anochecer




Este libro está compuesto por once relatos, uno de ellos es el que da título al libro. Todos los relatos comparten características comunes: son sobrios, predominan las situaciones cotidianas, con pocos trazos dibuja diversidad de sentimientos, sus argumentos son tan corrientes que nos cuesta entender dónde quiere ir a parar. Todos los relatos están impregnados de cierta tristeza, de una sensación de fracaso y de vulnerabilidad.
 
Su forma de escribir nos puede llevar a pensar que estamos ante un escritor fácil y no es así, leer sus cuentos requiere lentitud y mucha atención. La lectura pausada y lenta nos proporciona el placer de una manera de escribir realmente cuidada y de gran finura. 

En todos los relatos he encontrado aspectos que han captado mi atención, pero la mujer solitaria, abandonada, asombrada y perdida de «Anochecer», me ha gustado especialmente. 

No suelo leer relatos, prefiero las novelas que permiten un desarrollo más largo de la narración, pero hay autores/as que me gustan por como tratan estas narraciones breves. Desde luego Salter es uno de ellos.

jueves, 28 de octubre de 2021

Douglas Kennedy, El momento en que todo cambió



Leí hace diez años, En busca de la felicidad. Me resultó entretenida, me pareció que hilaba bien las historias pero que rozaba la novela romántica. Así que, aunque compré esta segunda novela, había pasado mucho tiempo (de hecho parece ser que está agotada) sin sentirme tentada por ella. Empezaré diciendo que ese rozar la novela romántica, aquí es algo más que rozar. En momentos puntuales es empalagosa. Pese a ello hay componentes que me han atraído mucho: el primero que transcurra mayoritariamente en Berlín, ciudad que conozco de varios viajes y que me encanta. Me ha interesado también el relato de los últimos años de la RDA (el centro de la historia transcurre en 1984) y, por tanto, de las dos Alemanias, el muro dividiendo Berlín y la Guerra Fría. 

La historia, como indica el título, va de los «momentos» en que se toman decisiones que lo cambian «todo». Thomas Nesbitt recibe un paquete cuyo remitente, Petra Dussman, lo deja perplejo hasta el punto de postergar su apertura. Con esta excusa, asistiremos a una historia bien trazada y solventemente desarrollada. Los secretos se irán desvelando y conoceremos otra versión de lo sucedido.

lunes, 18 de octubre de 2021

Angelika Schrobsdorff, Tú no eres como otras madres



En este caso es casi obligado empezar por la explicación del título, la autora se refiere con el título a su madre: Else Kirschner. Por tanto, esta novela es en realidad la reconstrucción de una vida real, la autora nos relata la vida de una mujer que rompió los estereotipos femeninos de lo que debía ser una madre en un contexto tremendamente complejo, los años posteriores a la Iª Guerra Mundial. 

Else Kirschner nació en el seno de una familia judía acomodada de Berlín. Vivió una vida cómoda sin preocupaciones materiales, mimada y consentida por su familia que no le impuso la religión judía como era frecuente en esos años en su clase social. Angelika Schrobsdorff nos va relatando la actitud inconformista de su madre que buscó el amor sin someterse a las reglas establecidas y que tuvo tres maridos (y muchas otras relaciones) cristianos, teniendo un hijo o hija con cada uno de ellos. 

¿Por qué no era como otras madres? Porque, amando a sus criaturas su objetivo en la vida fue divertirse, vivir la vida con la intensidad posible y luchar por su autonomía personal haciendo los que consideraba oportuno sin someterse a sus hijo/as, maridos, religión de nacimiento y cualquier otra convención social. 

Sin embargo, la llegada del nazismo al poder pondrá fin a su modo de vida que podríamos encajar en lo que se denominó «los felices (o locos) años veinte» en los que diversión y cultura se entremezclaron en sectores sociales acomodados o, directamente, ricos. 

Else Kirschner no supo ver el peligro que corría ella y sus hijo/hijas y esperó demasiado para marchar de Alemania. Al final, ya sin pasaporte, tuvo que casarse en una boda ficticia con un búlgaro que se avino a ello para poder huir a Bulgaria. Sin embargo, como bien sabemos, hasta allí llegó el nazismo y su vida se fue deteriorando hasta llegar a la miseria. Pese a ello sobrevivió con graves secuelas en su salud y la muerte de muchas personas de su entorno más próximo por su condición de judías o medio-judías como era el caso de sus hijo/as. 

La reconstrucción de la vida de su madre no se queda en lo personal, la autora logra reconstruir una época agitada con múltiples personajes de todas las clases sociales. Está muy bien escrito y su lectura resulta ágil e interesante, casi adictiva. Excelente obra.

viernes, 8 de octubre de 2021

Amos Oz, La caja negra



Me ha sorprendido gratamente esta novela de Amos Oz, un autor del que he leído varias novelas. El asombro viene de la estructura narrativa adoptada por el autor, en la que apenas hay diálogos, los personajes no comparten escenas, y apenas hay acción. Esto es así porque Oz escribe una novela epistolar en la que los diversos personajes intercambian cartas a través de las cuales conocemos sus opiniones, percepciones y sentimientos. 

No parecía que de esta opción, tan novedosa en Oz, pudiera emerger una historia tan brillante y tan potente. El intercambio de cartas construye una historia que se sustenta en tres pilares: Ilana, que ha estado casada con Alec, y Michel, segundo marido de Ilana. Alec e Ilana se divorciaron por graves desavenencias entre ambos que les llevó al divorcio. El callejón sin salida en el que entraron ambos por una sexualidad perturbada que acabó en numerosas infidelidades de ella, hizo estallar por los aires su relación. 

