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viernes, 6 de mayo de 2011

NOVELA NEGRA: Juan Bolea y Javier Otaola.




JUAN BOLEA, Un asesino irresistible.

El libro no es mío es de mi amiga, con la que nos intercambiamos libros continuamente, porque solemos tener gustos casi idénticos en literatura.

La novela de Bolea tiene 391 páginas, el título da la clave sobre uno de los implicados en el caso que centra el libro, un aristócrata, rico, joven e irresistible. Sólo diré que, en parte, es una falsa pista.



Sobre el autor Juan Bolea ya he hablado y, por tanto, no me repetiré. Decir que es una novela centrada en su personaje central, Martina de Santo y su inseparable Horacio.

La trama de la novela se inicia cuando encuentran el cadáver, gravemente desfigurado, de una mujer joven en una zona de pastos y bosque cerca de Bolscan. Mientras dura la investigación del caso Martina de Santo es ascendida a inspectora, al ser jubilado precipitadamente su jefe, conocido con el sobrenombre de “hipopótamo”, un policía que procedente del franquismo, mantiene unos métodos propios de otra época que la de finales de los años ochenta del siglo XX.

Al hilo de la investigación, la inspectora Martina, se adentra en el mundo de la decadente aristocracia española, los Láncaster. La trama está muy bien desarrollada alrededor de tres partes, la primera entre 1889-1990, la segunda entre 1990-1991 y la última, en la que se resuelve el caso, en 1992. Bolea escribe bien y va desgranando la trama con originalidad, ritmo y cierta tensión.

RECOMENDACIÓN: una buena novela de intriga que entretiene y se lee con gusto y rapidez, en la línea de las buenas novelas negras, ya que el trasfondo político y social aparece para contextualizar la trama policiaca.










JAVIER OTAOLA, Brocheta de carne.

La novela la encargué por Internet por recomendación del desaparecido Club Negro. El debate sobre la novela no llegó a realizarse por la muerte de Marta (mi recuerdo y cariño para Emma, Lía y Martina) y la suspensión de las actividades del blog.

La novela tiene 300 páginas y el título, que me gusta poco, está relacionado con el arma homicida, una especie de pincho moruno, usado como estilete.

Javier Otaola nació el 20 de febrero de 1956 en Bilbao. Alumno de los jesuitas, tanto en el bachillerato como en sus estudios universitarios (Universidad de la Compañía de Jesús en la Universidad de Deusto) donde se licenció en Derecho en 1977.
Ejerció como Abogado de los Colegios de Bilbao, Vitoria y Madrid entre 1978 y 1982.
Su afición a la novela policíaca le llevó a ser Profesor de Derecho de la Academia de la Ertzaintza −Policía Vasca− en la primera Promoción 1981-1982.

Ha sido Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno Vasco desde 1982 (actualmente en Comisión de Servicios Especiales como Defensor Vecinal en Vitoria-Gasteiz).

Sus inquietudes filosóficas y asociativas le llevaron a iniciarse en la masonería en la Logia La Tolerancia en Bilbao en 1981. Llegó a ser Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica Española (1997-2000) y es también Miembro del Supremo Consejo Masónico de España 33º.



Esa afición asociativa le ha llevado a participar además en otras
asociaciones como Gesto Por la Paz, Ayuda en Acción España, la Real
Sociedad Bascongada de Amigos del País y otras.

Es también colaborador de Prensa (El Correo, El Mundo, El País…) y Revistas (Claves de Razón Práctica). Ha escrito diversos libros relacionados con la masonería.

La trama de Brocheta de Carne es interesante ya que mantiene la tensión en la resolución de una serie de asesinatos que se producen en Bilbao y que ponen a la Ertzaintza, y en concreto a Felicidad Olaizola, en apuros. El personaje central, Felicidad, es muy interesante, está bien definido y resulta atractivo. Quizás es muy insistente en explicar su excepcionalidad, por su lesbianismo, y por cierta atracción hacia los límites de la ley.

Me gusta mucho cómo dibuja Bilbao, desde el punto de vista urbano hay muchas referencias y se detiene mucho en la tipología de los bilbaínos. Supongo que los de Bilbao aún deben disfrutar más de las referencias que hace el autor a lo largo de la novela (desde una especial tertulia literaria en un café, hasta el mundo de la política, de la izquierda abertxale o de la prostitución).

