lunes, 8 de julio de 2024

Buen verano


 Dejo el blog durante los meses de calor lo más fresco posible para que si queréis visitarlo no os agobie el calor (algo muy difícil pero lo intentaré).

A mi no me gusta el calor, ni la playa en verano. Bajo muy temprano, me baño y vuelvo a casa. Como veis no hay nadie excepto mi sombra.

En fin, disfrutad si os gusta el calor. Refugiaos donde podáis si no os gusta.

Un abrazo.


viernes, 28 de junio de 2024

Michael Connelly, El observatorio



Siempre me cuesta explicar mi atracción por la «novela negra», lo que me resulta fácil es explicar que siempre que viajo elijo «novela negra» porque me resulta de fácil lectura y a cambio me ofrece la posibilidad de quedarme absorbida durante horas (por ejemplo de tren o avión) con sus historias. Por fortuna, la «novela negra» nunca nos habla de buenos o malos (siempre se mueve en zona gris) ni resuelve los casos para beneficio de los «buenos». Suele ofrecernos un buen trasfondo económico y social que nos sitúa perfectamente en la época. 

Dicho esto, que haya un detective o investigador interesante, como es el caso de Harry Bosch, le añade mucho interés a su lectura. La serie de Boch es un clásico de Michael Connelly, y yo una adicta a sus historias. 

En este caso Harry Bosch se enfrenta a su primer caso desde su vuelta a la Brigada de Homicidios Especiales. El robo de cesio radiactivo y el asesinato de quien tenía acceso a él, parece indicar que se trata de un caso de terrorismo islamista que provoca la intervención del FBI y otras unidades antiterroristas. Todo este conglomerado de policías no gusta a Bosch que le gusta tranquilidad y concentración en la investigación. Añadir que la trama da un giro radical en la última parte de la novela que nos descoloca y sorprende.

martes, 18 de junio de 2024

José Maria Eça de Queiroz, La ciudad y las sierras




Esta novela póstuma se publicó en 1901, un año después de la muerte de Eça de Queiroz. Como su título indica, el autor pone en relación, en realidad en contraposición, dos espacios-mundo completamente diferentes. Por un lado, la ciudad, París, en la que un rico portugués vive con todas las comodidades que puede proporcionarle la tecnología del siglo XIX. Además de lo material, Jacinto, el protagonista de esta novela, tiene un amplio abanico de relaciones sociales que se traducen en obligaciones que le agobian y le cansan sobre manera. Por otro lado, la sierra portuguesa, país del que procede Jacinto y en la que conserva algunas propiedades casi olvidadas. 

La ciudad provoca en el joven Jacinto (se encuentra en la treintena) un aburrimiento y un decaimiento que ni siquiera su amigo Fernández, portugués como él, consigue cambiar. Un hecho intrascendente (el traslado de los huesos de sus antepasados) consigue que ambos amigos se desplacen a la sierra bien pertrechados con numerosas cajas donde llevan de todo para su estancia en el campo. Pero las cajas se pierden y la sorpresa de encontrarse sin apenas nada en un recóndito lugar alejado de cualquier comodidad urbana producen el cambio. Jacinto despierta a la vida en contacto con la naturaleza y con gentes sencillas, sin artificios ni lujos. 


Una novela muy bien escrita cuyas descripciones prolijas son bastante propias de la literatura realista del siglo XIX pero que resultan de una belleza extraordinaria. Además, aborda un tema: el contraste medio urbano/medio rural que hoy sigue de plena actualidad.

sábado, 8 de junio de 2024

Jo Nesbø, La sed




Hacía tiempo que no leía a este autor noruego y su serie sobre Harry Hole. La verdad es que no he leído la serie seguida y la intrahistoria personal me ha despistado un poco. No obstante, ha cumplido su función de proporcionarme entretenimiento cuando viajo. Ya he dicho muchas veces que me gusta mucho la «novela negra» que tiene sobre mi un efecto casi adictivo, por eso la dosifico. 

En este caso, se trata de un asesino que ya había actuado anteriormente y que Harry Hole conocía de cuando estaba en activo. Al jefe de la policía de Oslo con aspiraciones políticas le interesa que el caso se resuelva rápido y coacciona a Hole para que vuelva a la actividad tras su retiro a la Escuela de Policía como profesor. El caso se va enmarañando y complicando con algún giro inesperado que te mantiene alerta a lo largo de toda la novela. Interesante siempre el trasfondo urbano, político y social de la historia que delata que, en efecto, estamos ante «novela negra» y no solo «policiaca».

martes, 28 de mayo de 2024

Valeria Mata, Todo lo que se mueve




Valeria Mata escribe un libro en el que todo es movimiento, desplazamiento, nomadismo, desenraizamiento. La autora se hace muchas preguntas respecto al ser humano y respecto a las ventajas y desventajas del sedentarismo o del nomadismo. Con ese punto de partida, parece lógico que hable y reflexione sobre el concepto de viaje en el pasado y en el siglo XXI. 