El tercer personaje es Michel, segundo marido de Ilana, y un hombre muy religioso que raya en el fanatismo. Alec, justamente, es un estudioso de los fanatismos religiosos que ha abandonado Israel para establecerse en Estados Unidos. 

Michel se ha casado con Ilana, ha asumido la educación de un díscolo hijo adolescente de su anterior matrimonio (no reconocido por Alec). Manfred Zackheim, abogado de la familia, era el administrador del patrimonio de Alec, que mediaba cuando esa correspondencia cruzada entraba en temas económicos. Un personaje secundario, pero relevante, es Boaz, el hijo adolescente de Ilana y Alec, que buscaba su sitio en el mundo. 

El intercambio epistolar, trasciende a sus personajes, puesto que describe el trasfondo histórico de una época y de una problemática cuyo centro son los conflictos entre Israel y los territorios palestinos con su carga de odios y enfrentamientos.

martes, 28 de septiembre de 2021

Eduardo Halfon, Duelo




Esta breve novela (poco más de cien páginas) tiene un protagonista alrededor del cual gira: Salomón, un niño que se ahoga con cinco años en el lago Amatitlan (en Guatemala). El niño era el hermano mayor del padre del narrador (trasunto del propio Halfon).

A partir del niño ahogado, el autor narra en tan poca páginas unos cien años de la historia familiar con continuos desplazamientos en el espacio y en el tiempo. La historia avanza y retrocede desde la niñez del narrador a la edad adulta cuando regresa al lago Amatitlan. 

La novela no se queda solo en resolver el misterio de Salomón sino que van apareciendo personajes y escenas casi mágicas, destacando para mí la curandera Ermelinda y el jardinero Isidoro. 

Una novela que te lleva de la mano para recorrer el universo del autor con tal rapidez y naturalidad que cuando acabas, hay que hacer un alto en el camino para pensar en la historia que nos ha contado. Entre otros aspectos en las relaciones entre hermanos con su carga de duelo y culpa (también de alegría y espontaneidad).

sábado, 18 de septiembre de 2021

JOHN CONNOLLY, Serie de Charlie Parker


 Este verano ha sido el verano de la serie de Charlie Parker de John Connolly. Y pienso seguir adelante porque ya tengo el siguiente dispuesto para poder leerlo. Sé que me pasan estas cosas desde hace años con la "novela negra", como me enganche a un autor, no se parar (y esta serie son veinte libro si no recuerdo mal, tenéis los dos anteriores comentados más extensamente, podéis encontrarlos buscando la etiqueta por autor).

Los protagonistas continúan siendo los mismos: Charlie Parker por un lado, ex policía atormentado desde el asesinato de su mujer y su hija pequeña, que ahora es detective. Louis y Ángel, dos delincuentes amigos de Parker y que son gays. Por último, Rachel su pareja que tiene una convivencia difícil con Parker porque se siente en peligro por el trabajo del expuesto detective.

Otro aspecto curioso son los aspectos fantásticos que aumentan los elementos terroríficos de esta serie y que no había encontrado en ninguna novela de este género. Al principio no me hacía mucha gracia este aspecto pero me he acostumbrado.

Dice Carlos Boyero que solo dos autores de "novela negra" le provocan insomnio la noche anterior a que salga publicada su última entrega para zampársela de un tirón. Uno de los dos es John Connolly (el otro, James Ellroy). Coincido con Boyero, no en el insomnio, pero sí en que el enganche con este autor será a perpetuidad.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Joyce Carol Oantes, Hermana mía, mi amor

Tenía esta novela en mi biblioteca desde hacía años, no me «llamaba» leerlo por motivos difíciles de explicar ¿Cómo puedo explicar que los libros me «llaman» o no lo hacen? Desde luego, su grosor, que supera las seiscientas páginas, no contribuía a que se produjera esa «llamada», aunque he leído otros libros de esa extensión o superior en estos años. 



Hermana mía, mi amor es una novela que va mejorando conforme vas avanzando en su lectura y eso siempre me parece muy positivo. El asesinato de una joven patinadora de seis años es una historia que está inspirada en un hecho real: en 1996 JonBenet, reina infantil de la belleza, apareció estrangulada en el sótano de su casa, una lujosa vivienda de Boulder, Colorado. Este punto de partida real permite a la autora hacer una fotografía muy perturbadora de la sociedad norteamericana. 

El sueño norteamericano, el infierno de la prensa sensacionalista, la doble moral de familias conservadoras que transgreden los valores que dicen defender, la cultura del dinero, el éxito y el prestigio, constituyen un coctel explosivo. La autora desmenuza sin piedad las pasiones más turbias del ser humano encarnadas en una familia rica, disfuncional y malsana, que acaba destruyéndose de una forma desoladora.

La novela tiene una gran fuerza narrativa, la autora escribe bien de forma cortante y lírica a la vez, introduce además innovaciones formales como la letra manuscrita, tachones, espacios en blanco, etc. que resultan significativas en el transcurso de la narración.

lunes, 26 de julio de 2021

BAÑOS


Me gusta mucho bañarme en el mar. 

No llevo toalla, ni me tumbo en la arena, ni tomo el sol, ni leo. Voy muy pronto para no pasar calor, ando hasta una pequeña playa nudista, me baño varias veces mirando como el sol se va elevando y cuando sus rayos, todavía mansos, me secan la piel, vuelvo a casa.

