jueves, 8 de noviembre de 2018

ERIC VUILLARD, El orden del día


Se trata de una novela basada en hechos reales: se narran, de forma breve y concisa, situaciones importantes que marcaran el futuro del régimen nazi desde su ascenso al poder en 1933 hasta el inicio del expansionismo territorial (en Austria y Checoslovaquia) en 1938.



Las diversas situaciones que recoge Vuillard sintetiza muchos de los aspectos que permitieron el gran desastre del Holocausto y de la II Guerra Mundial en Europa: los intereses empresariales para financiar a Hitler a cambio de ventajas para las empresas (destacada la mano de obra esclava de los deportados/as, pero no fue la única ventaja aunque sí la más terrorífica y desvergonzada); la sumisión y contagio de la ideología totalitaria de los dirigentes de Inglaterra y Francia que se reunían con Hitler haciendo concesiones vergonzosas como la ocupación de Austria o la Conferencia de Munic; el entusiasmo de masas de población que vieron en Hitler una especie de salvador de su situación tras la Iª Guerra Mundial (en Austria) y otras escenas memorables.

Todos estos momentos componen una novela sin concesiones a lo que vino después y que se comprende mejor con esta aportación trepidante.

Un fragmento:
Nunca se cae dos veces en el mismo abismo. Pero siempre se cae de la misma manera, con una mezcla de ridículo y de pavor. Y uno quisiera tanto no volver a caer, que se agarra, grita. A taconazos nos quiebran los dedos, a picotazos nos rompen los dientes, nos roen los ojos. El abismo está jalonado de altas moradas (141).
Excelente novela que recibió el Premio Goncourt 2017.

domingo, 28 de octubre de 2018

JAN MORRIS, Trieste o el sentido de ninguna parte.


Mi intención de viajar a esta ciudad se convirtió en un oportuno regalo de cumpleaños. La autora da una explicación necesaria al inicio del libro: Jan Morris vivió y escribió como James Morris hasta que completó un cambio de sexo en 1972. Busqué información sobre ella y su historia es curiosa y bonita a la vez, si os interesa la encontraréis con facilidad.


El libro es una delicia, una lectura fácil y muy interesante que aporta mucha información sobre la ciudad y a través de la ciudad sobre ella misma. Por sus páginas va desgranando las características geográficas, climáticas (la famosa Bora), históricas, idiosincrasia de sus habitantes, actualidad y muchos otros aspectos interesantes. Algunos escritores como Joyce circulan por sus páginas enseñándonos algún aspecto concreto de la ciudad. Trieste es ciudad de exilio, el exilio no es más que ausencia, y puede adoptar diversas formas (93). Es sin duda una ciudad mitteleuropea por estar poblada por latinos, eslavos y teutones (48). También tuvo su participación en el Holocausto al abrir los nazis en el único campo de exterminio en suelo italiano (en San Sabba).


Un fragmento:
La Europa de mis sueños jamás había existido, debido fundamentalmente a la idea de nacionalidad. Si la raza es un fraude, como a menudo pienso en Trieste, entonces la nacionalidad es una cruel pretensión. No tiene nada de orgánico.
(…)
La falsa pasión de la nación-Estado convertía mi Europa conceptual en una quimera; y por motivos de nacionalidad, la ciudad que me rodeaba aquel día, lejos de formar parte de un poderoso todo ideal, estaba debilitada en su soledad (132-133).

jueves, 18 de octubre de 2018

MIRCEA CARTARESCU, Solenoide


Esta novela atípica, incluso dentro de la obra de Cartarescu, es una novela-río por la cantidad de temas distintos que trata. No hay una trama en el sentido convencional de la palabra y va saltando de unos temas a otros, recuperando algunos u olvidándolos en capítulos posteriores. Leo en el Posfacio de Marius Chivu que en Solenoide se recuperan y/o se enlazan temas de novelas anteriores (que no he leído), lo que puede dificultar la lectura y comprensión de esta.


