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lunes, 8 de enero de 2024

Irene Vallejo- Inés Ramón, La mañana descalza



Se trata de una colaboración entre las escritoras Vallejo y Ramón, esta segunda poeta. La idea puede ser buena, su realización me ha interesado poco. No compré este libro, fue un regalo de cumpleaños, digo esto porque yo no hubiera comprado este libro. 

La idea me parece que es reflexionar sobre problemas de hoy, que afectan especialmente a las mujeres, desde la mitología que tan bien conoce Vallejo con un texto en prosa y acompañada por un poema de Ramón. La extensión es la doble hoja: en una se incluye la pequeña narración y en la otra el poema. Los mitos antiguos como Medusa, Penélope, Cassandra, Hera y otras, sirven a las autoras para desvelar su contenido patriarcal que ha trasladado al largo del tiempo un mensaje de subordinación y sumisión. 

A partir de aquí, todo se torna previsible y repetitivo, cada narración/poema nos envía el mismo mensaje: las mujeres han sido víctimas de los dioses y de los humanos, ayer y hoy. Es cierto que intentan romper con este planteamiento, a mi parecer sin lograrlo.

lunes, 28 de octubre de 2019

JUAN GELMAN, Valer la pena

Me asaltan las ganas de jugar con el título ya que soy tan poco hábil para escribir sobre libros de poesía. 


Valer la pena leer. 
Valer la pena las palabras. 
Valer la pena soñar.
 Valer la pena imaginar. 
Valer la pena recordar. 
Valer la pena las vivencias.
 Valer la pena la imaginación. 
Valer la pena caminar países. 
Valer la pena Juan Gelman. 

Un poeta argentino que escribe de lo cotidiano, de todas esas cosas que he señalado en ese mi “juego”. Un poeta de las personas (curioso cuantos poemas tiene dedicados a ellas), de los recuerdos, de la vida, de todo lo que merece la pena. 

DISFRACES 

Llueve. La tos 

de la humedad interrumpe. 

Una gata dibujada piensa

y eso no cambia el mundo.

¿Qué haría falta para que

Se fuera el odio a otro lugar?

El vecino que canta es un error.

El otro se disfraza de otro

para que yo no sepa quién soy. Eso 

pasa todos los días.

Explica mis manos taciturnas. 

¿Cómo sabe que mis manos son taciturnas a veces? Misterios que solo dominan los buenos poetas.

domingo, 18 de noviembre de 2018

ALMUDENA GUZMÁN, El jazmín y la noche. Poesía reunida (1981-2011).



De nuevo traigo a una autora de poesía (poeta o poetisa) que me gusta pero que me cuesta leerla con continuidad como cualquier libro de poemas. Es un problema que tengo con la lectura de poesía, no puedo leer mucha porque me satura, pero al leerla poco a poco me eternizo con un libro (este además es largo puesto que sobrepasa las cuatrocientas páginas).


Almudena Guzmán me parece una poeta que crea un universo íntimo en la forma de contar, de sentir y de pensar. Sus poemas hablan de la vida personal y también de la vida en su dimensión social, en este sentido me ha gustado especialmente los poemas de 2011 con dos apartados: “De lo público” y “De lo privado”, una separación que, muchas veces tiene una estrecha frontera.

Como me gustan las cosas inútiles.
Los botones viudos,
los miriñaques rotos,
las cerillas mojadas.
Será que me siento
como el periódico de ayer.
…
Siempre se empieza por una lista.
Jesús estuvo en la lista de los crucificados,
y en una lista pusieron a los armenios,
a los kurdos y a los bosnios.
De Getsemaní al Ararat,
del Gólgota a Sebrenica,
la lista se extiende como un mar de petróleo
por el pergamino del destino del hombre.

Este libro recoge un largo recorrido de treinta años, ahí está su universo de preocupaciones, de sensibilidades, de temores, de placeres…

sábado, 8 de julio de 2017

BENJAMÍN PRADO, Ecuador. Poesía 1986-2001 y otros poemas.


