viernes, 18 de enero de 2019

ANNA SEGHERS, Tránsito.

Supe de esta novela porque aparece mencionada en la biografía que Laure Adler hace de Hannah Arendt. Como otros muchos libros que se mencionan en esta biografía, esta novela despertó mi interés, lo busqué, y lo encontré. 



La novela, que tiene una portada preciosa, se lee bien, la historia que narra resulta curiosa con algunos personajes interesantes (tanto personajes principales como secundarios). Sin embargo, no es lo más interesante de la novela las historias de encuentros y desencuentros entre gentes que se cruzan, por estar en tránsito, a la espera de embarcar y huir de Europa. 

Lo que me parece más logrado en esta novela es el trasfondo histórico en que se enmarcan las historias de sus personajes. Estamos en Marsella en el año 1940, los nazis hace poco que han ocupado Francia, consintiendo un gobierno colaboracionista en Vichy. Dentro de la llamada “zona libre” ocupa un lugar importante Marsella, hacia ella confluyen miles de personas que intentan huir de Francia (de Europa, de hecho). Sus esfuerzos, ilusiones, decepciones y fracasos son el centro de la trama de esta interesante novela. 

Este fragmento me gusta por las tres últimas líneas: 
Tomé un café amargo y luego paseé por la Belsunce, las redes estaban puestas a secar. Unas cuantas mujeres, que parecían completamente perdidas en la gigantesca plaza, remendaban las redes. Yo nunca lo había visto hacer, nunca había caminado tan temprano por la Belsunce. Seguro que nunca había visto lo más importante de la ciudad. Para ver de qué se trata hay que querer quedarse. Todas las ciudades se ocultan imperceptiblemente a aquellos que solo las utilizan para atravesarlas (230). 

Una novela interesante.

martes, 8 de enero de 2019

MAGDA SZABÓ, El corzo

Eszter vivió una infancia de terrible miseria, tuve que pagar por todo y el precio era siempre yo misma, dice en la pág. 240. No se sintió amada en su infancia ni aceptada por nadie tal como era. Esa carga da lugar a una persona maliciosa, desconfiada, celosa y que odia con todo su ser a Angéla. ¿Quién es Angéla? Una niña que conoce en su infancia y que es la contraposición de lo que ella fue, su deseo de herirla (incluso de matarla) es sobrecogedor.



El corzo es un monólogo de una mujer con la que es imposible empatizar en casi ningún momento, destila veneno, malos deseos para cualquiera que se cruce en su camino, soledad y pesimismo. Pese a que logra ser una reconocida actriz, Eszter no cambia de actitud y su vida continua siendo un suma y sigue de resentimiento, desamor y odio. 

La novela tiene una gran calidad literaria, su estilo conciso y escueto va desgranando la historia de la protagonista sin paños calientes, en un estilo intimista. La novela va combinando diferentes épocas sin dar muchas pistas de dichos cambios y nos permite adentrarnos en la mente obsesiva de Eszter. Hay también una crítica al régimen comunista húngaro que dio pocas facilidades a Szabó para desarrollar su carrera como escritora. 

Un fragmento: 
Lo más natural del mundo era que nadie me quisiera, por eso ni me extrañaba ni me ofendía. Es más, me sorprendía que alguien se sintiera atraído por mí; (…) (186).

viernes, 28 de diciembre de 2018

E. C. BENTLEY, El último caso de Philip Trent

Estamos ante una reedición de una novela publicada en 1913 que, estoy casi segura, no me hubiera comprado nunca. Fue un regalo de cumpleaños de un amigo escritor con muy buen criterio literario. 


Se trata de una estupenda novela detectivesca (algunos hablan de obra maestra) con personajes bien definidos; especialmente atractivo es el protagonista Philip Trent, un joven treintañero, inteligente y astuto para investigar crímenes complicados de resolver. Trent, y esto fue una gran innovación en el momento de su publicación, no es infalible, comete errores y sabe burlarse de ellos. 

La trama de esta novela, que gira en torno a la muerte de un gran empresario norteamericano, Sigsbee Manderson, está muy bien construida y mantiene el misterio del asesinato casi hasta la última página. 