Leo mucho durante el día.

A veces paseo por la tarde y me tomo una copa de cava mientras llega el ocaso.

Y así paso el verano...

lunes, 28 de junio de 2021

Eduardo Halfon, Biblioteca bizarra


Este pequeño libro es el primero que leo de Halfon y el primero que leo (y compro) en Kindle (y he leído en la Tablet). Muchas novedades, no todas igual de positivas. El libro de Halfon me ha gustado bastante y lo he leído en un suspiro, leerlo en la Tablet me ha gustado menos (aunque la experiencia no ha sido mala). No sabía cómo funcionaba (cómo se subrayaba, se cambiaba la letra, la luz de la pantalla, etc.) y lo iba descubriendo sobre la marcha e interrumpiendo la lectura. Además he notado que recuerdo menos lo leído que en papel y eso no me gusta. Volveré a intentarlo para ver si ahora que sé cómo funciona, la lectura es mejor. 

Biblioteca bizarra consta de seis capítulos a modo de crónicas literarias y personales sobre su relación con su país de nacimiento, con el lenguaje y con los libros. El trasfondo de este libro es su amor por la literatura como lector y como escritor. 

Efectivamente, se trata de una serie de reflexiones, de pensamientos y de emociones en torno a los libros, cada una diferente a las otras pero unidas por ese hilo común que señalo. Me ha atraído mucho la sutileza con que escribe Halfon, el cuidado que pone en su escritura y en el contenido de dichas crónicas literarias y personales. 

Seguiré leyendo a Halfon, de hecho ya tengo otro libro suyo: Duelo.

viernes, 18 de junio de 2021

John Connolly, Todo lo que muere



Es mi segunda novela de la serie Charlie Parker. Empecé mal porque leí la octava novela, Los hombres de la guadaña, de la serie (formada por veinte novelas) cuando tenía esta que es la primera de la serie. Cierto que no tenía idea de la existencia de la serie.  

En Todo lo que muere conocemos al protagonista de la serie, Charlie Parker, sus problemas con el alcohol y con el trabajo policial y la desgracia que le azota al ser asesinadas su mujer y su hija pequeña. Este asesinato lo aleja fulminantemente del albohol y sobrevuela en toda la novela la culpa.

La trama de la novela gira en torno a un cruel asesino que no se conforma con matar, ya que su rito de arrebatar la vida resulta de gran crueldad. La persecución del asesino es a la vez venganza y expiación de las propias culpas.

Y sí, hay fantasmas; aunque obedecen al autor, la movilidad está muy reducida y las noches se hacen largas. En ningún momento se intuye que no van a encontrar al asesino aunque no se puede descartar su movimiento.

El totalitarismo que se desprende de esta primera novela de la serie Charlie Parker, resulta extremadamente inquietante. Todo lo que muere, refleja un universo con comportamientos y actitudes que rallan en el fascismo. Resulta muy interesante el protagonismo de las mujeres como seres indefensos, objeto de burlas e incapaz de asentar el igualitarismo que tanto ansían.

martes, 8 de junio de 2021

Charlotte Delbo, Ninguno de nosotros volverá




He leído muchos libros (películas y series) que tienen como elemento central los campos de concentración, tanto libros de historia como libros de memorias; también he leído algunas novelas sobre el tema, pero he desestimado, en general, la ficción. 

Por tanto, el libro de Delbo no me descubre nada nuevo en líneas generales. Sin embargo, Ninguno de nosotros volverá me parece un texto extraordinario. El hecho de que la autora sea una mujer nos descubre múltiples detalles sobre cómo sufrieron ellas los campos de concentración. Su manera de narrarlo también es diferente, aunque no sé si en ese aspecto el ser mujer tiene algo que ver. 

Delbo fue una prisionera política francesa que estuvo en Auschwitz-Birkenau (primer campo que visité y que me conmocionó) y, posteriormente, en el campo de mujeres de Ravensbrück. En total veintisiete meses de cautiverio en el infierno. Una vivencia de la que es imposible salir indemne.

Algo que me parece muy interesante es la solidaridad entre mujeres que hace tiempo he deducido de la lectura de los libros de memorias. No es que los hombres no tuvieran actos de solidaridad pero parece ser, aunque está poco estudiado, que estos proliferaron más entre las mujeres. Como hipótesis podríamos apuntar que la educación patriarcal que reciben las mujeres, orientada a los «cuidados» pudiera explicar ese mayor apoyo mutuo entre ellas. 
 «O partir todas juntas o quedarse todas juntas. Cada una había aprendido a golpe de dura experiencia que el individuo aislado se encuentra indefenso, que es imposible sobrevivir sin las demás. Las demás son las de tu grupo, las que te sostienen o cargan contigo cuando ya no puedes caminar, las que te ayudan a aguantar cuando ya no te quedan ni fuerzas ni valor» (p. 263). 
Su manera de narrar los recuerdos es fría y emocionada a la vez. Describe la dureza de la vida en los campos con aparente distancia, sin embargo su sinceridad y autenticidad, emocionan e impresionan vivamente. La tortura corporal a la que fueron sometidos los cuerpos de hombres y mujeres es de tal dimensión que resulta inhumano e incomprensible. Hace tiempo que he desistido de entender lo que ocurrió en esos espacios de muerte y de horror.

viernes, 28 de mayo de 2021

Dubravka Ugrešić, No hay nadie en casa


Tengo que confesar que había olvidado que ya había leído un libro de Ugrešić, me refiero a El Museo de la Rendición Incondicional. Y resulta imperdonable porque esta novela me gustó bastante.