 Ned Axthelm

Ya lo he dicho otras veces, no soy buena lectora de poesía. Leo intermitentemente y me cuesta mucho acabar los libros de poesía porque no puedo leer muchos poemas seguidos. Me agota la intensidad de los poemas, me sacia un solo verso, las emociones concentradas me fatigan. 
Lo que importa de un poema es en quién te convierte. 


No tengo criterio para elegir poesía, me guío por el instinto, por el me gusta o no me gusta sin saber por qué. Benjamín Prado me había gustado en algunos poemas encontrados en la red, así que decidí embarcarme en este libro hace unos meses. El libro se acomodó en mi mesilla de noche, algunas noches solo leía un poema porque el sueño me vencía, otras iba antes a reunirme con sus versos y leía tres o cuatro, muchas noches lo miraba con cierta desazón porque ni siquiera podía abrirlo, entonces me acordaba de esta afirmación de Paul Valéry: 
Un poema no se termina, solo se abandona. 
Estoy convencida de que a través de los poemas que nos gustan, nos mostramos impúdicamente, pero a mí me gustan también los poemas que me hacen pensar (nunca dejo mi ser racional abandonado). No puedo mostraros todos los poemas que he seleccionado, sería exponerme demasiado y mi pudor no me lo permite. Me quedo con estos versos y una imagen del Danubio (y aprovecho para deciros que este año sí dejaré el blog en descanso). 
Los ríos de las ciudades son extraños,
parecen dioses perdidos entre bares azules
y merenderos sucios 
y pequeñas terrazas de extrarradio.

Los ríos, como los trenes, 
llegan despacio al nombre de las ciudades.



viernes, 13 de enero de 2017

POESÍA, EMOCIONES PARA 2017

Quiero empezar este año con la emoción que siempre me proporciona la poesía.

Reseño poca poesía, me cuesta mucho hacerlo. Es tan íntima que casi nunca se me ocurre qué comentar o qué resaltar, pero en mi mesita de noche siempre hay un libro de poemas que, a veces, se eterniza allí porque leo poco a poco y releo los poemas que me han gustado una y otra vez. Este es el caso de este libro de dos poetas que se encuentran entre mis favoritas, especialmente la Tsvetáieva.




ANNA AJMÁTOVA

Le gustaban tres cosas en la vida:
pavos reales blancos, canciones al atardecer,
y desgastados mapas de América.
Detestaba el lloriqueo de los niños,
confitura de frambuesa para el té
y la histeria femenina...

     Y yo era su mujer...

MARINA TSVETÁIEVA

¡Feliz Año Nuevo! ¡Feliz luz y mundo nuevo, refugio,
reino nuevo feliz! Para ti, esa primera carta
en tu nuevo lugar -no de verdes praderas
de flores esmaltadas, sino de honda resonancia clamorosa
como una hueca torre de Eolo-. Para ti,
esta primera carta, escrita desde tu patria
-donde gimo sin ti- que es ya hoy
sólo una entre las estrellas... Leyes
de separación y retirada, que convierten
también en una más a la amada y devuelven
a la inexistencia lo mejor.

(fragmento del poema ¡Por el Año Nuevo!).

Poesía para construir buenos augurios que nos sean beneficiosos en el 2017.


viernes, 15 de julio de 2016

LUIS ALBERTO DE CUENCA, Cuaderno de vacaciones

De nuevo un poemario. De nuevo una dificultad para escribir algo que tenga interés desde mi dificultad para hablar de poesía. De nuevo un intento para el que pido disculpas por anticipado si resulta irrelevante lo que digo. 



El poeta 

Luis Alberto Cuenca es madrileño, nació en 1950 en pleno franquismo. Es profesor de Investigación del CSIC y académico de número de la Real Academia de la Historia desde 2010. Y además escribe poesía por la que ha sido premiado en numerosas ocasiones. En 2015 ha sido galardonado con el premio Nacional de Poesía por este Cuaderno de vacaciones. 