Bentley tiene una escritura elegante que describe muy bien los ambientes de la campiña inglesa, una escritura llena de pequeños detalles a los que hay que prestar atención y que obligan a una lectura que no puede ser apresurada. Os dejo un párrafo referido a un personaje de los secundarios pero que tiene protagonismo en la novela, el Sr. Cupples, tío de Mabel, la joven esposa de Manderson: 
(…) era un miembro bien considerado de la Sociedad Positivista de Londres, banquero jubilado, viudo sin hijos. Su vida austera pero no infeliz transcurría fundamentalmente entre libros y en los museos; tenía conocimientos profundos y acumulados con paciencia sobre un buen número de asuntos curiosamente inconexos que en una época u otra habían despertado su interés, y le habían valido un lugar en el silencioso y oscuro mundo de los catedráticos, los conservadores y los fanáticos de la investigación; nunca estaba más a sus anchas que en sus cenas amigables y serias. Su autor favorito era Montaigne (28). 
En resumen, una excelente novela que me merecía después de la lectura de novelas y ensayos más espesos y que requieren más esfuerzo lector.

martes, 18 de diciembre de 2018

GAEL FÄYE, Pequeño país

El genocidio es un delito internacional que comprende los actos perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Es el grado más extremo de violencia intergrupal y el más extremo de todos los actos de limpieza étnica. El término fue acuñado y definido en 1944 por el jurista judeo-polaco Raphael Lemkin que pudo huir a EUA, en 1939, del holocausto. Este término ha sido aplicado, después del holocausto contra los judíos, a Ruanda, Guatemala, Darfur, Bosnia, Armenia y Camboya.


Esta novela tiene como protagonista a Gaby, de padre francés y madre ruandesa tutsi. El genocidio en Ruanda, que afectó también a Burundi, fue un intento de exterminio de la población tutsi por parte del gobierno hegemónico hutu en 1994, año en el que se eliminó al 75 % de los tutsi. 

Gaby era un niño de 10 años cuando se produjeron las terribles matanzas en Ruanda donde vivía una parte de su familia materna y se produjo en Burundi un golpe de Estado y una guerra con ecos étnicos entre tutsi y hutus. Como consecuencia de esta situación que afecta a toda la familia, especialmente a la de su madre, Gaby y su hermana fueron trasladados a Francia. 

Veinte años después de salir de Burundi, Gaby decide regresar a su país de nacimiento y rememora sus vivencias infantiles, unas felices y otras dramáticas. El autor compone una novela de aprendizaje desgarrador que nos sorprende por la manera tan fácil en que el odio y la guerra se introduce en la vida de una familia que llevaba una vida feliz más allá de los conflictos personales habituales. 

Llama la atención cómo entreteje los recuerdos infantiles felices de un grupo de amigos que vivían en el mismo callejón con el momento histórico que le tocó vivir y que cambió su vida. No hay grandes palabras, rencor o heroicidad, simplemente explica, desde las vivencias de un niño, los sucesos terroríficos que tuvo que vivir, incluso en lo personal, pese a su edad. 

Dos fragmentos: 
La infancia me ha dejado marcas con las que no sé qué hacer. En los días buenos me digo que es de ellas de donde nacen mi fuerza y mi sensibilidad. Cuando he llegado al fondo de la botella, veo en ellas la causa de mi adaptación al mundo (13). 
Sin que se le pida, la guerra se encarga siempre de procurarnos un enemigo. Yo, que quería permanecer neutral, no pude serlo. Había nacido con aquella historia. Me corría por dentro. Le pertenecía (133). 

Excelente novela.

sábado, 8 de diciembre de 2018

TIZIANO SCARPA, Venecia es un pez. Una guía.



El autor parte del parecido de Venecia con un lenguado para hacer un librito delicioso sobre su ciudad. Utilizando órganos y sentidos (pies, piernas, corazón, manos, rostro, orejas, boca, nariz y ojos) de un visitante a su ciudad va desgranando mil y un detalles sobre Venecia. Destacar su sentido del humor que hace más entretenida, si cabe, su lectura. Desde luego no tiene nada que ver con una guía tradicional pero leer este libro es una buena manera de andar por esta ciudad.

Uno más de los muchos canales de Venecia
Un fragmento:
Venecia existió siempre tal como la ves, o casi. Navega desde la noche de los tiempos; ha tocado todos los puertos, se ha restregado contra todas las costas, todos los embarcaderos, los amarres. En las escamas le han quedado adheridas madreperlas de Oriente Medio, transparentes arenas fenicias, moluscos griegos, algas bizantinas. Un buen día notó todo el peso de esas escamas, de esos granitos y astillas acumulados poco a poco en su piel; se dio cuenta de las incrustaciones que llevaba encima. Sus aletas se hicieron demasiado pesadas para deslizarse por las corrientes. Decidió remontar de una vez y para siempre una de las ensenadas situadas más al norte del Mediterráneo, la más tranquila, la más protegida, y descansar aquí (7-8).
Venecia merece siempre una visita. Esta peculiar guía merece a Venecia.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