Mata cuestiona el «echar raíces» construyendo una identidad fija; se adscribe a la afirmación de Braidotti que señala que la identidad es nómada, múltiple y móvil; un inventario de huellas. La errancia persistente ha llegado a ser considerada como una patología y perjudicial para la sociedad. 

Contrapone la identidad archipiélago a la continental y esencialista. La paradoja de un habitar sin raíz sedentaria se resuelve cuando construimos la identidad sobre la totalidad de las relaciones con el mundo y no sobre una esencia inmutable. 

Valeria Mata opta siempre por todo lo que se mueve, por tanto, prefiere el nomadismo, considera que desde ahí facilita la apertura del pensamiento y la comprensión de la realidad que nos rodea. La lectura de esta obra es, en todo caso, una experiencia armoniosa y enriquecedora.

sábado, 18 de mayo de 2024

Annie Ernaux, Los años




Dice Ernaux, al final de Los años, que es difícil apreciar un «yo» en esta «autobiografía impersonal» y es muy cierto. La forma de abarcar su vida es captar la duración que constituye su paso por la tierra en una época determinada, ese tiempo que la ha atravesado, ese mundo que ella ha grabado, solo con vivir (nace en 1940 y esta obra se publica en 2008). 

La forma de su libro surge, por tanto, «de una inmersión en las imágenes de su memoria para detallar los signos específicos de la época», se trata, dice la autora, de «un relato resbaladizo» en un continuo en el que apenas da referencias cronológicas. De esta forma Ernaux refleja de manera magistral la dimensión vivida de la Historia a través de la memoria individual y colectiva. 

Los años es un viaje en el tiempo en el que vemos cambiar las costumbres, la cultura, las relaciones personales y familiares, al compás de los cambios económicos, de los hábitos de consumo, del ámbito laboral y de cuidados, de la propia sociedad francesa, de las decepciones políticas (la reelección del socialista Mitterrand nos devolvía la tranquilidad, «más valía vivir con la izquierda sin esperar nada que ponerse nerviosos todo el tiempo con la derecha», de Mayo del 68, etc. 

Hace una descripción magnífica de cómo se rompió el tiempo «normal» de la existencia en Mayo del 68 y se desencadenó un tiempo huracanado, un tiempo cualitativo, gozoso, no mesurable, no utilitario (Walter Benjamin): 
«Una noche escuchamos (…) [que] había barricadas en el barrio Latino (…). Ahora nos dábamos cuenta de que pasaba algo y ya no teníamos ganas de de hacer vida normal al día siguiente. Nos cruzábamos, indecisos, nos reuníamos. Dejábamos de trabajar sin razón precisa ni reivindicación, por contagio, porque es imposible hacer algo cuando surge lo inesperado, salvo esperar. Lo que sucediera al día siguiente, no lo sabíamos y no buscábamos saberlo. Era un tiempo aparte». 
El transcurso de su vida personal (tomando como referencia fotografías y la memoria) se entremezcla, como es evidente en esta cita, con los sucesos de la época conformando una autobiografía colectiva en el que el habitual «yo» deja paso al «nosotros» para construir un caleidoscopio de hechos, acontecimientos, pequeños y grandes cambios y su viaje de la infancia a la adolescencia, la madurez y la vejez. 

Quizás, la llegada a la vejez desliza sentimientos de nostalgia al ver el pasado como parte de sí misma y sentir cierta frustración por el fracaso de la confianza en que el progreso significaría una mejora que, ni siquiera en Francia, se ha realizado, mucho menos en el conjunto del planeta. 

Ernaux utiliza un estilo rápido, directo, conciso, con cambios de ritmo continuos, combinando explicaciones más largas con pequeños fragmentos de pocas líneas que inicia en minúscula. Un estilo que te impregna mientras lees porque resulta cercano y poco intelectualizado.

miércoles, 8 de mayo de 2024

Nicci French, Los muertos no hablan




Ya he repetido muchas veces que leer novela negra y thrillers me relaja mucho y las voy intercalando con otras novelas de ficción cuando lo necesito. Tengo muchas novelas de estos géneros acumuladas y de Nicci French no había leído nada. Resulta que este nombre corresponde a un matrimonio formado por los periodistas británicos Nicci Gerrard y Sean French, que con este pseudónimo han logrado grandes éxitos. 

Los muertos no hablan, me ha atrapado desde el principio porque construyen una trama misteriosa que es difícil descubrir hasta que no llegamos al final. Todo comienza cuando el marido de la protagonista, Ellie, muere en un accidente de coche junto a una mujer. Todo el mundo da por hecho que esta mujer, Milena, es la amante de Greg, el marido de Ellie. Sin embargo, aunque Ellie sospecha que puede ser cierto inicia una investigación por su cuenta (ella es restauradora de muebles) que la lleva a descubrir pistas incluso traspasando algunas líneas que no parecen muy correctas.

