Mostrando entradas con la etiqueta ANDRIC Ivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANDRIC Ivo. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de febrero de 2023

Ivo Andrić, La señorita

 

Cinco años después de leer Un puente sobre el Drina, vuelvo a Ivo Andrić con esta novela escrita entre 1943 y 1945. La protagonista, Rajka Radaković, una adolescente de 15 años vive feliz en una casa acomodada de Sarajevo, pero la fortuna de su padre dedicado al comercio sufre una situación de ruina debido a la excesiva bondad del padre. Cuando está a punto de morir le hace prometer a su hija Rajka que se encargará de la familia en lugar de su madre. La promesa que le hace a su padre en el lecho de muerte marcará la vida de Rajka, la señorita.

Esta novela se centra en la personalidad de Rajka, en este sentido es una novela de carácter. A través de las páginas de esta obra iremos viendo como la señorita renunciará a todo con tal de que la ruina no vuelva a aparecer en la casa familiar donde vive con la madre. Poco a poco la avaricia se va adueñando de Rajka que hace del ahorro su principal fuente de recursos junto con otros negocios previos a la I Guerra Mundial. Esta guerra complicará mucho las cosas a la protagonista que tendrá que marchar de Sarajevo.

Los acontecimientos históricos, especialmente la I Guerra Mundial y el periodo de entreguerras con los efectos de la crisis de 1929, están escritos con gran maestría, así como el carácter de otros personajes que van a pareciendo en Belgrado. La obsesión por los bienes materiales va decantando la vida de la protagonista hacia el egoísmo, la soledad y el aislamiento social.

Ivo Andrić recibió el Premio Nobel de Literatura en 1961.

viernes, 28 de abril de 2017

IVO ANDRIC, Un puente sobre el Drina.

El autor nació en 1892 en Bosnia, de familia croata, se declaró posteriormente serbio que para él era decir yugoslavo, país hoy desaparecido. Andric murió en Yugoslavia en 1975, había recibido el Premio Nobel en 1961. Su propia historia personal fue una fuente de inspiración para escribir esta novela.


¿De qué trata esta novela?
Un puente sobre el Drina trata de un puente, un rio (el Drina), una ciudad (Visegrad) y sus gentes.
(…) las gentes atravesaron innumerables veces el puente, de una orilla a otra. Los niños cruzaban corriendo, y las personas de más edad caminaban despacio, hablando o contemplando, desde todos los puntos, los horizontes completamente nuevos que el puente ofrecía (95).
Así describe el narrador la expectación que provocó la inauguración del puente en la segunda mitad del siglo XVI. Alrededor del puente se construye una crónica de una comunidad plural formada por personas de religiones diferentes (musulmanes, cristianos y judíos), bajo el poder político de distintos imperios (turco y austro-húngaro) y en transformación no exenta de conflictos.
La trama, tejida con mucha habilidad, es épica sin ensalzar héroes o mitos sino personas comunes y corrientes. El autor logra una fotografía de una sociedad, la de Visegrad, entre el siglo XVI y el inicio de la Iª Guerra Mundial en 1914. Van apareciendo hechos históricos sin desligarse de pequeñas historias individuales que nos permiten conocer la evolución de los habitantes de Visegrad al compás de los cambios políticos, económicos, religiosos, etc.

El puente como símbolo
Sin duda el protagonismo del puente tiene un profundo simbolismo, se construyó para facilitar la unión de las dos orillas y que el río no se convirtiera en barrera sino en factor de relación y de vida. Además el puente contiene la kapia, un ensanchamiento del puente donde los habitantes de Visegrad se reúnen, toman café, comen pipas de calabaza, hablan, ríen, beben, se enamoran… Pero también es ocupada por soldados, ejecutan, detienen y cierran el puente.
El humor, la tragedia, la épica, la mezquindad, las envidias, el amor, la amistad, los intereses económicos, la política, el nacionalismo, el racismo… circulan por el puente como el agua del río Drina.
El inicio de la Iª Guerra Mundial es relatado de manera excepcional, especialmente, en las páginas 447-448:
Las gentes se dividieron en perseguidos y perseguidores. La bestia hambrienta que vive dentro del hombre, y que no se atreve a aparecer en tanto no quedan eliminados los obstáculos que representan las buenas costumbres y las leyes, quedo en libertad. Los actos de violencia, el pillaje e incluso el asesinato (…) fueron autorizados con la condición de que se llevasen a cabo en nombre de intereses elevados y al amparo de una serie de palabras que representaban el orden (447).
Una excelente y recomendable novela por muchos motivos literarios y sociales.