MARISA MADIERI, Verde agua



Este libro me ha deparado pequeñas sorpresas al revelarme un tema que desconocía: el éxodo istriano producido cuando, tras la II Guerra Mundial, la Yugoslavia de Tito ocupó Istria y Fiume que contaban con una importante población italiana (unos trescientos mil) que marchó hacia Trieste. Allí vivieron durante años en campos de refugiados como el Silos del que habla Madieri. Otra sorpresa ha sido cómo de esta circunstancia histórica, la autora cuenta su historia personal para evitar el olvido de todo lo vivido. También me ha sorprendido la manera de narrarlo, aparentemente fiel a la pura realidad sin excesos emocionales, y no es que no hubiera motivos para ello, sin que sobren las palabras en un ahorro de ellas sorprendente. Madieri habla como mujer y con la mirada de mujer y eso te va embargando con su cadencia tranquila, equilibrada, llena de valores de armonía y de entendimiento.

Pero aún me quedaba una última sorpresa que me pilló totalmente desprevenida: saber que era la compañera de Claudio Magris, escritor al que admiro y cuyos libros valoro mucho, en un Posfacio magnífico que me ha emocionado.

Verde agua emociona, su lectura fue abriéndose camino en mí como el agua cuando se derrama con lentitud y te va empapando, Madieri te va atrapando, te va cautivando con su sencillez y su ternura sin por ello dejar de contarnos el drama histórico y personal que le tocó vivir.

Un párrafo:
Desde que dejamos Fiume, aparte de la Iliada y la Odisea, que habíamos estudiado en la escuela, no había leído nada. Los libros de papá estaban todavía en cajas en un depósito, en el colegio había solo algún volumen edificante, el tío Alberto no poseía una biblioteca. Los libros, pues, me parecían un fruto prohibido. Cuando tenía uno a mi alcance, permanecía horas leyendo, ávida y celosa, tendida sobre el diván de mi celda entre los pesados cortinajes que olían a polvo, olvidado el calor estival, totalmente enajenada de la realidad que me rodeaba (92).
Un libro excelente.

domingo, 18 de noviembre de 2018

ALMUDENA GUZMÁN, El jazmín y la noche. Poesía reunida (1981-2011).



De nuevo traigo a una autora de poesía (poeta o poetisa) que me gusta pero que me cuesta leerla con continuidad como cualquier libro de poemas. Es un problema que tengo con la lectura de poesía, no puedo leer mucha porque me satura, pero al leerla poco a poco me eternizo con un libro (este además es largo puesto que sobrepasa las cuatrocientas páginas).


Almudena Guzmán me parece una poeta que crea un universo íntimo en la forma de contar, de sentir y de pensar. Sus poemas hablan de la vida personal y también de la vida en su dimensión social, en este sentido me ha gustado especialmente los poemas de 2011 con dos apartados: “De lo público” y “De lo privado”, una separación que, muchas veces tiene una estrecha frontera.

Como me gustan las cosas inútiles.
Los botones viudos,
los miriñaques rotos,
las cerillas mojadas.
Será que me siento
como el periódico de ayer.
Siempre se empieza por una lista.
Jesús estuvo en la lista de los crucificados,
y en una lista pusieron a los armenios,
a los kurdos y a los bosnios.
De Getsemaní al Ararat,
del Gólgota a Sebrenica,
la lista se extiende como un mar de petróleo
por el pergamino del destino del hombre.

Este libro recoge un largo recorrido de treinta años, ahí está su universo de preocupaciones, de sensibilidades, de temores, de placeres…

jueves, 8 de noviembre de 2018

ERIC VUILLARD, El orden del día


Se trata de una novela basada en hechos reales: se narran, de forma breve y concisa, situaciones importantes que marcaran el futuro del régimen nazi desde su ascenso al poder en 1933 hasta el inicio del expansionismo territorial (en Austria y Checoslovaquia) en 1938.



Las diversas situaciones que recoge Vuillard sintetiza muchos de los aspectos que permitieron el gran desastre del Holocausto y de la II Guerra Mundial en Europa: los intereses empresariales para financiar a Hitler a cambio de ventajas para las empresas (destacada la mano de obra esclava de los deportados/as, pero no fue la única ventaja aunque sí la más terrorífica y desvergonzada); la sumisión y contagio de la ideología totalitaria de los dirigentes de Inglaterra y Francia que se reunían con Hitler haciendo concesiones vergonzosas como la ocupación de Austria o la Conferencia de Munic; el entusiasmo de masas de población que vieron en Hitler una especie de salvador de su situación tras la Iª Guerra Mundial (en Austria) y otras escenas memorables.

