sábado, 11 de febrero de 2023

Rafael Chirbes, Diarios. A ratos perdidos 1 y 2


Seis años después de la muerte de Chirbes acaecida en 2015, se publicaron sus Diarios en dos volúmenes. Su autor los reviso y corrigió para ser publicados y eso es importante destacarlo puesto que todo lo que aparece en estos dos volúmenes tiene el visto bueno de su autor y es él quien los preparó para ser publicados. Sin embargo, su lectura me ha dejado la sensación de que hay una parte en estos Diarios que no fue concebida para publicarse, me refiero al periodo de 1985-1988, es decir, los años previos a la publicación de su primera novela: Mimoun (1988). Durante esos años sus anotaciones son muy personales y centradas en la relación que mantuvo con François, su pareja. A partir de la publicación de esa primera novela, sus anotaciones son personales, pero no tan íntimas.

Esto que acabo de decir no les quita ningún mérito a estos Diarios en los que se entremezcla su vida cotidiana como escritor, sus sensaciones, sus temores, sus deseos o sus decepciones. Junto con esa vida compleja, inconformista, poco convencional, sufriente, exigente consigo mismo y con su escritura, encontramos anotaciones sobre sus lecturas, sus reflexiones como escritor, sus planteamientos políticos desencantados y muchas más cosas.

Estos Diarios son extraordinarios, Chirbes es un crítico literario culto y con criterios muy claros, una persona inquieta, en cierta manera un inadaptado social, cuya manera de vivir es consecuente con su literatura de fuerte contenido social.

domingo, 5 de febrero de 2023

Svetlana Alexiévich, Últimos testigos. Los niños de la Segunda Guerra Mundial



La autora se invisibiliza casi totalmente en este libro, de hecho, no escribe ni una introducción, solo dos breves citas que hacen alusión a la muerte de niños y niñas. Alexiévich deja todo el protagonismo a los «últimos testigos», a aquellos que que fueron niños y niñas durante la II Guerra Mundial en la URSS. 

Y el libro recoge decenas y decenas de testimonios estremecedores que nos hablan de una infancia devastada por las muertes que se suceden a su alrededor, entre ellas las de su familia más próxima. La mayoría de estos niños y niñas quedaron huérfanos y fueron llevados a orfelinatos en los que no recibían ni una pizca de cariño en un momento de guerra terrible. 

Los testimonios desgranan con aparente naturalidad el hambre sufrida (comen tierra, corteza de árboles, cualquier cosa que les calme esa hambre que todo lo domina), el frío, la suciedad y, sobre todo el miedo constante a que llegaran más muertes, incluso la suya propia. La devastación de que fueron objeto sus viviendas, sus aldeas, su país entero va emergiendo aquí y allí. 

¿Cómo se puede afrontar el resto de la vida una experiencia tan traumática? Aunque todos y todas lograron tener una profesión y llevar una vida normalizada, el trauma está presente y emerge a la superficie cuando empiezan a contar sus recuerdos. Mucho de lo que cuenta la autora sigue dándose allí donde hay guerras, acordarnos de los niños y niñas ucranianas es inevitable. O de la Guerra Civil española que también provocó el sufrimiento y muerte de muchos niños y niñas (algún libro hay al respecto como el que está en esta misma foto en la parte de arriba).

Alexiévich se ha convertido en la preservadora de la memoria y con ella ha desvelado el sufrimiento que es capaz de soportar el ser humano, incluso a temprana edad.

miércoles, 18 de enero de 2023

Roberto Bolaño, Amuleto




Hacía un tiempo que no leía nada de Bolaño y me atrajo este título que había comprado y esperaba su momento en mis estanterías. Ese momento ha llegado y he confirmado cuanto me gusta este autor. 

