No había leído nada de este autor pese a que hacía tiempo que tenía dos novelas suyas, por fin elegí esta y no me di cuenta que la otra era la primera novela de la serie dedicada al detective Charlie Parker, titulada Todo lo que muere. Efectivamente, Los hombres de la guadaña, forma parte de dicha serie que está formada por veinte novelas de la que esta es la octava si no me equivoco.
Creo recordar que no me atraía leerlo porque había visto en algún sitio que introducía en sus novelas elementos sobrenaturales (fantasmas por ejemplo) y eso no me gusta nada. Debe ser en otras novelas porque en esta no hay nada de eso.
En Los hombres de la guadaña apenas aparece Charlie Parker que es el protagonista de la serie, la novela se centra en una pareja de asesinos que son una pareja homosexual, Louis y Ángel. El primero será objeto de una venganza relacionada con un asesinato de encargo realizado hacía tiempo y la trama se centrará en ese tema.
Me inclino a catalogarla como «novela negra» más que «policíaca» por varios motivos, en primer lugar hay un trasfondo de carácter social relacionado con la raza puesto que Louis es negro. Su inmersión en el mundo de los asesinos por encargo está vinculada con un suceso ocurrido en su infancia/adolescencia relacionado con el racismo en Estados Unidos. En segundo lugar, no hay un enfrentamiento del bien contra el mal sino que aparecen personajes que transitan entre la maldad y una cierta bondad, entre otros los protagonistas. En todo caso no hay una intervención de la policía para arreglar las cosas y que los «malos» paguen por serlo.
El hecho de que Louis y Ángel formen una pareja gay es interesante puesto que no es habitual que los tipos duros de la «novela negra» lo sean, rompiendo un estereotipo de opción sexual que me parece que hay que resaltar.
Por lo demás, una buena novela que resulta muy entretenida y absorbente y que está bien escrita.