No hay nadie en casa es una obra difícil de clasificar, desde luego no es ficción porque lo que se explica ha sucedido en la realidad. La autora va desgranado diversos temas que parecen tener sentido agrupado y que están vinculados entre sí. La literatura, el racismo, las migraciones, Yugoslavia, el comunismo, el capitalismo, la pobreza y, especialmente, la Europa del Este y sus copas de champagne.

La mayoría de los textos son breves o muy breves porque se escribieron la mayoría para la prensa escrita, tal y como explica la autora. 

Son textos de actualidad, propositivos, sintéticos, bien escritos. Lo que escribe se lo toma muy en serio pese a que en algunas ocasiones nos haga casi reír. Cuando se refiere a temas de actualidad política la autora sabe que pisa aguas pantanosas, sin embargo el hecho de vivir fuera de los territorios de la antigua Yugoslavia, ha aligerado su carga y puede hablar con mayor libertad.

El tema de las migraciones, culturas e identidades es un tema permanente en su literatura, tal y como lo demuestra en sus libros. Es extremadamente dura en su crítica al poscomunismo y, también al nacionalismo, la etnicidad o el esencialismo:
 «Vivimos en tiempos que nos obligan a comportarnos como si viviéramos en el paraíso. Evidentemente, el mundo en el que vivimos no es un paraíso. Este libro va en contra de las reglas de la buena conducta: gruñe». 
 Cuando la autora gruñe, su empatía, la comprensión de la complejidad de los problemas geoestratégicos y la necesidad de cierto entendimiento entre las personas, prepara el terreno para otros objetivos. Una autora a la que hay que seguir.

martes, 18 de mayo de 2021

Fernando Fernán-Gómez, El Tiempo amarillo. Memorias 1921-1943.


Estamos ante un libro de memorias (primer volumen) que recorre sus primeros 22 años de vida. Resulta interesante el recorrido vital de un niño, adolescente y joven que era hijo «natural» puesto que el padre, un actor conocido, nunca lo reconoció. Criado por su madre, también actriz, y su abuela fue creciendo en un ambiente de pensiones y pisos compartidos en los que predominaron las mujeres. Aunque la intención de su familia era que estudiara, la Guerra Civil lo impidió y entró en el ambiente de los y las cómicas a los 15 años del que ya no saldría. 

Si el recorrido vital tiene su interés (a veces cae en la reiteración y en un cierto desorden cronológico), el trasfondo histórico resulta interesante, especialmente los agitados años de la República, la Guerra Civil y el inicio de la postguerra. Todo ello localizado en la ciudad de Madrid. 

Compré estas memorias por la admiración que sentí por Fernando Fernán-Gómez como actor en los años noventa y hasta su muerte en 2007. Acabaré de leer el segundo volumen en otro momento.

sábado, 8 de mayo de 2021

John Connolly, Los hombres de la guadaña


No había leído nada de este autor pese a que hacía tiempo que tenía dos novelas suyas, por fin elegí esta y no me di cuenta que la otra era la primera novela de la serie dedicada al detective Charlie Parker, titulada Todo lo que muere. Efectivamente, Los hombres de la guadaña, forma parte de dicha serie que está formada por veinte novelas de la que esta es la octava si no me equivoco. 

Creo recordar que no me atraía leerlo porque había visto en algún sitio que introducía en sus novelas elementos sobrenaturales (fantasmas por ejemplo) y eso no me gusta nada. Debe ser en otras novelas porque en esta no hay nada de eso. 

En Los hombres de la guadaña apenas aparece Charlie Parker que es el protagonista de la serie, la novela se centra en una pareja de asesinos que son una pareja homosexual, Louis y Ángel. El primero será objeto de una venganza relacionada con un asesinato de encargo realizado hacía tiempo y la trama se centrará en ese tema. 

Me inclino a catalogarla como «novela negra» más que «policíaca» por varios motivos, en primer lugar hay un trasfondo de carácter social relacionado con la raza puesto que Louis es negro. Su inmersión en el mundo de los asesinos por encargo está vinculada con un suceso ocurrido en su infancia/adolescencia relacionado con el racismo en Estados Unidos. En segundo lugar, no hay un enfrentamiento del bien contra el mal sino que aparecen personajes que transitan entre la maldad y una cierta bondad, entre otros los protagonistas. En todo caso no hay una intervención de la policía para arreglar las cosas y que los «malos» paguen por serlo. 

El hecho de que Louis y Ángel formen una pareja gay es interesante puesto que no es habitual que los tipos duros de la «novela negra» lo sean, rompiendo un estereotipo de opción sexual que me parece que hay que resaltar. Por lo demás, una buena novela que resulta muy entretenida y absorbente y que está bien escrita.

miércoles, 28 de abril de 2021

David Grossman, La sonrisa del cordero


Se trata del primer libro que publicó Grossman en 1983 y cuyo contenido está centrado en el conflicto entre Israel y el pueblo palestino. En gran parte la novela se sitúa en los territorios ocupados por Israel. Jilmi, uno de los cuatro personajes principales de la novela y el único palestino, pese a su aparente locura trasmite la humillación permanente que sufre el pueblo palestino por parte del poderoso ejército israelí. 
 « (…) Darío, el que me enseñó que la maldad tiene mil rostros y profusión de mentiras, de imágenes y perfumes, pero que no hay error en el contacto con la bondad» (p. 67). 
Los otros tres personajes son israelíes: Uri y Katzman integrantes del ejército y Shosh la mujer de Uri y amante de Katzman. Uri es el más ingenuo de los tres y el que se relaciona con Jilmi cuyo hijo ha muerto en una acción del ejército israelí. Parece como que el conflicto latente desde la fundación del Estado de Israel va minando las convicciones de la población israelí e influye en la confianza y los valores morales de los personajes de la novela. Hay un conflicto entre la verdad, la mentira y el cinismo que recorre la relación de los personajes de esta historia y sobre los cuales planea continuamente. 

