THE JAZZ AT LINCOLN CENTER ORCHESTRA & WYNTON MARSALIS
Teatro Grec, 17 de julio, 22h
Y en una tórrida noche de verano, en primera fila, para disfrute de propios y ajenos, la orquesta que lidera Wynton Marsalis, y que celebra su 25 aniversario, fue desgranando piezas de Duke Ellington, origen lejano de esta orquesta, y de Count Basie. La orquesta está formada por cuatro trompetas, tres trombones, cinco vientos (me gustó especialmente el clarinetista y saxo tenor Victor Goines), Dan Nimmer al piano, Carlos Henriquez al bajo y Ali Jackson a la batería.
Pero yo sé que al final viene lo mejor (para mi gusto), cuando se quedan pocos componentes de la orquesta y Marsalis desgrana sus solos de trompeta, una de esas piezas (Joe Turner's blues si la memoria no me traiciona ahora) de mi desgastado Cd de Marsalis y Clapton, Play the blues.
Esta big band, que es considerada de las mejores del mundo, y que llenó el precioso Teatre Grec, convierte sus conciertos de jazz en una auténtica fiesta del placer de los sentidos. Es un jazz clásico que jamás defrauda, al menos a mi.
Y ahora sí os dejo con mi propuesta literaria...
GILLIAN FLYNN, Perdida.
NEIL CRAVER
Nunca he rechazado leer bestsellers (superventas) puesto que siempre he pensado que un libro muy vendido no es sinónimo de mala calidad o de falta de rigor académico, ahí están los libros del historiador Tony Judt para demostrarlo. También es cierto que los superventas, en algunas ocasiones, son malos libros, igual que los poco vendidos por otro lado. Confieso leer, o haber leído, a Dam Brown, Ken Follett, Mary Higgins Clark o Danielle Steel, entre otros. No he leído, pero leeré, Cincuenta sombras de Grey, de E. L. James.
Estoy convencida que leer estos superventas no me ha perjudicado en mi gusto y criterio lector, aunque tampoco me han debido aportar mucho salvo entretenimiento, algo a valorar siempre. ¿Por qué he leído estas obras? Me dejo llevar por las apetencias al leer, por eso será difícil que pueda formar parte de un club de lectura, los libros me llaman y nunca desatiendo esas voces (comprendo que resulta raro que alguien tan racional como yo diga eso pero es así y nunca me ha preocupado esa subjetividad lectora).
GILLIAN FLYNN, Perdida.
El libro ha acabado en mi estantería por dos motivos, la lectura del comentario de Mike & Libros y la opinión de mi librero. Y porqué no reconocerlo, el libro me llamó.
La novela tiene 556 páginas y el título hace referencia a la desaparición de Amy, la protagonista de la novela junto con su marido Nick. Por cierto, así se quedan, a veces los libros encima de mis piernas cuando el sueño me vence...
La novela está estructurada en tres partes: Chico pierde chica, Chico conoce chica y la última, y más breve, Chico recupera chica (o viceversa).
Gillian Flynn (1971) nacida en Kansas es una escritora relativamente novel ya que Perdida es su tercera novela. Fue crítica de TV para Entertainment Weekly.
Había leído en 2007 su primera novela Heridas abiertas, y tengo una breve anotación en mi libreta que dice: “Entretenida pero nada de particular”, no le dediqué más comentario.
La trama de este thriller arranca con la desaparición de Amy, una treintañera pija de Nueva York, casada con Nick, periodista, de un pequeño pueblo, North Carthage, Missouri, al que se trasladan cuando pierden su empleo en Nueva York. El día de su quinto aniversario de bodas, Amy desaparece y entra en acción la policía que trata de encontrarla iniciando una investigación que, como es de rigor, parece apuntar al marido como causante de su desaparición. Por tanto la novela parte de los elementos tópicos de un thriller: la desaparición de una persona y la investigación policial. Pronto, sin embargo, nos damos cuenta que no se trata de un argumento al uso y la trama da un giro inesperado cuando se inicia la segunda parte de la novela. La tercera parte que debería ser la resolución del caso también es diferente y el final de la novela deja un interrogante sobre cómo puede seguir la relación matrimonial entre una pareja tan peculiar como la compuesta por Nick y Amy (o viceversa).
En la novela se va desvelando el lado oscuro de una relación de pareja en la que el conocimiento mutuo va desgranando toda la perversión de la que pueden ser capaces dos personas que se conocen a la perfección.
En apenas un par de años, la vieja Amy, la muchacha de risa bulliciosa y costumbres sencillas, se había desprendido literalmente de sí misma, dejando un montón de alma y piel en el suelo. De su interior había surgido aquella nueva Amy, frágil y amargada. Mi esposa ya no era mi esposa, sino un nudo de navajas que me desafiaba a que lo desenredara (…) Cuando le mostraba mis muñones ensangrentados, ella suspiraba y regresaba a su libreta mental secreta en la que llevaba la lista de todas mis deficiencias, eternamente anotando decepciones, flaquezas, defectos (…) (pp. 75-76).
Por otro lado nos proporciona también una crítica feroz de los medios de comunicación y de su capacidad para manipular y manejar a la opinión pública.
La novela engancha aunque tiene momentos en que resulta monótona y repetitiva, desde mi punto de vista pierde fuelle en el tramo final de la segunda parte. Me parece muy buena la primera parte (descripción de los primeros días de la desaparición de Amy a través de fragmentos de su Diario y de cómo le va afectando a Nick a través de su relato) y el giro que se produce para dar paso a la segunda parte. La tercera parte es peculiar e inquietante.
La autora escribe bien y es capaz de hilar una trama original y con aspectos psicológicos que van articulando una reflexión sobre el matrimonio que, cuando menos, te hace pensar. Tiene, además, un ácido sentido del humor. No es mero entretenimiento, que también.
No estoy exactamente segura de cómo ser la Amy (…). Estoy intentando averiguar qué significa eso para mí, en qué convertirme durante los próximos meses. Cualquier cosa, salvo aquellas que ya he sido con anterioridad. La Asombrosa Amy. La Ochentera Dicharachera. La Campista Loca porel Frisbee. La Ingenua Sonrojante y Sofisticada Ingeniosa a lo Hepburn. La Irónica Cerebrito y Bohemia Buenorra (…). La Chica Enrollada, la Esposa Amada, la Esposa Desamada, la Esposa Burlada y la Esposa Vengativa (p. 326).
Siendo como es una novela tan peculiar recomiendo su lectura entre comillas. Yo la leí porque me inspiró curiosidad el tema y no me ha defraudado.
Ímagenes tomadas de google. Quiero agradecer a María el descubrimiento de Neil Craver.