Un poema 

El maquillaje es sospechoso siempre.
Tú, recién levantada de la cama, 
sin nada que no sea tu glorioso
cuerpo gastado por las decepciones
y por los desengaños, pero erguido
como un árbol al viento de la vida
que se lo lleva todo por delante:
esa es mi religión, esa es la única
visión de lo sagrado que conozco (130). 

El poemario 

Contiene 85 poemas escritos en los veranos comprendidos entre 2009 y 2012. El autor los ha agrupado en ocho epígrafes que aspiran a ordenar temáticamente la lectura. En todo caso lo que une estos poemas, como el autor señala en una nota, es su escritura gozosa, vacacional, su fusión con el ocio, un vicio comparable al de la poesía. Hay poemas hermosos, destilan una ironía suave con un guiño de sonrisa madura que te llega adentro. Poemas que sueltan un polen de lecturas y amor al mundo clásico. Versos logrados que palpitan cuando los lees y que vuelven a ti después de pasadas unas horas. Sin embargo, no he logrado conectar con sus poemas excepto en algunos de ellos. 

Otro poema 

Cuando te veo triste y melancólico,
próximo ya a la ruina cenicienta,
me permito decirte (en estos versos,
porque a la cara no me atrevería) 
que aún respias (lo que es inevitable
cuando se sigue vivo), que hay películas
todavía que ver, y geologías
caprichosas y océanos en llamas
y tesoros escitas y crepúsculos
que admirar, y novelas que leer,
y connivencias mágicas, y copas
feéricas que apurar.(…) (82). 

Leed poesía, como dice de Cuenca es un vicio de los más entrañables y deliciosos.

viernes, 13 de mayo de 2016

PEDRO SALINAS, La voz a ti debida

¿Por qué este mar embravecido?


Porque me gusta verlo así

Porque los poemas me saben a salitre

Los versos a brisa airada

Las palabras huelen a mar furibunda

Las sílabas son la breve espera de una letra saltarina

Y el mar siempre es  poesía.

[Y HOY PASEABA POR LA PLAYA SOLITARIA PENSANDO EN SALINAS MIENTRAS EL OLOR MARINO Y EL OLEAJE ALTIVO CALMABAN MIS OJOS CANSADOS Y SE LLENABAN DE LUZ]

---------

¿Por qué leo poca poesía? 

¿Por su intensidad? ¿Por el grano de locura que requiere y no siempre estoy dispuesta a poner en la balanza? ¿Por cómo te desnuda en el instante que dura leer cuatro versos?

No se ve nada, 
no se oye nada. Me sobran 
los ojos y los labios, 
en este mundo tuyo. 

Es imprudente vivir sin la locura de la poesía 


Palabras pronunciadas por García Lorca cuando presentó algunos versos de Pablo Neruda, que como dice Nuccio Ordine en su La utilidad de lo inútil, hacen que vibren las cuerdas de nuestro corazón: 
La poesía requiere una larga iniciación como cualquier deporte, pero hay en la verdadera poesía, un perfume, un acento, un rasgo luminoso que todas las criaturas pueden percibir. Y ojalá os sirva para nutrir ese grano de locura que todos llevamos dentro, que mucho matan para colocarse el odioso monóculo dela pedantería libresca y sin el cual es imprudente vivir (67). 
Pueden estar reunidas en estas clarividentes palabras las razones por las que leo poesía de forma intermitente. Hay momentos en que la necesito como el agua fresca que sacia la sed y en otros momentos no puedo arriesgarme a dejar que nutra ese grano de locura que todos llevamos dentro. Siempre leo muy despacio la poesía porque un poema o un fragmento me deja ahíta y me resulta imposible asimilar otro poema más. 



En todo caso, este libro que me costó 1€ en la Cuesta de Sto. Domingo en Pamplona, me ha acompañado casi todos los días poco antes de cerrar los ojos para dormir y lo he disfrutado plenamente. 

Su autor 

Pedro Salinas (1891-1951), narrador, dramaturgo, ensayista, pero sobre todo poeta, publicó su primer poemario en 1923. La voz a ti debida forma parte de una trilogía junto con Razón de amor y Largo lamento, en el que repasa el amor desde el encantamiento inicial hasta que solo quedan cenizas o ni eso.