Su prosa es fina y certera a la hora de explicar toda la complejidad de los conflictos personales y políticos que están siempre presentes. Me costó mucho entrar en la historia, pasaba de las cien páginas y seguía un tanto despistada sobre el contenido de la novela, por ello me ha dejado un sabor agridulce su lectura.

domingo, 18 de abril de 2021

Agustín Comotto, 155 Simón Radowitzky

 


Es excepcional que lea cómics (o novelas gráficas, no sé cuál es la denominación más correcta), pese a haber leídos muchos tebeos de niña. Los comics eran «de chicos», el propio Agustín Comotto me explicó que cuando empezó a dibujar quienes hacían comics miraban con malos ojos a los dibujantes (aplastante mayoría) que hacían comics que no eran tan masculinos como marcaba la norma. Sé que hoy hay más mujeres dibujantas, pero me temo que salvo excepciones he perdido ese «tren».

He leído este 155 Simón Radowitzky por varios motivos: primero porque conozco a Agustín (pronto hará un año), segundo porque Radowitzky era anarquista (además aparece en la historia otro amigo anarquista, Octavio Alberola). Motivos personales, por tanto, me han aproximado a un género que no me llama la atención.

Los dibujos de Agustín Comotto me han parecido una maravilla, en blanco y negro con la aparición del rojo en momentos determinados para resaltar algo concreto. Unos dibujos con una fuerza expresiva tremenda, unos dibujos que emocionan, contagian el miedo, la fuerza, la decisión, la resistencia especialmente.

La historia, producto de una investigación exhaustiva que llevó a cabo Agustín en varios países y archivos revela a un hombre, Simón Radowitzky, con una capacidad del lucha y resistencia impresionante. Nacido en un pueblo cercano a Kiev (Ucrania), judío, ateo, anarquista desde la adolescencia que siempre trato de vivir siendo consecuente con su ideal, sobrevivió a un pogromo siendo niño, perdió la infancia al empezar a trabajar a los 13 años, emigró para escapar de la represión, llegó a Argentina y pronto acabó en la prisión de Ushuaia durante 22 años. Fue un acto de resistencia enorme lo que le llevó a resistir una cárcel durísima donde fue sistemáticamente torturado. 

Hay mucho más en su historia que podéis descubrir leyendo este magnífico cómic con el que me he emocionado y he conocido un anarquista del que apenas sabía nada.


jueves, 8 de abril de 2021

Mircea Cărtărescu, Las bellas extranjeras


De Cărtărescu he leído varias de sus obras, aunque no soy lectora habitual de relatos, he leído con deleite a autores de relatos como Cortázar o Borges. De Cărtărescu he leído el excepcional El ruletista y el no menos extraordinario El ojo castaño de nuestro amor. Me gustó menos Solenoide (los tres están comentados y los encontraréis buscando la etiqueta de su apellido en el lateral).

I.
 
Las bellas extranjeras, es el título de uno de los tres relatos que componen este libro y el más extenso. Nada tienen que ver entre sí los tres relatos excepto que están narrados en primera persona por el propio Cărtărescu, que son circunstancias de su propia vida narradas con un gran sentido del humor y que nos sitúa en el contexto de la Rumanía comunista. Algo habitual en sus relatos, por ejemplo en los de El ojo castaño de nuestro amor

II.

Como ya he mencionado, en estos tres relatos destaca el humor. No he podido evitar sonreír mucho y reír abiertamente en algunas ocasiones. Parece ser que el autor es mortalmente tímido y esa circunstancia parece ponerle en situaciones hilarantes que relata con una prosa exacta, entre lírica y cómica.

III.

Me gusta mucho como escribe Cărtărescu, su lirismo es sorprendente. Me gusta lo que cuenta, a veces son reflexiones memorables como cuando denuncia el racismo que sufren los rumanos/as (en Francia) por su aspecto demasiado moreno o por su aspecto peculiar de la época comunista. 

IV.

Cada relato es una pequeña maravilla que va de los aires kafkianos de «Antrax», a lo grotesco en el viaje a Francia de once escritores rumanos en Las bellas extranjeras, y a lo absurdo con el estómago vacío en El viaje del hambre. Buscad el libro y aprovechad los buenos momentos que os deparara su lectura.

domingo, 28 de marzo de 2021

Belén Gopegui, Acceso no autorizado




Leo por primera vez a Gopegui y, aunque esperaba más (aquello de las expectativas), me ha dejado buen sabor de boca y espero leer otras novelas suyas. Acceso no autorizado es una invención en la que un personaje se infiltra en el ordenador de la vicepresidenta del Gobierno para establecer una relación con ella. A partir de este contacto sale a la luz, los entresijos del poder, las luchas internas entre miembros del mismo Gobierno y la soledad de las personas dedicadas a la política. 

