La novela la compré porque alguien me la recomendó, no recuerdo si alguna persona de mi entorno o la vi recomendada en algún blog.
La novela tiene 220 páginas y el título creo que hace referencia a la posibilidad de que una persona en coma profundo pueda salir de él indemne. O quizás a la posibilidad de un amor sin barreras.

Marc Levy (Francia, 1961), se trasladó en 1984 a los Estados Unidos y montó en la ciudad de San Francisco una empresa especializada en imagen digital (Rambow Images). Nueve años más tarde regresará a París para fundar junto a dos amigos un despacho de arquitectura (Eurythmic Cloiselec). Pero cuando contaba con 39 años, su vida da un vuelco cuando escribe un libro para su hijo. Se trata de la novela que comentamos, Ojalá fuera cierto, uno de los libros más vendidos en el panorama literario francés de los primeros años 2000. Entre sus muchísimos lectores se contaba Steven Spielberg, quien decidió adquirir los derechos para una película. La adaptación cinematográfica es de 2005, y es una versión bastante libre del texto. La película de Mark Waters, Just like heaven, está protagonizada por Reese Witherspoon y Mark Ruffalo.
Otras películas basadas en sus libros: Separados por el destino (Où es-tu?) y Mes amis, mes amours (Mes amis, mes amours), 2009.
La trama de la novela se basa en la historia de Arthur y Lauren. Ella es una exitosa cirujana dedicada cien por ciento a su trabajo. Una noche, un accidente la deja en coma. Varios meses después, Arthur se muda a su apartamento, y encuentra a la joven espiándolo. Al principio cree que se trata de una intrusa con problemas mentales, pero poco a poco va creyendo la historia de la joven médica, a saber: que estando ella en coma, aprendió a separar el espíritu de su cuerpo y que Arthur es la única persona con la que ha tenido éxito en sus infructuosos intentos por comunicarse con el mundo.
Se trata de una sentimentalona historia de amor llena de frases hechas, filosofía de almanaque, perogrulladas y lugares comunes. Ni te sorprende demasiado ni te aportó nada nuevo. Con todo, se deja leer porque es ágil y breve y el amor siempre conmueve. Hay una oposición leve -pero oposición- a la eutanasia y los dos protagonistas se declaran ateos.
RECOMENDACIÓN: estamos ante una novelita simpática e inocua. No voy a negar que me he entretenido leyendo sus páginas (esperando el avión que iba con retraso y en el vuelo a Barcelona), dejándome llevar por la historia, inverosímil pero entretenida. Es como una comedia romántica que una ve un sábado por la tarde cuando llueve