Autor muy influyente en la generación de poetas españoles de la posguerra, fue uno más de los escritores importantes que partió hacia el exilio al estallar la guerra civil. 

La voz a ti debida 

Quítate ya los trajes, 
las señas, los retratos; 
yo no te quiero así, 
disfrazada de otra, 
hija siempre de algo. 
Te quiero pura, libre, 
irreductible: tú. 
Sé que cuando te llame 
entre todas las gentes 
del mundo, 
sólo tú serás tú (37). 

La voz a ti debida (1934) es un largo poema en 70 fragmentos. El hilo conductor es el amor, desde que se produce el descubrimiento de la amada hasta el intento del enamorado por desvelar su esencia. La imposibilidad de aprehender dicha esencia cuando creía que ya la había agotado transita entre versos delicados. 

Y aquello que ella me dijo 
fue en un idioma del mundo, 
con gramática e historia. 
Tan de verdad, 
que parecía mentira (18). 

Salinas escribe con un lenguaje transparente, directo, claro como el agua del manantial. Y así llega a nuestros sentidos cuando lo leemos, parece que nos quita la sed, que olemos las piedras mojadas y sentimos la frescura de la noche de luna llena. 

Lo que eres 
me distrae de lo que dices. 
Lanzas palabras veloces, 
empavesadas de risas, 
invitándome 
a ir adonde ellas me lleven. 
No te atiendo, no las sigo: estoy mirando 
los labios donde nacieron (77). 

Me cuesta mucho reseñar un libro de poemas desde la extrema subjetividad que es donde se cuelan siempre los versos, quieras o no. 

Posesión tú me dabas 
de mí, al dárteme tú. 
Viví, vivo. ¿Hasta cuándo? 
Sé que te volverás (125). 

Leer a Salinas siempre es recomendable y un enorme placer.

sábado, 29 de marzo de 2014

SYLVIA PLATH, Tres mujeres


La lectura de Ulises de Joyce me absorbe lo suficiente como para no poder leer otra cosa. Sin embargo había leído algo (si no me equivoco en el blog de Blasfuemia) sobre este libro de poesía y, dando vueltas por una de las librerías que frecuento, encontré una edición tan bella que no pude resistirme. Tampoco me resistí a leerla en ratos perdidos. El libro tiene 99 páginas y su título responde a las tres voces de mujer que expresan cómo sienten la maternidad.

Sylvia Plath nació en EUA, Boston, en 1932 y murió en Londres en 1963. Conocida como poeta, escribió también prosa como es el caso de la novela que leí hace tiempo, La campana de cristal, y que tiene un carácter semibiográfico. En esta obra narra la vida de la joven Esther Greenwood, su alter ego, a través de un monólogo interior en el que se muestra su inestabilidad emocional siempre colindando con la depresión.

Su padre, Otto Plath, una autoridad en el campo del estudio de la entomología, murió cuando Sylvia tenía ocho años y parece que le afectó de forma crucial en su personalidad. De hecho se consideró que su inestabilidad emocional y sus depresiones se debían al efecto que le causó su muerte. Hoy se cree que padecía un trastorno bipolar que fue el causante de sus depresiones y de sus diversos intentos de suicidio hasta que finalmente logró suicidarse en 1963.


Se casó con el poeta Ted Hughes con el que tuvo una relación difícil hasta que se separó de él por la aventura que tuvo Hughes con la poeta Assia Wevill. En 1961 tuvo un aborto pero finalmente logró tener dos hijos, Frieda y Nicholas.
Plath fue la primera poeta que ganó el premio Pulitzer (1982), a título póstumo, por sus Poemas completos.


Escribía poesía confesional ya que mostraba la angustia emocional que caracterizó su vida. En Tres mujeres escribe un conjunto de poemas a tres voces centrado en la maternidad. Cada voz representa una forma de vivir la maternidad y, seguramente, Plath sintió las tres formas recogidas en esta obra: la mujer para la que la maternidad lo es todo y le da un valor casi sagrado, la que sufre porque no puede ser madre (el aborto que sufrió ella está presente en esta voz) y la que es madre involuntariamente.