Esta fábula se sitúa en un contexto muy real: la crisis económica de 2008 que coincide con el segundo Gobierno de Rodríguez Zapatero (2008-2011). No resulta difícil pensar en que la vicepresidenta es Mª Teresa Fernández de la Vega puesto que las pistas que vamos conociendo recuerdan mucho a esta socialista que dimitió por presiones internas en 2010. 

La trama de la que nos habla la novela que pone de manifiesto el poder de la economía, de las corporaciones y la banca sobre los políticos. La vicepresidenta intenta desarrollar una política diferente en esos temas, una política que hubiera sido posible pero no lo fue por las presiones de los poderes fácticos. 

La novela está escrita a modo de thriller, con un estilo de suspense que provoca una gran curiosidad por saber qué ocurrirá en la trama a continuación. Poco a poco va dejando pinceladas que generan un cierto miedo en la receptora. Busca conmover a quien lee la novela y lo logra con un final digno de un thriller. 

Tiene una forma de escribir intimista y poética, combinada con temas del siglo XXI que preocupan a la autora como la crisis económica y política. También está muy presente en este libro el mundo de internet y los ordenadores, así como el de los hackers.

jueves, 18 de marzo de 2021

Margaret Atwood, La semilla de la bruja

 



Esta es la quinta novela que leo de Margaret Atwood, demasiadas teniendo en cuenta que no me entusiasma (esta última no la compré yo). La semilla de la bruja es una novela, sin duda alguna, con aspectos positivos y que se lee bien. Es una historia bien narrada, el ritmo no decae en ningún momento y el interés se mantiene a lo largo de toda la novela.

El protagonista de la historia es Félix, un hombre en la madurez dedicado al teatro por su trabajo y un enamorado de las obras de Shakespeare. Un despido injusto lo deja en la calle y, tras un momento de decaimiento, encuentra un lugar muy sencillo para vivir retirado de la vida social y un trabajo especial ligado al teatro.

Felíx, dentro de un programa especial en la prisión de una localidad cercana a Toronto, monta una obra al año dedicada a una obra de Shakespeare. La obra que centra la historia de la novela es La Tempestad, con ella se podrá vengar de algo ocurrido en el pasado, además de tener una motivación personal relacionada con su hija Miranda.

Parece ser que Atwood participa con otros/as escritores/as en un proyecto que recrea las obras de  Shakespeare en sus novelas y ella eligió La Tempestad.

La novela se lee bien, con comodidad… pero le falta chispa, entusiasmo, carácter. Un entretenimiento (algo que no desprecio pero que no me satisface).

lunes, 8 de marzo de 2021

Francisco Umbral, Carta a mi mujer

 


Me gustó tanto Mortal y rosa, leído en 2014, que cuando vi este otro título, decidí leerlo. Sin embargo la experiencia lectora no ha sido tan positiva como la de Mortal y rosa. Esta Carta a mi mujer sería una delicia leerla si solo tuviera en cuenta la forma, lo bien escrita que está. Umbral vuelve a demostrar que es un maestro del lenguaje, de la prosa poética que lo caracterizaba.

Esta Carta describe la vida de su mujer y de él en los años ochenta, de su matrimonio. Sin embargo Umbral va mucho más allá porque se recrea en describir las rutinas matrimoniales, la convivencia no siempre feliz, la vejez y la muerte.

Sin embargo, me ha dejado un sabor tan amargo que no creo que vuelva leer nada suyo. De golpe he entendido porque me caía mal el personaje «Umbral». Ingenuamente, tras leer Mortal y rosa, pensé que Umbral había creado al histriónico personaje para el mundillo público pero que en realidad él era otra cosa.

Esta Carta demuestra que no era así y que personaje público y persona eran bastante parecidos. Es desagradable comprobar cómo a lo largo de toda la Carta insiste en darnas su concepción tradicional de la mujer, una y otra vez. La mujer es más «natural» y menos intelectual que el hombre, más apegada a las labores domésticas (Umbral asegura que llegaba a despertar a su mujer para que le hiciera el desayuno) y a los cuidados que los hombres, su carácter y su cuerpo están a su servició, etc.

No es misoginia, como se le acuso en su momento por parte de sectores del feminismo, es la imagen de las mujeres que plantea, profundamente conservadora y entendida desde el cuerpo sexualizado de las mujeres.

Una lectura decepcionante.

domingo, 28 de febrero de 2021

Andrés Trapiello, Locuras sin fundamento. Salón de pasos perdidos (2).

 


Este es el segundo de los libros que componen la serie del «Salón de pasos perdidos. Una novela en marcha». Leí hace un año y medio «El gato encerrado» 

Y me hice el propósito de seguir leyendo esta serie aunque será difícil que lea los más de 20 títulos que la componen.

Esta Locuras sin fundamento sigue la línea del primer libro de la serie, el autor con aparente espontaneidad y naturalidad compone unos Diarios que recogen lo cotidiano. No esperéis encontrar anotaciones diarias o mensuales, estos Diarios son una suerte de río que fluye sin más. En sus páginas aparecen referencias a los pensamientos, acontecimientos, viajes, vacaciones, paseos y otros hechos que Trapiello realiza a lo largo de un año que transcurre más por estaciones que por días o meses. Por eso, podemos encontrar pequeñas frases que el autor compone, noticias que encuentra en diarios antiguos, sucesos que ocurren en el vecindario, entrevistas relacionadas con su trabajo o referencias a sus hijos y a su mujer.