Me gusta menos la cantidad de personajes que incorpora y que no desarrolla, ni siquiera parece que vengan a cuento. Me parece que Felicidad no hubiera mantenido por Internet la conversación que mantiene con liberty en un chat, demasiado expuesto e ingenuo, no parece ella. Y ligado con esto, no me gusta el final de la novela. Son evidentes sus conocimientos sobre masonería y luteranismo pero no sé si hacía falta introducirlos en la novela.

Y me ha disgustado mucho la cantidad de errores tipográficos, errores de puntuación, etc., que aparecen en la novela.

RECOMENDACIÓN: Es una novela primeriza, apunta un buen personaje que puede dar lugar a una saga, y un gran conocimiento de los mecanismos de la novela negra. La novela es muy entretenida.

viernes, 21 de enero de 2011

JUAN BOLEA, Crímenes para una exposición.



Este libro es de gtb, me ha prestado dos novelas de Juan Bolea porque yo se los pedí. Cuando en noviembre leí Orquídeas negras,para participar en el debate del Club Negro, me dejó un regusto amargo ya que no me gustó la novela. Decidí darle al autor otra oportunidad y esa es la razón del préstamo.

La novela va acompañada de una muñequita “quitapesares” guatemalteca que me ha regalado gtb, a pesar de que yo dije que no haría regalos. Esta muñequita (va una caja junto con otras cinco) responde a una leyenda, entre las comunidades indígenas de Guatemala, que dice que cuando tienes un problema, se puede compartir con un “quitapesar”. Antes de ir a dormir se le cuenta cada problema y luego se pone debajo de la almohada. Mientras se duerme, la muñeca se lleva todas las preocupaciones. ¡¡Qué maravillosa leyenda!!



La novela tiene 485 páginas y el título hace referencia a una suite de MUSSORGSKY que para la subinspectora Martina de Santo, y su amor de juventud Maurizio Amandi, era especial porque: en una tienda de campaña en la Isla de Wight, ambos “se habían acostado por primera vez. Pero antes, bajo una pegajosa nube de marihuana, tres músicos –Emerson, Lake & Palmer- habían interpretado, en el gigantesco escenario del festival, una versión psicodélica de la suite de Mussorgsky, Cuadros para una exposición. ¡Parecía que hubiese transcurrido una eternidad! Maurizio estaba obsesionado con esa melodía” (p. 143-144).



Mussorgsky se inspiró, para esta suite, en una serie de grabados de Viktor Hartmann.
La suite estaba formada por diez Cuadros, que son los que componen la novela de Bolea, precedidos del Promenade, o paseo musical, que otorga unidad a la obra.










Esta larga explicación del título y del índice de la novela me sirve para hablar brevemente del tema de la novela que se basa en la reaparición, en la vida de la subinspectora Martina (Ummm… dónde he oído yo este nombre… jajaja…) trece o catorce años después, del guapo Maurizio Amandi, pianista obsesionado por la obra Cuadros para una exposición. En la última gira del pianista se van produciendo diversos asesinatos, entre lo cuales su propio padre, que parecen relacionados con él, con la obra de Mussorgsky y con unas famosas estilográficas objeto de codicia para anticuarios (la mayoría de los asesinados) y coleccionistas. A partir de ahí, la subinspectora investigará y, se verá envuelta en una trama que, finalmente, descubrirá.

Me ha parecido una novela con una trama bien elaborada y que te mantiene en cierta tensión hasta casi el final de la novela. De todas formas me da la impresión que Bolea no genera en sus novelas esa tensión de la novela negra que no te permite desengancharte de la historia hasta el final. Me parece que sus novelas se fundamentan más en una historia con muchas historias secundarias en las que la investigación policial, es importante, pero no es su único objetivo.

El personaje de Martina de Santo tiene fuerza y resulta muy atractivo, así como algún otro personaje secundario como su ayudante Horacio Muñoz. El pianista resulta también atractivo y da bastante juego, ya que genera cierta tensión sexual con la subinspectora Martina.