Una de las características de esta novela es el realismo mágico, es decir, la inclusión de elementos fantásticos en la narración, para profundizar en la realidad desde lo mágico que hay en ella. Recurso que no me convence del todo y ha hecho la lectura pesada en algunos capítulos.
Es cierto que el autor ayuda al lector/a incluyendo guías para su lectura como la síntesis que hace de los tres cuadernos (tres partes de cuatro del libro) en las páginas 598 a 600. Ahí aparecen los múltiples temas que centran la atención del autor y que van desde los piojos, al miedo, a los sueños y numerosos personajes y lugares, ocupando Bucarest un protagonismo indudable.
El protagonista trasunto del propio autor que aparece en la novela, vive en una extraña casa con forma de barco con un solenoide que provoca diversas circunstancias mágicas y que van revelando la amarga verdad de su existencia.
Un fragmento:
Como escritor, te irrealizas con cada libro que escribes. Siempre quieres escribir sobre tu vida y siempre escribes solo sobre literatura. Es una maldición, una Fata Morgana, una forma de falsificar el simple hecho de vivir, de ser verdadero en un mundo verdadero. Multiplicas mundos cuando tu propio mundo debería bastar para llenar millones de vidas (52).
Dicen voces muy autorizadas que se trata de una novela extraordinaria, no les desmentiré, pero su lectura no me ha resultado fácil y no me lo esperaba puesto que todo lo que había leído del autor me había encantado. Aunque hay capítulos con los que he disfrutado mucho (los de la infancia del protagonista me han cautivado), otros me han resultado ajenos y sin interés (especialmente aquellos en que los elementos fantásticos dominaban).

lunes, 8 de octubre de 2018

CLAUDIO MAGRIS, Otro mar



Me gusta mucho como escribe Magris, me quedé prendada de este autor cuando leí El Danubio de la que hice una larga entrada hace casi tres años.

Llegué a este libro por otros y ese es el mejor camino para recalar en una propuesta concreta. 

Otro mar habla del mar, de hecho es una presencia continua en la novela porque su protagonista, Enrico, no puede vivir sin posar su vista en él. 
Maternal, la tierra soporta el arado que la desgarra, pero el mar es un gran esplendor inalcanzable, nada deja huella en él: los brazos que nadan no lo abrazan, lo alejan y lo pierden, él no se entrega (15). 
Pero en el libro se habla de muchas cosas más, se habla de una amistad (la de Enrico y Carlo) que le condicionará para siempre marcando una vida de aventura, soledad, marginación y extrañeza ante la vida que le toca vivir. Y todo esto en un maremágnum de cambios de fronteras y políticos.

viernes, 28 de septiembre de 2018

ALEJANDRO PALOMAS, Una madre


Tenía curiosidad por leer algo de este autor que hace tiempo ha aparecido con fuerza por IG y blogs que es el espacio virtual en el que me muevo. Me recomendaron empezar por el principio de la trilogía que empieza con Una madre y sigue con Un perro y Un hijo. 

Tras su lectura, mi balance es el siguiente: 

POSITIVO: 
Es una novela de lectura fácil que engancha, por tanto, comprendo su éxito. Su humor fácil (y sano). En varios pasajes me ha hecho reír a carcajada (en un caso viajaba sola en el AVE y tuve que mirar hacia el paisaje para dejar de reír). 

NO TAN POSITIVO: 
Su sentimentalismo almodovariano lleno de excesos que me han impedido dar credibilidad a los personajes (solo he subrayado dos fragmentos). A veces parece una comedia de enredos como me comentó quien me recomendó empezar a conocer al autor por este libro. 
Me acordé de pronto de la abuela y de su risa abierta y contagiosa, y sentí una oleada de añoranza tan grande, tan húmeda y salada, que fue casi como si una espiral de calambres me naciera en el cuello y me comprimiera vértebras y costillas hasta la base de la columna. La eché de menos como hacía tiempo que no echaba de menos a nadie y de pronto entendí lo sola que debía de sentirse mamá sin ella, sin todo lo que la abuela sacaba de ella y sin sus ojos validándola, animándola a seguir (195-196). 
EN RESUMEN:
Tengo dudas de si seguiré leyéndolo aunque el balance no es claramente negativo.

sábado, 28 de julio de 2018

VIVIAN GORNICK, La mujer singular y la ciudad

Con este libro cerraré este espacio por vacaciones, os deseo que el verano sea feliz (pese al calor que tan odioso me resulta).