Auxilio Lacouture, una mujer uruguaya que vive en México DF, en condiciones de precariedad laboral y de vida, está inmersa en el mundo universitario y el ambiente bohemio de escritores/as y artistas que se reúnen en bares y cafés. De esta manera conoce a los y las jóvenes poetas de los años sesenta y setenta del siglo pasado, entre los que se encuentra Arturo Belano (alter ego del propio Bolaño) y algunos poetas españoles exiliados como León Felipe o Pedro Garfias. 

El movimiento estudiantil se había convertido en una amenaza para el Estado mexicano y en septiembre de 1968 enviaron a diez mil soldados con tanques y camiones a ocupar los recintos universitarios produciéndose numerosas detenciones. 

La Universidad era un espacio en el que Auxilio se movía con comodidad y que le proporcionaba algún trabajo para ir tirando. La fecha en la que se produce la ocupación militar, Auxilio estaba en la Universidad y quedó atrapada en un lavabo del que no salió por temor a ser detenida ya que no tenía «papeles» para vivir en el país. Así que decidió quedarse en el lavabo y ahí estuvo trece días sin comida hasta poder salir sin peligro. 

Durante esos días rememora diversos acontecimientos personales y divaga por los espacios en los que acostumbraba a moverse. A la vez, Auxilio reflexiona sobre Latinoamérica y sobre el sufrimiento y desventura de este continente y, especialmente de los muchos jóvenes sacrificados a lo largo de los años, de los siglos incluso.

domingo, 8 de enero de 2023

Benjamín Black, El otro nombre de Laura



Tenía ganas de leer las «novelas negras» que John Banville firma con el seudónimo de Benjamin Black. He empezado por la segunda de la serie del Dr. Quirke, sin intención de leerlas todas. Quirke no es policía sino doctor en el departamento de Patología, su seguimiento e indagación en casos sospechosos se inician en las autopsias que realiza cumpliendo con su trabajo. Así empieza esta novela con una autopsia que un conocido del instituto le pide que no haga a su mujer que, aparentemente se ha suicidado. 

Quirke, un hombre solitario que ha dejado el alcohol del que abusaba, descubre un pinchazo en el cuerpo de Deirdre (el otro nombre de Laura) y, aunque parece querer evitar problemas, empieza a indagar en lo ocurrido. A partir de ahí la narración va incorporando personajes, muy bien retratados, y se va complicando mentira tras mentira. 

La novela está muy bien escrita, se nota la mano de Banville que es un magnífico escritor, siempre a las puertas del Nobel. La tensión del caso se prolonga a lo largo de unas cuatrocientas páginas y todo se resuelve al final con gran rapidez.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Adam Zagajewski, Dos ciudades




 Zagajewski es un autor polaco que nació en Lvov (actualmente, Leópolis, Ucrania) y que, con cuatro meses de edad, su familia tuvo que trasladarse a Gliwice, antigua población alemana que, con el movimiento de fronteras tras acabar la II Guerra Mundial, pasó a formar parte de Polonia. 

Se trata de un poeta, pero este libro no es de poesía, es prosa que recoge un conjunto de narraciones, algunas muy breves, la primera de las cuales da título a este libro. Dos ciudades relata la paradoja de su familia que, sin abandonar su país, fueron desplazados a la fuerza convirtiéndose en migrantes. De aquella experiencia vivida en una época de totalitarismos, guerra, exclusión, asesinatos en masa, nace esta narración de gran lucidez. 
«La gente del mercado de hortalizas de la calle Bytomska solo era real y contemporánea en parte, mientras que por lo demás recordaban sombras, unas sombras vivientes. Inmigrantes en su propio país, ex profesores de una universidad que ya no existía, ex oficiales de un ejército que había sido disuelto, ex consejeros y ex letrados con el deje oriental de un Oriente desaparecido, rangos pertenecientes a otra era, abrigos que habían sido vueltos del revés por enésima vez, zapatos de cuero de los de antes, sombreros desteñidos con etiquetas de tiendas ya inexistentes». 