Sylvia Plath plantea esta obra como un poema feminista que narra la experiencia de ser mujer, de ser madre, como tema central de sus poemas. La autora lo planteó también como un poema narrado y así lo llevó a cabo en la BBC en 1962.


La edición de esta obra es muy bella y cuidada, se trata de una edición bilingüe ilustrada por Anuska Allepuz. He seleccionado muchos  versos que me han gustado sin atender a cuál de las tres voces responde. Me he quedado con los fragmentos que más me han emocionado y de ellos os reproduzco tres.

Soy lenta como el mundo. Soy muy paciente,
girando a mi ritmo, los soles y las estrellas
me observan con atención.
El interés de la luna es más personal:
pasa y vuelve a pasar, luminosa como una enfermera.
¿Acaso se siente culpable por lo que va a suceder? Creo que no.
Simplemente le asombra tanta fertilidad.
---
La espera pesa en mis párpados, yace como el sueño,
como un gran mar. Lejos, lejos, siento la primera ola arrastrar
su agonía a mi alrededor, inevitablemente, como una marea.
Y yo, una caracola, resueno en esta playa blanca,
Enfrentada a voces abrumadoras, al terrible elemento.
---
¿Qué hacían mis dedos antes de tenerle?
¿Qué hacía mi corazón con este amor?
Nunca había visto nada tan leve.
Sus párpados son flores de violeta,
su respiración, suave como una polilla.
No le dejaré marchar.
No hay perversión ni engaño en él. Debe permanecer así.

He disfrutado, en un sentido profundo y emocionado con su lectura, ojalá si os animáis a leer sus poemas logréis realizar una lectura satisfactoria.


sábado, 13 de abril de 2013

POESÍA Y MÁS POESÍA… FELIPE BENÍTEZ REYES, ANTONIO GAMONEDA, AMALIA BAUTISTA y ANNA GARCÍA GARAY.



FELIPE BENÍTEZ REYES, Las identidades.
Alguien me descubrió uno de sus poemas y fui a buscarlo a la librería. Las identidades reúne los poemas de los últimos siete años y tiene 111 páginas divididas en tres partes: Los protocolos inversos, Actualidades y símbolos al paso y Entre sombras y bosquejos.


Nació en Rota (1960), donde inició sus primeros estudios; estudió Filología Hispánica en la Universidad de Cádiz y en la de Sevilla. Es autor de una obra versátil que abarca la poesía, la novela, el relato, el ensayo y el artículo de opinión.
Hay muchos poemas que me han gustado porque me hablan de sensaciones y sentimientos cercanos. 

ANKA ZHURALEVA

 Las identidades:

La conciencia no. No exactamente.
Ni siquiera la culpa,
que alza estatuas de bronce para ser recordada.

Por debajo del propio pensamiento
se expande la raíz de lo sin nombre,
lo que emana de ti cuando no eres,
lo que da identidad a tus extraños.

Eres ese temblor que va contigo.
Eres el mismo, en fin, que nunca fuiste.

Quemaste el paraíso para ver cómo ardía.
Nunca pierdes la llave de tu casa invisible.
Tan errante de ti por no estar solo.
Tan perdido de ti que al fin te encuentras.


ANTONIO GAMONEDA, Antología poética.
Hace meses que leo poesía de Gamoneda. Este libro, de 218 pág., lo cogí en la Biblioteca pública y es una selección de poemas de Primeros poemas:La tierra y los labios [1947-1953 y 2003], Sublevación inmóvil [1953-1959 y 2003], Exentos I [1959-1960 y 2003]. Blues castellano [1961-1966 y 2004], Exentos II: Pasión de la mirada [1963-1970 y 2003], Descripción de la mentira [1975-1976 y 2003], Lápidas [1977-1986 y 2003], Libro del frío [1986-1992 y 2004], Libro de los venenos [1995], Arden las pérdidas [1993-2003 y 2004], Cecilia [200-2004], Exentos III [1990-2003 y 2004].
Antonio Gamoneda (Oviedo,  1931) es un poeta, ganador del Premio Cervantes en 2006. Ha vivido desde los 3 años en León, ciudad que ha influido notablemente su trayectoria poética.

