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viernes, 18 de noviembre de 2011

Madeleine Peyroux en el Palau de la Música…. Y SYBILLE BEDFORD, Arenas movedizas.

Anoche disfruté de la sensibilidad de esta cantante, guitarrista y compositora estadounidense de jazz.  Su actuación se basó en su Standing On The Rooftop (2011) en la que mostró su doble condición de audaz compositora e intérprete de versiones con su particular manera de sentirlas. Su voz es estupenda, peculiar, personal, aterciopelada… Es guapa y se mete en su mundo mientras los demás nos acercamos a su espacio prendados……… o eso es lo que yo hice.







LLÉVAME BAILANDO HASTA EL FINAL DEL AMOR...

Pero os traigo una canción que adoro y que es anterior: Dance to the   end of love. No me puse un esmoquin imaginario, fui con tejanos y una camisa azul petróleo… eso sí, vestí mis pies de lujo con una bailarinas llenas de chispitas de luz…. Sólo aptas para conciertos de alta calidad como este......... 

LLÉVAME BAILANDO HASTA TU BELLEZA
CON EL ARDIENTE VIOLÍN…





LLÉVAME BAILANDO A TRAVÉS DEL PÁNICO
EN EL QUE ESTOY ENCENDIDO Y A SALVO...


Esta estimulante y sugerente canción me lleva a enlazar a esta cantante con la novela que hoy os comento y en la que se relatan fragmentos, también amorosos, de la vida de su autora…


ENSÉÑAME LENTAMENTE AQUELLO DE LO QUE SÓLO
CONOZCO LOS LÍMITES…



SYBILLE BEDFORD, Arenas movedizas.

La novela la compré porque la lectura de la anterior, Fragmentos de vida, me gustó mucho. Buscando otras novelas de la autora encontré ésta y ya que tiene ese título que mejor que fotografiarlo al aire libre encima de una roca…

La novela tiene 276 páginas y está estructurada en dos partes: “Segmentos de un círculo” y “Confluencias”; y se cierra con un Epílogo titulado “Cabos sueltos”. El título hace referencia a los cambios que se van produciendo en su vida, sobre todo a los que producen suavemente. Hace referencia a ello en el capítulo XV de la segunda parte, titulado Las arenas se mueven una vez más.
Sobre la autora ya hablé en el comentario de la anterior novela, se trata de una mujer que vivió una vida excepcional, siéndolo ella misma.


La novela recrea de nuevo unas peculiares memorias en las que Bedford nos traslada por un viaje personal que abarca un periodo de tiempo mucho mayor que el de Fragmentos de vida, haciendo breve referencia a algunos sucesos recientes como los atentados a las Torres Gemelas de N. York. Sus recuerdos van desgranando su vida y la de las personas más próximas a ella: familia, amistades y personas que conoce y le dejan alguna huella. Hace una espléndida relación entre los sucesos históricos y la huella que deja en las vidas particulares de las personas y al contrario. La novela es extraña porque siendo memorias están adaptadas al formato de novela y, por ello, recreadas y reinventadas. No por ello deja de ser “una amalgama de fragmentos” (p. 76).
La autora, ya lo dije cuando comenté la otra novela, escribe muy bien, deslumbra con su prosa bien construida y transmite el deseo de saborear lo que se lee incluso después de leído. Es elegante, clara e intensa, tanto en el contenido de lo que escribe como en la manera de transmitirlo. Sin embargo, debo poner un pero, repite bastante de la anterior novela, aunque ella misma lo menciona y trata de abreviarlo, una parte de ésta me era conocida ya que hace poco que había leído la anterior.



FRAGMENTOS:

Me gustó el breve relato de dos zonas que conozco: el lago Léman y Berna (Suiza).

