Mostrando entradas con la etiqueta FOENKINOS David. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FOENKINOS David. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de febrero de 2022

David Foenkinos, La biblioteca dels libres rebutjats


De este autor leí y me sorprendió positivamente Charlotte  El mismo año que la leí compré este que hoy comento y que no me ha gustado tanto por diversos motivos. En la contraportada del libro se afirma que se trata de una comedia-thriller. Siendo cierto que se intenta desarrollar una trama con cierto misterio, no encuentro el sentido de la comedia por ningún lado, más bien me parece una historia absurda en muchos momentos. 

Resulta interesante, aunque no del todo lograda, la propuesta de desviarse del tema central con la historia de diversos personajes que van apareciendo. ¿Cuál es el tema central? La existencia de una biblioteca en la Bretaña francesa de una biblioteca en la que, por iniciativa de su bibliotecario, quedan recogidos todos los libros rechazados por las editoriales. Una editora descubre esta biblioteca en unas vacaciones y mirando estas copias de libros rechazados descubre uno que le parece publicable pero que corresponde a un autor muerto hace dos años. Cuando se pone en contacto con su familia resulta ser un pizzero que aparentemente nunca había escrito ni leído un libro. A partir de aquí, se desarrolla una trama absurda alrededor del autor por el éxito que alcanza el libro. 

También podríamos decir que el tema central son los libros y la escritura, pero tratado de forma superficial desde mi punto de vista. Me parece que la novela va sobrada de sentimentalismo y es otro de los motivos por lo que el libro no me acaba de cuajar. El libro se deja leer pero nada más.

viernes, 30 de diciembre de 2016

DAVID FOENKINOS, Charlotte

Esta novela se coló por delante de otras muchas por motivos que no vienen al caso, no la empecé a leer con demasiado entusiasmo y menos cuando vi que tenía un estilo peculiar, frases cortas a la manera de versos sin serlos ni pretenderlo. Parece que el autor eligió esa forma porque no era capaz de escribir esta historia de otra manera. La verdad es que resulta fácil adaptarse a ella y al poco ya no te das cuenta de esa manera tan peculiar de narrar.



¿Quién es Charlotte? 

Una niña, una adolescente, una joven cuya vida es una tragedia. Su familia es muy desdichada por los reiterados desequilibrios mentales que conducen a algunos de sus miembros al suicidio. Así que Charlotte vive su niñez y adolescencia condicionada por las desgracias familiares, los secretos que guardan ante ella y la soledad. Pero a Charlotte le condicionará tanto o más que su familia, su olvidada e insignificante condición de judía que la atrapara, convirtiéndose en determinante, para conducirla a Gurs y, finalmente, a Auschwitz. 
Mientras tanto, Charlotte canalizará su sufrimiento, su soledad, su silencio a través de la pintura, a través del color. Con los pinceles contará y vivirá su vida, será su vida.
Un narrador, el autor, es quien nos relata la biografía de Charlotte y, a la vez, irrumpe en la novela para mostrarnos como siguió cualquier pista que le llevará hacia esa mujer que lo cautivó por completo. 

El trasfondo 

Tan interesante como la biografía de Charlotte es el trasfondo histórico del primer tercio del siglo XX europeo que va aflorado aquí y allí para ponernos en situación. El escenario es Alemania, pero aparecen otros lugares, especialmente Francia, donde Charlotte y sus abuelos maternos se refugian huyendo del nazismo para acabar en una ratonera en la que cualquiera podía sentirse con derecho a denunciar la presencia de una joven judía (extraña por más señas por su obsesión por la pintura). 

El amor 

El amor está presente en la vida de Charlotte aunque solo sea en momentos puntuales y queda embarazada en el peor momento posible. Su amor por Alfred será tan intenso que cuando éste conozca su verdadera dimensión, quedará apabullado. La familia, un pilar fundamental en la vida de Charlotte, será disgregada y fracturada de forma irremediable por el nazismo. 

Fragmentos

Existe un punto preciso en la trayectoria de un artista.
El momento en que su propia voz empieza a hacerse oír.
La densidad se propaga por ella, como la sangre en el agua (55).
...
Hay cuerpos que son consuelos (36).
...
Tiene teorías sobre cómo colocar los libros. 
Muy en especial la de la buena vecindad.
El libro que estamos buscando no tiene por qué ser el que debemos leer.
Hay que mirar el de al lado (63).
...
¡El suicidio es una muerte que se le hurta al enemigo! (141).

Esta novela no trata del nazismo… 

…trata de Charlotte, una mujer especial, introvertida, creativa y luchadora.