RECOMENDACIÓN: Es una novela bastante entretenida, bien escrita y que mantiene la tensión en la resolución de un caso de asesinatos múltiples. Gustará a quien lee novela negra pero puede gustar también a quienes no son seguidores de este género.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

JUAN BOLEA. Orquídeas negras.


La novela la compré por ser la propuesta del Club Negro para el debate de noviembre. Ya había leído, en octubre de 2006, una novela anterior del autor, “La mariposa de obsidiana”, que me pareció bien escrita e interesante.
Está acompañada de un angelito de madera que me regalaron los alumnos cuando estaba embarazada de mi segundo hijo (ummm… no creo que me relacionaran con un ángel pero vaya, le tengo mucho cariño).

El libro tiene 253 páginas de letra grande. El título de la novela se refiere a las orquídeas negras (procedentes de la isla de Hierro, aunque parece que no existen si no es en invernadero) que el asesino deja para derivar la atención de la policía hacia uno de los personajes de la novela.

La novela gira en torno a una nueva mujer fatal (Puerto), una devoradora de hombres que los lleva a la ruina en la mejor tradición del prototipo de mujer fatal. En este caso, además, es una mala mujer. El problema es que no veo que el autor acabe de definir bien la maldad de Puerto y lo hace al final a través de su afán devorador.
El protagonista, en realidad, es Ricardo Dax. Se trata de un vulcanólogo que llega a la isla de Hierro para investigar la posibilidad de que se produzca la erupción del Teide. A la vez llega huyendo de un drama personal, la muerte de su compañera en un accidente. Para su desgracia, o fortuna, se cruza en su camino una mujer fatal que lo arrastrará a la ruina, pero que lo llevará, como toda mujer fatal que se precie, a conocer el amor y el placer más intenso.

Muy endeble la trama de los asesinatos de actrices para involucrar a Leo Cosmo, el marido de Puerto. Un personaje antipático pero bueno. Inexistente la investigación policial.
Muy atractiva, aunque dura e inhóspita, la imagen de la isla de Hierro que da el autor. Dan ganas de visitarla y creo que es de lo mejor de la novela.

FRAGMENTOS:

--- “Nadie es gay ni deja de serlo. La ciencia ha demostrado que hay una parte femenina en nosotros, la más sensible y tierna, la que ansía preñarse, reproducirse, alumbrar vidas, poblar el mundo. Respóndeme: ¿la tierra es hembra o varón, masculina o femenina? ¿Hombre o mujer? ¿Hombre-mujer?” (p. 58).

--- “La mujer (…) va dispersando por la superficie de la vida distintas semillas y valores. Ni se apresura ni se demora. Oscila de la resignación al odio y de la apatía a la acción con los misteriosos ritmos de la naturaleza. Reina en los corazones y en el trono de los hombres y llora con lágrimas de sangre dolores que pronto olvidará, pues muchos serán los que todavía le resten por sufrir. La mujer, señor Dax, existe como género. Su naturaleza íntima es el misterio. El velo. La sonrisa de la Gioconda” (p. 209.

--- “Los cielos irradiaban serenidad. Águilas pescadoras planeaban acechando el brillo de los peces. El sol incendiaba la crin de las olas, iluminando sus penachos con una blancura eléctrica que dañaba la vista. Dax pensó que ni siquiera al principio de los tiempos la luz habría gozado de mayor transparencia y que, si la naturaleza supiese escribir, habría descrito aquel paisaje con una sola palabra: soledad” (p. 70).

--- “Se había propuesto recorrer la isla en su perímetro (…) a fin de admirar los amurallados riscos que caían sobre la plataforma de El Golfo. Después, bajando de nuevo hacia la costa, conocería las piscinas naturales, erosionadas por la marea frente a los Roques de Salmor. Le apetecía pasear por los bosques de laurisilva, empapándose de su lluvia horizontal, y acercarse al faro de orchilla para rendir su personal homenaje al Meridiano Cero” (p. 165).

--- Me gusta mucho el escrito de Dax en la cárcel (pp. 234-240), pero es largo para reproducirlo todo. Refleja la desesperación de un hombre enamorado.

RECOMENDACIÓN: me parece una novela irregular, se deja leer y tiene algún aspecto interesante, pero la encuentro mediocre. No la recomiendo pero tampoco la condeno.