Todos estos momentos componen una novela sin concesiones a lo que vino después y que se comprende mejor con esta aportación trepidante.

Un fragmento:
Nunca se cae dos veces en el mismo abismo. Pero siempre se cae de la misma manera, con una mezcla de ridículo y de pavor. Y uno quisiera tanto no volver a caer, que se agarra, grita. A taconazos nos quiebran los dedos, a picotazos nos rompen los dientes, nos roen los ojos. El abismo está jalonado de altas moradas (141).
Excelente novela que recibió el Premio Goncourt 2017.

domingo, 28 de octubre de 2018

JAN MORRIS, Trieste o el sentido de ninguna parte.


Mi intención de viajar a esta ciudad se convirtió en un oportuno regalo de cumpleaños. La autora da una explicación necesaria al inicio del libro: Jan Morris vivió y escribió como James Morris hasta que completó un cambio de sexo en 1972. Busqué información sobre ella y su historia es curiosa y bonita a la vez, si os interesa la encontraréis con facilidad.


El libro es una delicia, una lectura fácil y muy interesante que aporta mucha información sobre la ciudad y a través de la ciudad sobre ella misma. Por sus páginas va desgranando las características geográficas, climáticas (la famosa Bora), históricas, idiosincrasia de sus habitantes, actualidad y muchos otros aspectos interesantes. Algunos escritores como Joyce circulan por sus páginas enseñándonos algún aspecto concreto de la ciudad. Trieste es ciudad de exilio, el exilio no es más que ausencia, y puede adoptar diversas formas (93). Es sin duda una ciudad mitteleuropea por estar poblada por latinos, eslavos y teutones (48). También tuvo su participación en el Holocausto al abrir los nazis en el único campo de exterminio en suelo italiano (en San Sabba).


Un fragmento:
La Europa de mis sueños jamás había existido, debido fundamentalmente a la idea de nacionalidad. Si la raza es un fraude, como a menudo pienso en Trieste, entonces la nacionalidad es una cruel pretensión. No tiene nada de orgánico.
(…)
La falsa pasión de la nación-Estado convertía mi Europa conceptual en una quimera; y por motivos de nacionalidad, la ciudad que me rodeaba aquel día, lejos de formar parte de un poderoso todo ideal, estaba debilitada en su soledad (132-133).

jueves, 18 de octubre de 2018

MIRCEA CARTARESCU, Solenoide


Esta novela atípica, incluso dentro de la obra de Cartarescu, es una novela-río por la cantidad de temas distintos que trata. No hay una trama en el sentido convencional de la palabra y va saltando de unos temas a otros, recuperando algunos u olvidándolos en capítulos posteriores. Leo en el Posfacio de Marius Chivu que en Solenoide se recuperan y/o se enlazan temas de novelas anteriores (que no he leído), lo que puede dificultar la lectura y comprensión de esta.


Una de las características de esta novela es el realismo mágico, es decir, la inclusión de elementos fantásticos en la narración, para profundizar en la realidad desde lo mágico que hay en ella. Recurso que no me convence del todo y ha hecho la lectura pesada en algunos capítulos.
Es cierto que el autor ayuda al lector/a incluyendo guías para su lectura como la síntesis que hace de los tres cuadernos (tres partes de cuatro del libro) en las páginas 598 a 600. Ahí aparecen los múltiples temas que centran la atención del autor y que van desde los piojos, al miedo, a los sueños y numerosos personajes y lugares, ocupando Bucarest un protagonismo indudable.
El protagonista trasunto del propio autor que aparece en la novela, vive en una extraña casa con forma de barco con un solenoide que provoca diversas circunstancias mágicas y que van revelando la amarga verdad de su existencia.
Un fragmento:
Como escritor, te irrealizas con cada libro que escribes. Siempre quieres escribir sobre tu vida y siempre escribes solo sobre literatura. Es una maldición, una Fata Morgana, una forma de falsificar el simple hecho de vivir, de ser verdadero en un mundo verdadero. Multiplicas mundos cuando tu propio mundo debería bastar para llenar millones de vidas (52).
Dicen voces muy autorizadas que se trata de una novela extraordinaria, no les desmentiré, pero su lectura no me ha resultado fácil y no me lo esperaba puesto que todo lo que había leído del autor me había encantado. Aunque hay capítulos con los que he disfrutado mucho (los de la infancia del protagonista me han cautivado), otros me han resultado ajenos y sin interés (especialmente aquellos en que los elementos fantásticos dominaban).