Sobre esta autora hay un libro, Apegos feroces, que todo el mundo alaba por las redes sociales. Como soy así de desconfiada, las unanimidades me repelen y mi vocación es resistirme hasta ver qué recorrido tiene el libro. Sin embargo, llegó a mi casa sin yo decidirlo (estoy suscrita a una web que me envía un libro al mes sin yo saber cuál es) este otro que hoy comento de la misma autora.

En la Feria del Libro de Madrid, compré Apegos feroces. Igual pensáis que La mujer singular y la ciudad me ha encantado, no es así. Pero me ha interesado lo suficiente para decir comprar el otro. Este libro es un puzle, su autora cuenta cosas sobre sí misma, sus amistades, su ciudad, escritores/as, situaciones, emociones, etc. A través de todos esos temas queda claro que Gornick es una mujer singular, una feminista, una mujer que piensa y mira el mundo pensando en que puede ser diferente, mejor, igualitario, respetuoso con las diferencias, solidario, justo socialmente hablando, etc. 

Y el fragmento: 
Cuando sentía que cada vez estaba más fuera de lugar, no había nada que aliviara mejor el dolor y el resquemor que un paseo por la ciudad. Al ver cómo la gente se esforzaba de mil maneras distintas por seguir siendo humana –la variedad y la inventiva de las técnicas de supervivencia que ponían en práctica- sentía cómo bajaba la presión, cómo se drenaba el exceso de líquido. Notaba en las terminaciones nerviosas la resistencia de todos a hundirse. Esa resistencia se convirtió en mi compañera. Nunca me sentía menos sola que cuando estaba sola en una calle abarrotada. Allí descubrí que podía imaginarme a mí misma. Allí sentía que ganaba tiempo. Qué idea: ganar tiempo (17). 
Si valoráis a las mujeres escritoras singulares, os gustará sin más.

miércoles, 18 de julio de 2018

JOSEPH ROTH, Judíos errantes

Un ensayo en el que Roth hace un mural de lo que entiende por judaísmo en Europa. En él reflexiona sobre aspectos importantes de la existencia del pueblo judío (su manera de entenderse a sí mismos, la patria, la libertad, etc.), cuenta anécdotas, formas de vida, celebraciones, huidas, llegadas, oficios, etc.


La inexistencia de patria, algo milenario para los judíos, desaparecido con la creación del Estado de Israel (que Roth no conoció, aunque sí conoció el sionismo): 
Y, en toda la milenaria aflicción en que viven los judíos, no han tenido más que un único consuelo, a saber: el de no poseer una de tales patrias. A los judíos les fue dado conservar la razón y, en una época en la que el mundo entero se entregaba a la clemencia patriótica, no poseyeran <<patria>> alguna (38).
Una afirmación para reflexionar: 
La <<libertad nacional>> es un concepto de lujo, propio de una raza que no tiene otros problemas (68). 
Su ensayo gira en torno a si los judíos son una nación o no; si son una comunidad religiosa, racial o solo una unidad espiritual; si son un pueblo con independencia de su religión; y tantas otras cuestiones. 

Su repaso por las juderías de la Europa Oriental y Occidental, por sus ciudades, sus costumbres, el carácter errático de los judíos del Este; sus creencias, su credulidad en milagros religiosos, sus fiestas, matrimonios, etc., componen un mosaico de la propia Europa hace tiempo desaparecida para nuestra desgracia.