«Tengo la sensación de que estos diarios míos van a ser un barullo. En primer lugar no pongo días. ¿Para qué? ¿Qué más me da a mí que las cosas me sucedan un martes o un lunes, un 3 o un 97? Que sucedan ya es bastante, no pido más. Vivir es ver pasar, decía Campoamor, y Azorín lo corrigió: Vivir es ver volver. Pues eso. Y uno, que tiene también sus pujos de filósofo pobre, añade: Vivir es verlas pasar, verlas venir» (p. 176).

Aparecen pocas referencias a la vida política pero algunas cosas se cuelan y nos aproximan a su manera de entenderla. Mucho más aparece la vida de su barrio en el centro de Madrid. Me gustan especialmente las referencias literarias que van ilustrando sus páginas y sus toques de humor. El tono acostumbra a ser amable y no da nombres de personas que puedan disgustarse por aparecer en estos libros.

Su lectura es, ya lo he dicho, como un río que fluye con parsimonia y que va dejando un limo a su paso que regenera por donde pasa.

 

jueves, 18 de febrero de 2021

Jhumpa Lahiri, Donde me encuentro

 


La novela pasea por la vida de una mujer en la cincuentena que vive sola y que se siente extraña en muchos momentos de su vida. Lahiri nos muestra a esta mujer en su cotidianidad. La autora desvela pocos datos de la protagonista, la vamos conociendo a través de los breves capítulos que la sitúan en espacios de su vida diaria: cuando pasea, entra en un bar, se va a la playa, al campo, toma un tren o visita a su madre. Cotidianidad y cosas pequeñas, aparentemente intrascendentes, nos van mostrando las emociones de la protagonista de esta novela.

La soledad elegida por esta mujer que se ha desviado de lo que su madre quería para ella (lo normativo: casarse, tener hijos/as, etc.) es un sentimiento que advierte a la protagonista de alguna carencia que relaciona con una familia distante y frustrada que la ha condicionado más de lo que ella quisiera.

Parece que la relación con su madre fue (y es) negativa por el poco apego que parece sentir por la hija y por cómo va limitando o anulando sus deseos. A su padre le achaca la falta de compromiso con ella, en que no la protegió y tomó partido por ella para compensar la actitud de su madre. Sobre ese trasfondo vamos conociendo las emociones y expectativas de esta mujer.

Su escritura es delicada y refinada pero, a la vez, distante (quizás sea el resultado de que haya decidido utilizar en esta novela por primera vez el italiano, no el inglés).

lunes, 8 de febrero de 2021

Albert Camus, La peste

 


Este libro lo había leído (y «perdido») hace tiempo, cuando se hizo evidente la gravedad de la pandemia del covid y el largo confinamiento que empezó en marzo de 2020, decidí volver a comprarlo y releerlo.

En su momento me pareció que Camus había fantaseado en exceso al narrar una epidemia de peste en la década de 1940, esta vez me ha parecido verosímil y cercana. He encontrado paralelismos con lo vivido en estos meses, casi ya un año:

«Aunque la peste, por la imparcialidad eficiente que usaba en su ministerio, hubiera debido afirmar el sentido de igualdad en nuestros conciudadanos, el juego natural de los egoísmos hacía que, por el contrario, agravase más en el corazón de los hombres el sentimiento de la injusticia» (p. 271).

Como decía, la peste se declara en la década de 1940 en la ciudad de Orán, pronto la muerte se extiende y se declara el aislamiento de la ciudad que queda confinada durante meses. Diversos personajes irán apareciendo en el transcurso del relato, de todos ellos el médico Rieux tendrá un especial protagonismo y será quien relatará los sucesos ocurridos durante la epidemia.

Camus retrata un mundo enfermo, como el nuestro, que tiene la oportunidad de sanar a través de la experiencia de la epidemia de peste:

«Tarrou creía que la peste cambiaría y no cambiaría la ciudad, que sin duda, el más firme deseo de nuestros conciudadanos era y sería siempre el de hacer como si no hubiera cambiado nada, y que, por lo tanto, nada cambiaría en un sentido, pero, en otro, no todo se puede olvidar, ni aun teniendo la voluntad necesaria, y la peste dejaría huellas, por lo menos en los corazones» (p. 320).

En efecto, el aislamiento y confinamiento modifican los comportamientos humanos: los afectos, el apoyo mutuo, la solidaridad y la colaboración. Si eso perdurará cuando se supere la pandemia está por ver, si nos ha dejado huellas en los corazones, también lo podremos comprobar.

jueves, 28 de enero de 2021

Theodor Kallifatides, Madres e hijos




Cuando leí Otra vida por vivir comenté que era un libro de una dimensión humana  enorme y que me había sentido identificada con esa humanidad de inmediato. Así mismo, comenté que cuando acabé de leer el libro pensé: ¿Qué me ha contado este hombre? ¿Por qué me ha gustado tanto? ¿Por qué me ha emocionado de la manera que lo ha hecho?

Con Madres e hijos me ha pasado exactamente lo mismo, aunque la sorpresa ha sido menor porque ya lo esperaba. En esta ocasión el autor viaja a Atenas, ciudad a la que viajé hace algo más de un año, a visitar a su madre de 92 años y a su hermano. Resulta curioso que en ambas fotos de sus libros he elegido el mar, el viejo mar Mediteráneo, de marco para sus palabras.