El poeta vivió inicialmente en el principal barrio obrero, y ferroviario, de la ciudad: el Barrio El Crucero. Este lugar fue un observatorio privilegiado de la represión llevada a cabo por los nacionales durante la guerra civil y la inmediata posguerra dejando huella en la psicología y en la memoria del poeta. Estamos ante un poeta que podemos incluir dentro de la resistencia intelectual al franquismo.
La poesía de Gamoneda es sobria, desnuda, desoladora, influida por la historia colectiva de la guerra y la postguerra. Se ha considerado que está en la línea del último Lorca. Su poesía son un torrente de sensaciones, detalles que nos trae la memoria colectiva. Su poesía es un ejercicio de interiorización de sus vivencias y, desde este punto de vista, su poesía es una peculiar autobiografía. No estamos ante un poeta fácil, sus poemas son una suerte de estilete que te deja sin respiración cuando lees un verso y otro…

PAVEL TERESHKOVETS

Exentos I (fragmento)
(…)
Andas cien pasos.
Ya ves
cómo le tiemblan los extremos de la boca
porque te ama y porque tiene miedo.

Y ahora ya la has rodeado con tus brazos
y tocas la dura suavidad de los hombros
y trozos, fresco unos y abrasadores otros, de su cuerpo.

Y de pronto te das cuenta de que huele mucho
a ella misma y a mujer y a algo
desconocido aún, y lo respiras.

Entonces los dos os sentáis en la tierra
y pones la cabeza sobre su pecho
y la oyes vivir.
(…)

Descripción de la mentira
En ciertos casos, mis palabras podrían atravesar tus labios, entrar despacio en tu existencia; no lo que dicen sino las palabras mismas, su exhalación caliente como el amor.


AMALIA BAUTISTA, Tres deseos. Poesía reunida.
Tres deseos reúne la poesía creada por A. Bautista (Madrid, 1962) desde la segunda mitad de la década de los años ochenta hasta la primera de ésta. La autora es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.


Su obra poética destaca por su intensidad, su contenido vital y cotidiano, y su lenguaje poético transparente y nítido. En su poesía dialogan las fuerzas de la vida y eso hace que sus poemas sean reconocibles para quien los lee como si las emociones que transmite se vieran reflejadas en un espejo. Sus temas son muy diversos pero destaca el amor, la ternura y las emociones diversas que, a veces, transmiten soledad, dolor, desasosiego o perplejidad. Su poesía es un auténtico recorrido íntimo reconocible pese a que va desgranando un universo simbólico de perfiles tenues que tienden hilos entre la autora y sus lectores.

ARNO RAFAEL MINKINNEN 

Cuerpos y cabezas
A veces, muchas veces, nuestros cuerpos
no tienen más remedio que rendirse.
Y se separan, se separan tanto
que hasta parecen divergentes. Pero
nuestras cabezas siguen enredadas,
y aún no conocemos la herramienta
que pueda liberar una de otra.


ANNA GARCÍA GARAY, Assassins de margarides.


Anna García Garay (Sabadell, 1972).
Encargué este libro por internet al ver unos versos en el blog de Sfer 
Desde entonces la sigo en su blog y disfruto de sus textos breves pero que transmiten siempre la fuerza y vitalidad de su escritura.

KATERINA LOMONOSOV 

La verticalitat d’un somriure

Les paraules que no diem pesen a les parpelles.
Amb els ulls tancats,
intuïm el diàleg de les llengües,
el prec humit del sexe.
Les mans s’uneixen a la conversa.

Retalla’m la silueta del crit
contra la llum de la finestra.
Els gemecs,
com un exèrcit d’ombres xineses
que em conquereix el cos.
Els teus llavis no concedeixen cap treva
Sobre la bandera blanca del llençol.
La pau encara és lluny.
Els dits, ben endins,
Busquen el final d’aquesta guerra.