Interesante la referencia que hace a España en las pàgs. 99 y 100. Un gustazo leer a Joseph Roth.

domingo, 8 de julio de 2018

CELESTE NG, Todo lo que no te conté


Una buena novela que cuenta una historia interesante: las dificultades de un matrimonio chino-norteamericano para integrarse en una pequeña ciudad de Ohio donde el racismo es el sustrato básico de sus ciudadanos/as, algo que parece natural y que, seguramente, negarían que así fuera con la misma naturalidad. Una pareja aparentemente bien avenida que exigen desmedidamente a una de sus hijas, causando su desgracia y la de sus hermanos. 

El relato de los avatares de la familia Lee te atrapa desde su inicio con esta frase: Lydia está muerta. Pero esto aún no lo saben. Y a partir de ese momento te interesa la historia y los personajes de esta familia. 
¿Qué convertía algo en valioso? Perderlo y encontrarlo (270). 
Una escritora a seguir.

jueves, 28 de junio de 2018

PILAR ADÓN, Las efímeras


Me lo recomendaron con entusiasmo y no me ha entusiasmado. Tengo que reconocer que Adón escribe bien, hace descripciones poéticas y llenas de intensidad, sin embargo la historia me ha interesado a medias. Los personajes me parecen endebles, sin fuerza, exceptuando situaciones concretas. Me ha gustado la idea de la existencia de una comunidad que subsiste con pocas normas, lo más naturales posibles y dejando a cada integrante su espacio personal para vivir, si lo desea, apartado del resto. Y me ha gustado especialmente la presencia de una naturaleza impositiva, invasiva y continuamente presente a través de una lluvia persistente que lo invade todo. 
Y todo lo que él quería era vivir en paz sin más deberes ni más problemas que los que él mismo se hubiera buscado. Olvidarse de la sensación de estar rodeado de sabandijas y alimañas que se aferraban a su piel y a su sangre. Que le dejaran tranquilo. Pero bastaba con recibir una mirada despectiva o unas palabras arrogantes para comenzar a odiar y desear responder de la misma forma al ser que humillaba sin haber sido incitado a ello. Sin haber sido provocado (169). 
Quizás habrá que hacer otra lectura de la autora.

lunes, 18 de junio de 2018

DASA DRNDIC, Trieste

Dice la traductora de este libro, Simona Skrabec, que este libro es como un dedo índice dirigido al pecho de cada lector en singular. Es por eso que el rompecabezas no está acabado y sus hilos narrativos se pierden. 


Tengo muchos párrafos subrayados, muchas palabras que hieren cuando se leen, muchos sucesos ocurridos que nos enseñan el camino de la maldad humana. Hay que tener el estómago o las espaldas muy grandes para leer este libro que, sin embargo, es imprescindible. 
Los observadores ciegos, la gente “normal”, son los que hacen apuestas seguras, son los que no arriesgan. Ellos quieren vivir sus vidas sin interrupciones. En la guerra, e ignorando la guerra, esos observadores ciegos giran la cabeza con indiferencia y rehúsan activamente saber nada. Su autodefensa consiste en un escudo duro. Encerrados en su cápsula, se regocijan como larvas.
Los hay en todos los sitios. En los gobiernos neutrales de los países neutrales, entre los aliados, en los países ocupados, entre la mayoría, entre la minoría, entre nosotros. Somos nosotros, los bystanders.
Durante sesenta años, esos observadores ciegos se han golpeado el pecho diciendo “somos inocentes porque no lo sabíamos”, pero al llegar nuevas guerras y nuevas desgracias, aparecieron nuevos observadores. Así nacieron ejércitos de jóvenes y fuertes bystanders con los ojos vendados, que se alimentan directamente de esa exculpación al observador, de esa inocencia indestructible. Esos hombres inocentes son los que hacen posible el mal. (p. 130) 
Hacía tiempo que no leía un libro (de ficción realidad) que me impactara tanto como este. Aparecen las víctimas, pero especialmente los victimarios y sus descendientes, y la zona gris que lo acapara casi todo. 

Lo recomiendo de forma total. Una lectura imprescindible sin duda alguna.