El libro se desarrolla a lo largo de los siete días que dura su estancia en casa de su madre, en la que había sido también su casa antes de emigrar a Suecia. En esos días lee un manuscrito que su padre escribió hablando de su vida y de la de su familia y, a la vez, habla con su madre de episodios del pasado o de aspectos poco explicados por el padre en su escrito.
«Quiero recordar sin recordar. Quiero ser mis recuerdos». 
Como él señala al final del libro, no busca ni cuenta «secretos», simplemente cuenta la vida de sus allegados y, con esa cotidianeidad de la vida y de los afectos, relata sucesos que explican aspectos de la historia de Grecia en el siglo XX. En ese recorrido se piensa a sí mismo en las etapas de su vida, en su situación entre dos culturas tan diferentes, en su proximidad y lejanía de su familia griega, especialmente de su madre. Relata con sencillez y con belleza la relación con su madre, una relación, que no le cabe duda, ha sido y es esencial para él. Dice su madre:
 «Ni siquiera teníamos relojes. El alcalde tenía, el juez, el boticario, tu difunto padre. Nosotros sabíamos que era la mañana, el mediodía, la tarde o la noche. Nadie decía “las tres menos cuarto”. ¿A quién le importaba el cuarto? Ni las olivas ni las uvas están listas en un cuarto de hora. Mi primer reloj lo usé a los cuarenta años». 
Esa es la sensación que una tiene cuando lee a Kallifatides, qué importa un cuarto o media hora, el tiempo tiene otro ritmo cuando lees este Madres e hijos.

lunes, 18 de enero de 2021

Olga Tokarczuk, Un lugar llamado Antaño



No creo que sea una casualidad que Olga Tokarczuk haya llamado Antaño al pueblo polaco que protagoniza esta novela. Antaño indica un tiempo pasado indeterminado que queda lejano del presente, algo que refleja muy bien ese pueblo rodeado de bosques y de dos ríos que protagoniza esta brillante novela.

Antaño es, probablemente, un lugar real y mágico a la vez en el que transcurren muchas y variadas historias de las que emergen personajes de varias generaciones y de diversas familias que van definiendo la idiosincrasia de este pueblo. Mientras sus vidas se van desarrollando desde la infancia a la vejez, los acontecimientos históricos aparecen como un eco en Antaño: guerras, campos de concentración, resistencia, socialismo, etc.

Los habitantes son capaces, aparentemente, de asimilar todos los acontecimientos que se producen y que influyen, relativamente, en la vida de sus habitantes.
 « (…) para pensar es necesario tragarse el tiempo, interiorizar el pasado, el presente, el futuro y sus constantes cambios. El tiempo opera en el interior de la mente humana. Nunca se halla fuera». 

La lectura de Un lugar llamado Antaño tiene la virtud de relajar. La historia, real y mágica a la vez, te envuelve con su prosa exacta y llena de poesía. La «frontera» imaginaria de Antaño te aísla en este tiempo indeterminado que crea la autora y que te transporta a «otro mundo» que parece detenido en el tiempo.

viernes, 8 de enero de 2021

Svetlana Alexiévich, Los muchachos de zinc. Voces soviéticas de la guerra de Afganistán.

 


Un nuevo libro de Alexiévich. Ya conozco muy bien su estilo, su manera de escribir, sus fuentes, lo que pretende y cómo me afecta su lectura. Temas recurrentes: guerras, el hombre y la mujer soviética, el testimonio individual, el totalitarismo y sus consecuencias. Su método está basado en hacer entrevistas a testigos de los diversos temas que ha elegido para escribir; en este caso se trata de la guerra de Afganistán que se prolongó durante diez años: 1979-1989 (prolongándose en algunos aspectos hasta 1992).

La guerra de Afganistán es conocida como el «Vietnam de la URSS», una guerra con contenido colonial, una sangría de jóvenes muertos o herido gravemente, una guerra perdida. La URSS intentó ocultar la dimensión de esta larga guerra haciendo propaganda de que se trataba de una colaboración internacionalista y que los y las soldados/as iban a construir escuelas, puentes, a colaborar culturalmente, etc.

Los muertos/as volvían en ataúdes de zinc sellados, las familias quedaban desoladas porque además de la muerte de un familiar próximo, no podían verlo, no sabían qué había dentro del féretro. La guerra fue atroz y eso es lo que se explica en el libro a través de diversos testimonios de personas que eran soldados, oficiales, médicos/as enfermeros/as, prostitutas, madres. El resultado de sus testimonios es desolador, las guerras matan y hieren cruelmente, pero además transforman a las personas involucradas en ellas.

El relato es aterrador (y para mi gusto repetitivo). Incorpora en la parte final un apartado titulado “Juicio sobre Los muchachos de zinc en la que se explica las dificultades
 que tuvo la autora para publicar este libro.

Algunos fragmentos:

«No logro quitarme de encima la sensación de que la guerra es fruto de la naturaleza masculina, de la que en muchos aspectos me siento muy alejada» (24).

«El derecho del hombre a no matar. A no aprender a matar. No está escrito en ninguna de las constituciones existentes» (28).

«Me sorprende lo poco que reflexionamos mientras estuvimos allí. Veíamos a nuestros chicos, torcidos, quemados. Los observábamos y aprendíamos  a odiar. Pero no aprendimos a pensar» 200).

Y siempre la sombra de la duda sobre la participación de las mujeres en la guerra. Sobre si se prostituían o no.