Se nota que es poeta, escribe con una sensibilidad y una riqueza de lenguaje extraordinarias:
 «¡Cuánta paciencia se necesita para soportar el lento transcurso de la vida! Las pequeñas eternidades, donde nos bañamos como los gorriones en los charcos, nunca forman una totalidad». 
Esta es la segunda obra que leo de este autor (puedes buscarla por su etiqueta en el lateral), la anterior también es excelente: Una leve exageración. Estoy rendida ante Zagajewski, aunque de momento no me lanzo a leer su poesía.

domingo, 18 de diciembre de 2022

Javier Marías, Berta Isla




He leído varias novelas de Javier Marías, algunas me han gustado mucho y otras menos (Los enamoramientos, la que menos), pero todas tienen algo en común: lo bien escritas que están y la perfección de su estructura interna. También son muy frecuentes en sus novelas las referencias literarias textuales y la evocación de personajes histórico-literarios. 

La muerte de Javier Marías fue una sorpresa inesperada, enseguida tuve ganas de leer algo suyo y esta novela me pareció buena elección. Echaré en falta sus artículos periodísticos y su incorrección política (no siempre coincidía con él pero siempre me gustaba su manera de expresar sus opiniones). 

La novela tiene una parte del relato que corresponde a un narrador externo que parece conocer muy bien a Tom Nevinson, la pareja de Berta Isla. Hay otra parte de la novela en que la principal voz narrativa será Berta Isla, una mujer que ama a su marido pero que está abocada a la soledad y el abandono por el trabajo de Nevinson. Esta situación llena de ausencias no es la que esperaba la protagonista cuando se casó con él. Su historia, como la de Penélope, es esperar mientras su marido desaparece en una especie de viaje con escalas puntuales, como un Ulises del siglo XX. 

El Ulises del siglo XX entra en los servicios secretos ingleses en su época universitaria en Oxford, y sus misiones de infiltrado le complican la vida mientras Berta se pregunta en qué trabaja Nevistán. Poco a poco Berta va sabiendo algo, muy poco, y las ausencias de su marido van creciendo y la separación de su familia madrileña se incrementan. 

La novela me parece excelente.

jueves, 8 de diciembre de 2022

Andrea Camilleri, El ladrón de meriendas

 


Esta es la tercera novela que leo de Camilleri (si queréis saber mi opinión de las anteriores buscad su nombre en las etiquetas que están en el lateral del blog) y entre ellas han transcurrido años. Esto quiere decir que me gusta el autor y su personaje principal el comisario Salvo Montalbano, pero que no me ha entusiasmado como para seguir la serie completa y voy leyendo sobre la marcha, sin orden ni concierto.

En esta novela, Montalbano, con su característica dureza/ternura encara un caso de asesinato de un comerciante jubilado cuya joven amante tunecina desparecida es objeto de todas las sospechas. Pero como ocurre siempre, las cosas no son tan fáciles como parecen.

La resolución del crimen (de los crímenes en realidad) y de otros aspectos que irán apareciendo ligados a él, nos permite observar al comisario Montalbano, un personaje peculiar, poco ortodoxo pero a la vez respetuoso con la ley. Además de su trabajo como policía, Montalbano es un gran amante de la gastronomía siciliana que nos permite conocer sus platos favoritos y cómo los saborea.

Mantiene una relación difícil con Livia Burlando que vive en Génova (Montalbano trabaja en Vigata, en la provincia de Montelusa, dos nombres inventados). Pero en esta novela su relación parece encarrilarse puesto que Montalbano parece dispuesto, por fin, a comprometerse con su pareja y con un niño, el ladrón de meriendas, del que es mejor que no desvele nada.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Michael Connelly, Pasaje al paraíso

 


Leí a este escritor norteamericano de «novela negra» hace unos cuantos años, tengo numerosas novelas de la serie del detective Harry Bosch. En su momento disfruté y me entretuve mucho con ellas y, quizás, su recuerdo me ha llevado, recientemente, a ver la serie de TV Bosch, inspirada en estas novelas. La serie me ha parecido bastante buena tanto por los actores y actrices que encarnan a los protagonistas de las novelas como por el desarrollo de las diferentes temporadas relacionadas con casos que van a parar a Homicidios que es donde mora el conflictivo Harry Bosch.