Cuatro poetas diferentes pero con un hilo común, mi atracción hacia una poesía transparente, vital y llena de emociones reconocibles y creíbles. Por su edad y recorrido hay también diferencias apreciables pero no puedo sino recomendar su lectura.

sábado, 9 de marzo de 2013

JAZZ, POESÍA, PALABRA… JOAN MARGARIT.

 El viernes pasado, 1 de marzo, asistí a un espectáculo llamado Paraula de Jazz para el que tenía entrada hacía muchos días. La sala es especial, una cava en la Plaza Real de Barcelona que funciona como club de jazz hace 53 años.









El espectáculo es sencillo, Perico Sambeat Trio (además de Sambeat al saxo alto, Rai Ferrer al contrabajo y Xavier Monge al piano) tocan su jazz en función de las necesidades estéticas de la lectura de los poemas. Estos tienen que ver con el jazz, con las vivencias personales de los poetas y, en definitiva, con la vida. No se me ocurre mejor manera de celebrar la vida que compendiar mi música favorita con la poesía y, en concreto, con un poeta al que admiro profundamente, Joan Margarit.


Tengo que confesar que no conocía a Pere Rovira y que me dejó encandilada. Ambos destilaban su poesía con pasión, verdad y belleza. Margarit tienen una fuerza extraordinaria en su poesía y en su manera de comunicarla.

Joan Margarit i Consarnau, nacido en Sanaüja (Lleida) en 1938, es poeta, arquitecto y catedrático jubilado de la Universidad Politécnica de Cataluña en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona. 

Aprovecho la circunstancia de este Paraula de Jazz para comentar algunos de sus libros de poemas. 



JOAN MARGARIT, Misteriosamente feliz. 

El libro, en una edición bilingüe muy cuidada, tiene 177 páginas incluyendo las dedicatorias y 70 poemas que giran en torno a los caminos misteriosos e insospechados a través de los que se puede llegar a la felicidad, ese estado de ánimo que tanto deseamos y buscamos. Se define como poeta bilingüe en castellano y catalán. Desdeña las corrientes poéticas y considera que, fuera de la poesía, el hombre se encuentra a la intemperie, valorando al poeta como "el ser más realista, el más pragmático, porque bebe de la realidad. Lo que no es pragmático es la economía". 

Margarit en el poema Orden, escrito in memoriam de Ángel González, dice de este poeta: 
Así es para mí tu poesía:
un lugar limpio, bien iluminado. 

Me parece que su poesía comparte con González esa limpieza e iluminación que la hace real, clara y llena de emoción. 


Albert Watson, Nathalie.


  ¿Qué me dices?

 Con el amor y el sexo sólo hiciste
 lo único que un hombre sabe hacer:
 del mero amanecer, deducir paraísos.
 Humedad de vagina es cuanto un hombre
 alcanza a conocer del paraíso.
 El amor es también mi indiferencia.
 La salida del sol
 y el mar con su mosaico de oro y sangre
 no anuncian nunca nada.
 Dentro de ti, si alguna cosa canta
 jugando al corro oscuro de la muerte,
 son tus fracasos infantiles: Sol,
 solet, vine’m a veure que tinc fred. 



Albert Watson

El sentido último

 Hay niebla y es de noche. Desde el insomnio veo
 toda la oscuridad que está esperándome
 posada como un ave sobre lo que perdí.
 He abierto la ventana. Se disipa la niebla.
 No podría olvidar todo lo que te debo:
 el último sentido de la palabra amor.
 Brutal de tan exacto, el cielo de la noche. 


JOAN MARGARIT, Joana.