A partir de esa investigación se abren diversas posibilidades que la protagonista va siguiendo sin llegar a ningún resultado claro. Y esta es la novela, escrita con brillantez y bastante original como thriller. Imposible sospechar qué hay tras la muerte de Greg y Milena. Ha cumplido con creces mis expectativas de relajarme para volver a otras lecturas que me requieren más esfuerzo.

domingo, 28 de abril de 2024

Juan Rulfo, El Llano en llamas



Este primer libro de Rulfo está compuesto por diecisiete cuentos, El Llano en llamas, que da título al conjunto, es uno de ellos. Fue publicado en 1953. 

Todos los cuentos, y su posterior novela Pedro Páramo, tienen algo en común: se desarrollan en la zona rural de México y nos presentan un país pobre y miserable, injusto con las más pobres que a duras penas sobreviven, transmitiendo una sensación de desolación y desesperanza en que algo pueda cambiar. 

Es una sociedad violenta en la que las mujeres suelen ser personajes secundarios pero que son maltratadas y consideradas como mulas de trabajo y reproductoras; por supuesto siempre está la posibilidad de la prostitución. Priman las conductas amorales: asesinatos por una cuestión de lindes, venganzas entre vecinos, incestos, abusos de todo tipo. El odio es feroz comparable al sol que calcina la tierra. Muchas de estas penurias las relatan los propios personajes a través del monólogo interior.

El Llano en llamas es una meditación sobre la muerte y no incurre en el desprecio por la vida. Los desheredados desean quemar haciendas y ahorcar a latifundistas y capataces. A pesar de su crudeza, El Llano no es simple desolación, no es un simple paisaje de México, es una poderosa metáfora sobre los abismos de la condición humana.

jueves, 18 de abril de 2024

Fernando Pessoa, El banquero anarquista y otros cuentos de raciocinio




De Pessoa he leído bastantes libros, por supuesto su magnífico: Libro del desasosiego. Tenía pendiente de lectura desde hace tiempo estos cuentos y, por fin, les llegó el momento. Cuando empecé su lectura no me di cuenta de que el título hacía alusión a «otros cuentos de raciocinio». Lo cierto es que estamos ante una serie de cuentos, entre los cuales está El banquero anarquista, que se pueden catalogar como cuentos de raciocinio y de misterio. 

Lo que le interesa a Pessoa en estos cuentos, y parece que se han encontrado retazos o proyectos de otros muchos, es la deducción racional para poder aclarar cualquier misterio. Por ejemplo, en El banquero anarquista parece imposible que un banquero pueda ser anarquista y seguramente así es, pero a Pessoa eso no le preocupa. Lo que le fascina es razonar con sutileza, sabiduría y habilidad un argumento que haga posible lo casi imposible. 

Este «cuento de raciocinio» ofrece una gran oportunidad de confrontar ideas políticas y puede conducirnos a algunas reflexiones: las ideologías tienen sus contradicciones, pero cualquier contradicción pierde su efecto disonante si logra argumentarse a través de la razón de forma correcta, algo que Pessoa sabía hacer muy bien. 

Todos los demás cuentos van en la misma línea de pasión por el raciocinio en aspectos muy diferentes al del cuento que da título a esta recopilación en los que se manifiesta el particular talento narrativo de Pessoa.

martes, 9 de abril de 2024

Étienne de La Boétie, Discurso de la servidumbre voluntaria


Este texto lo he leído muchas veces, la última hace un par de semanas. Y es que ver partidos políticos que dicen que la política es negociación y pacto y que eso justifica, decir sí a lo que ayer dije que no, haciendo de «la necesidad virtud». No importan las promesas hechas en campaña electoral. Pero por encima de todo, me llama la atención que quienes les votan, personas que se consideran de «izquierdas», acepten la mentira tranquilamente y comprendan que hay necesidades superiores que justifican el engaño. 

Cada vez que observo y escucho estas reacciones de la gente que se considera de «izquierdas» (de las que votan a la derecha ni hablo porque me son totalmente ajenas), me viene a la mente «la servidumbre voluntaria» y este texto del siglo XVI. 

La Boétie señala tres causas de la servidumbre voluntaria: en primer lugar, la costumbre y la educación, en segundo lugar, la corrupción, y por fin, la violencia. El centro de la reflexión es la libertad, (…) un bien tan grande y placentero, que el perderlo es causa de todos los males (…). La libertad es entendida como un elemento natural, al que muchos seres humanos renuncian sometiéndose al poder. 

La renuncia a la libertad se produce según La Boétie, muchas veces, sin necesidad y siempre supone una degradación y la pérdida de la humanidad de la persona. Si las personas no pueden afrontar el hecho de su propia libertad siempre creerán y confiarán en redenciones venidas desde fuera y la humanidad permanecerá alienada si no encuentra el camino de vivir en libertad. 

Hay alguna luz para rechazar la servidumbre. Según La Boétie, es fundamental mantener la mente despejada y el espíritu clarividente, tomándose la molestia de pulirla por el estudio y el saber. Cada cual que piense si este es el camino que llevamos o más bien nos dirigimos a una tiranía cotidiana y de baja intensidad que presenta esa servidumbre voluntaria bajo los ropajes de la seducción que cautivan a muchas personas.