Buscando las novelas que me faltaban, comprobé que entre ellas no tenía la primera, este Pasaje al paraíso, que encontré en una librería de libros usados. Sorprendentemente aparece ya muy bien caracterizado el protagonista, pero también otros personajes como  Eleanor Wish, el compañero de Bosch, Jerry Edgar, el jefe Irving, etc.

El caso para resolver está relacionado con la industria del cine porno que sirve de tapadera para blanquear dinero a la mafia de Los Ángeles y de Las Vegas, escenario de las andanzas del detective. Lo que en principio parecía una investigación sencilla, se irá complicando y Bosch se verá en serios aprietos. 

Después de leer tantas novelas de M. Connelly y ver la serie me ha parecido un poco previsible, pero me ha entretenido mucho en las horas que he pasado en tren en un viaje que hice hace unos días. Una lectura perfecta en esas circunstancias.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Jordi Amat, El hijo del chófer

 


No compré este libro porque es un tema que a priori no me interesa demasiado, pero el libro estaba en casa y, seguramente afectada por el calor, he decidido leerlo. El hijo del chófer es una narración de no ficción, un género que tiene numerosos seguidores entre escritores de relevancia como es el caso de Carrère, Cercas, Vuillard, entre otros.

Amat parte de la idea de que la no ficción literaria puede aportar algo que no siempre es claro pero que no descarto: puede tener una función social que puede concienciar a los y las conciudadanas. El autor afirma tal cosa, aunque en numerosas ocasiones, como es el caso de El hijo del chófer, escribir una historia real como la de Alfons Quintà no es nada agradable por su enfermiza personalidad y, sobre todo, por el trágico final. Si recurrimos a H. Arendt y su Eichmann en Jerusalén, se puede entender esa incomodidad a la hora de escribir sobre un personaje malvado.

Sin embargo, la biografía de Quintà, el hijo del chofer habla de algo más que de él, habla de un contexto: el final del franquismo y la Transición hasta llegar casi hasta nuestros días. Habla de Cataluña en esa coyuntura, del mito Jordi Pujol y de cómo se construyó, habla, en definitiva, del poder y de sus espacios oscuros.

Tiene que interesarnos adentrarnos en esos recovecos del poder a través de un personaje controvertido porque si no es así el libro puede hacerse pesado (es lo que me ha ocurrido a mi en ciertos momentos).  

martes, 8 de noviembre de 2022

Guillermo Martínez, Los crímenes de Oxford

 


Cuando empiezas la lectura de Los crímenes de Oxford parece que estamos ante una novela policiaca al uso. El punto de partida es la llegada de un joven matemático argentino a Oxford que se verá envuelto en el asesinato de su casera. El crimen le permite relacionarse con un matemático de prestigio, Arthur Seldom, que parece vinculado a ese primer asesinato y a los que vienen a continuación.

Realmente la policía tiene un papel secundario en la investigación cuyo protagonismo lo tienen los dos matemáticos a los que se les requiere sus conocimientos matemáticos para resolver el enigma de los asesinatos. El trasfondo de las indagaciones es el ambiente universitario inglés con sus actividades diversas y su modo de vida tan peculiar.

Sin embargo, el desenlace de la historia te sorprende por inesperado, como si se tratara de una especie de juego de magia (por cierto, hay una actuación de un mago muy peculiar) todo lo que apuntaba la trama de la novela salta por los aires y la realidad de los crímenes poco tiene que ver con lo que parecía. Una sorpresa inesperada que transforma el final de la novela y que habla muy bien de la capacidad del autor para cambiar en pocas hojas lo que parecía que iba por unos derroteros previsibles.