“… con un último destello, de un brillo afilado, del Léman y del Mont Blanc, por los viñedos, por los châteaux de piedra gris y las laderas cubiertas de hojas del Pays de Vaud que entran en los campos de suaves pastos, por los huertos, abetos, casas de reloj de cuco, agujas de iglesias de los pueblos (…).

"...una Berna que parecía tallada a mano en un sueño infantil (…) allí nada era feo ni grande ni desvencijado ni chic ni nuevo…” (p. 14).

RECOMENDACIÓN: Me parece una buena obra y muy recomendable. Eso sí, sugiero no leerlas seguidas y con poco tiempo entre ambas porque hay temas que se repiten.

viernes, 29 de julio de 2011

SYBILLE BEDFORD, Fragmentos de vida. Una educación nada sentimental. Y DESDE UTOPÍA CON AMOR...



La novela la compré porqué leí en algún blog que la recomendaban. No consigo recordar dónde ni quién habló de ella, pido disculpas por ello y si está entre quienes leen esta reseña, espero que me lo diga para agradecérselo y compartir impresiones. Efectivamente, quien la recomendo, me ha leído, se trata de Elena Rius, en su estupendo blog Notas para lectores curiosos.

El libro está acompañado de un tapón con la L de mi nombre, me lo regaló una amiga por mi cumpleaños. Siempre me habían gustado pero nunca me había decido a comprar uno, así que estoy marcando los libros que voy leyendo… encantada como una niña con zapatos nuevos.

La novela tiene 445 páginas, en una edición de bolsillo con letra muy pequeña. El título es fácil de explicar, la novela son fragmentos de la vida de la autora hasta los veinte años, tratados de forma novelada. Recibe una educación bastante caótica, a la vez deslumbrante, y poco sentimental. Perteneciendo a una clase acomodada, su padre era un aristócrata bávaro arruinado, su vida no fue fácil desde la infancia. Tampoco diría que fue difícil, digamos que fue especial y poco convencional.





Sybille Bedford (Charlottenburg 1911-Londres, 2006). Nacida en el seno de una familia aristócrata, sus padres se separaron siete años después, y la pequeña quedó bajo la tutela del padre, Maximilian von Schoenbeck. Tras su repentina muerte, en 1920, Sybille se reunió con su madre, Elizabeth Bernard, quien había fijado residencia en Italia. Pasaría los siguientes años entre Italia, Inglaterra y Francia, aprendiendo diferentes idiomas y otras materias con profesores particulares.
Con el avance del nazismo, se trasladó con su madre a Sanary-sur-mer, un pueblo del sur de Francia que acogió, en los años treinta, a una rica comunidad de intelectuales. Allí conoció a Aldous Huxley, su mentor y modelo de inspiración profesional hacia el mundo de las letras, y entabló amistad con Thomas Mann, Bertolt Brecht y Julius Meier-Graefe.

Al estallar la II Guerra Mundial, emigró a California, donde trabajó como traductora y secretaria al tiempo que escribía sus propios textos periodísticos y de ficción. Para entonces, ya se había roto su fugaz matrimonio de conveniencia con Walter Bedford, un oficial del Ejército británico.

Al morir Huxley en 1963, Sybille Bedford comenzó a trabajar en su obra más conocida: la biografía en dos volúmenes del autor de Brave new world (Un mundo feliz). Publicados en 1973 y 1974, los dos tomos de Aldous Huxley: A biography reflejan la proximidad entre ambos autores y representan el primer análisis a fondo sobre la vida personal del influyente y visionario escritor.

Adoptó el inglés como su lengua artística y profesional en una serie de novelas, memorias, artículos de prensa y ensayos sobre sus placeres favoritos: la comida, el vino y los viajes.

En Inglaterra, donde residió gran parte de su vida, fue candidata con esta novela de 1989, al más prestigioso galardón literario, el Booker Prize. Miembro honorario de la Real Sociedad de Literatura del Reino Unido, recibió en 1981 la condecoración como oficial de la Orden del Imperio británico.