Joana, hija de Joan Margarit, murió a los treinta años. Este es el prólogo del estremecedor libro de poemas que le dedica su padre:


De lo que siento acerca del mañana, lo más parecido a una certeza es que Joana y yo no volveremos a vernos. Cuán distinta sería la vida si la muerte fuese a esperar muchos millones de años para podernos encontrar de nuevo, aunque fuese tan sólo durante unos breves instantes. Pero el abismo que nos separa es el abismo del nunca más. Los treinta años que hemos vivido juntos son ahora el único contrapeso y mi tesoro. Fue desde muy temprano una persona muy especial: por una parte –a causa de sus minusvalías, que le dejaban el amor como única herramienta para sobrevivir- era incapaz de rencor, de orgullo, de cualquiera de las más ínfimas señales de la maldad. Por otra parte, la pasión por la vida y su sensibilidad le permitían entender y utilizar todas las conexiones sentimentales con las personas. Ser su padre ha significado estar siempre junto a lo más delicado y bondadoso que puede ofrecer la vida. Esto no quiere decir que haya sido un tiempo sin dificultades, sufrimiento y ráfagas de desesperación, sobre todo hasta que la salud encontró el punto de equilibrio necesario dentro de sus déficits. No hay nada comparable a poder cuidar de una persona a la que se ama, pero es difícil encontrar a alguien como Joana con quien establecer unas relaciones a la vez de alegría y una ternura tan profundas que, al cabo de los años, ya no se sepa quién cuida a quién. El sentimiento que ahora me domina es el desamparo. 

 El mundo sin Joana se parece al que vivimos juntos, pero no es el mismo. Unas mínimas diferencias me ponen de manifiesto que las personas, los lugares, las cosas, no son las familiares. Me enfrento, pues, al terror más puro, cuando las cosas cotidianas no se reconocen y se vuelven amenazadoras. Por eso a veces lloramos, Mariona y yo, perdidos en el extraño paraje en el que nos ha abandonado la muerte de nuestra hija. El cuervo de Poe ya no dejará de repetir dentro de mí su eco Nevermore.

 A Joana le gustaba escucharme recitar sus poemas, los que durante estos años fui escribiendo para hablar de ella. Ahora le ofrezco este libro, que es, también, suyo, pero que nunca me oirá recitar. Son los poemas escritos durante sus ocho últimos meses. Necesito cerrar este tiempo para volver a encontrar, si es posible, la Joana de antes. Mientras se iba muriendo nos decía: Soy feliz. Y desde la muerte continúa haciéndonos sentir su consuelo. 
 Sant Just Desvern, septiembre del 2001 



JOAN MARGARIT, Casa de Misericòrdia. 

Dice el poeta, en el Epílogo de esta obra, que es muy importante la identificación de la poesía con la vida y la posibilidad de que la poesía sea tan solo una cuestión de intensidad. La intensidad se puede relacionar con el sentimiento y allí donde hay intensidad, puede haber poesía y por ello ésta tiene que ser exacta y concisa. Intensidad quiere decir, según Margarit, concentración. Por supuesto, esto no quiere decir que se excluya que el poema se entienda.
El título de este libro de 91 páginas es el del título de uno de los poemas que contiene y que el autor comenzó a concebir mientras visitaba una exposición sobre la Casa de Misericordia, donde se podían ver fotografías y documentos ligados a la historia de esta institución. Ante esta exposición el autor se puso a pensar en la dureza que puede llegar a alcanzar la vida de las personas y en los pocos recursos que tenemos para hacer frente a toda clase de pérdidas y fracasos.


Albert Watson

  L’equip de l’assassí

 Entre els desastres apilats como sacs,
 la vida m’ha deixat el teu amor.
 Tant se val el silenci de la nit,
 el cotxe negre que ha apagat els fars
 i el saxo que se sent, fluix, a la ràdio.
 El que ha de ser impecable és el dispar:
 perillós i certer. Com tu en la meva vida.

No creo que haga falta que reitere mi admiración por Joan Margarit y mi recomendación de su lectura. Disfruté mucho viéndolo a dos escasos metros puesto que estaba en la primera fila. La primera foto del Jamboree no es mía puesto que aparece mi cabeza, de cabello moreno y corto, en ella. Es una foto que he tomado del facebook del propio club de jazz. Buscando ilustrar la belleza con belleza me ha parecido que las fotos de Albert Watson acompañaban perfectamente los poemas elegidos.

Las fotos de A. Watson están tomadas de google.