¿Ese antidisturbios con todos sus pertrechos, con las piernas abiertas y las manos remetidas en el pecho… transmite orden y seguridad?
Quizás fuera una señal de lo que estaba por venir.
Incendis es una obra del canadiense de origen libanés, Wajdi Mouawad, llevada también al cine por Denis Villeneuve.
La historia de Incendis gira alrededor de una mujer, Nawal, que muere en Canadá tras estar cinco años en silencio. Cuando sus hijos gemelos, Jeanne y Simón, van a la lectura del testamento, se encuentran con un enigma que han de resolver volviendo a su país de origen para encontrar a su padre, que no está muerto como creían los hijos, y a un desconocido hermano. A partir de aquí se inicia un auténtico descenso a los infiernos. La obra cuenta una bellísima y poética historia de amor, una profunda amistad entre dos mujeres, la delicadeza del amor maternal y, en paralelo, la violencia que genera una guerra civil, el horror que puede instalarse en la propia familia y cómo de un acto de amor puede surgir un verdugo y de un acto de violencia puede surgir una familia que quiere estar junta y buscar sus orígenes. Incendis es una apuesta decidida por la importancia de la cultura y por aprender a pensar por una misma, por la dignidad del ser humano, por la red tejida entre mujeres en favor de otro modo de resolver los conflictos. Quizás por todo ello su director Oriol Broggi sitúa esta obra al mismo nivel que el teatro clásico griego. Un clima de gran tragedia y un argumento épico lo acercan a Sófocles, pero también a Edipo Rey o a Macbeth.
Sus actores, simplemente espectaculares…, especialmente Xavier Boada, Clara Segura y Julio Manrique.
Lloré.
Lloré angustiada por el contenido de la obra y arrebatada por la actuación de estos magníficos actores.
Cuando salí del teatro (la obra empezó a las 20, 30 h y acabó a las 24 h), llovía levemente……. Yo sólo veía el rojo de la sangre que teatralmente había corrido en esa historia trágica…
Menos mal que la luna, bellísima, me consoló y me acogió con su brillo y ese azul que me enamora…
Todas las fotografías son de Laura Uve. Agradezco a Jordicine su recomendación de esta obra, que a mi vez os recomiendo.