La novela relata, de forma novelada, los años de infancia y juventud de la autora. Está estructurada en cinco partes y una introducción. La primera parte, Antecedentes: Alemania; segunda, Fugitivas: Italia; tercera parte, En tránsito: Inglaterra-Italia; cuarta parte, Anclaje: Francia; quinta, Desprendimientos: Sanary- Londres-Sanary.

La existencia de la autora, caótica, sin más tutela que sus propias lecturas y esporádicos profesores, fue apasionante y libre como no podía ser de otra manera ya que sufrió un cierto abandono por parte de su madre, una vez que murió su padre. Sin embargo, la existencia itinerante, nómada, yo diría incluso que, vagabunda, le permitió conocer países totalmente diferentes, culturas diversas, gentes variadas e ir construyendo su personalidad de forma propia. Esa existencia le permitió conocer las diversas caras del amor, su sexualidad ambigua que empezó a definir hacia el lesbianismo pero no de forma clara, la dureza del mundo de las drogas a través de la adicción de su madre a la morfina y su vocación de escritora. Toda esta vida personal tiene un trasfondo social y económico que aparece, a veces, y que yo hubiera preferido que se desarrollara más.

Algunos FRAGMENTOS que me han gustado:

---“A la muerte, a la desaparición de un ser vivo, me cerré con la mente y el sentimiento. Lo que expresaba para mí era que ahora jamás podría volver, no tendría que volver, no quería volver (se refiere a Alemania dónde murió su padre)” (p. 84-85).

---“Soy una insensata (le dice su madre), pero no tan insensata como para no saber que nos encaminamos hacia una gran infelicidad… Billi ¿puedes entender que se puede echar de menos a un ser humano, a una presencia… en todo el universo… hasta el punto de… bueno, de la extinción de todo lo demás” (p. 86).

---“En la política (le dice la madre) hay oportunistas y fanfarrones, gente astuta cuando tendría que ser directa, retóricos cuando tendrían que ir al grano y pensar, y no han aprendido a comprometerse sin traicionar” (p. 110).




---Preciosa descripción del paisaje mediterráneo que acompaño con la fotografía de una masada en el Maestrazgo: “En el interior se hallaba el campo, tostado por el sol, cargado con el canto de las cigarras, el campo sin edad de la maleza y las colinas en bancales, donde los campesinos vivían en los dispersos mas de piedra, el paisaje mediterráneo arquetípico de rocas, olivos, tomillo silvestre, viñedos, luz” (p. 121).

---“El amor no correspondido. No hay nuevo que decir sobre el asunto. Tanto si acontece a los dieciocho, los treinta, o los sesenta años, las punzadas son las mismas: el delirio, las esperanzas, la desesperación, la espera. A los dieciocho puede hacerte sentir que has sido golpeada como nadie, a los treinta eres capaz de decir que no hay dolor irreversible, a los setenta sabes que lo es: irreversible” (p. 281). Buff, buff, buffffffff…. Impresionante.

---Habla la autora de la capacidad para hacerse daño y dice: “…si individuos relativamente civilizados y bienintencionados podían ejercer tata violencia con los que amaban, ¿qué no haría la masa ignorante que trabajaba soportando injusticias mucho mayores, agravios, penurias, que era espoleada por las ideologías, el nacionalismo, el odio entre clases? Desde el momento en que eres capaz de decir, y creer, nosotros tenemos razón y ellos no, ¿no es cuando empiezan las guerras?” (p. 338-339). Habla del período de entreguerras en Europa, época compleja y conflictiva…

RECOMENDACIÓN: Como me dijo una amiga-seguidora en otra crítica, se me nota cuando un libro me ha gustado, casi debería suprimir esta parte última. La novela me ha enganchado y he sobrepasado el horario nocturno de lectura por acabar un capítulo. Esta novela es apasionante, es una invitación a compartir la aventura vital de la autora, mujer especial y extraordinaria.