miércoles, 30 de marzo de 2011
HADAS DE LOS BOSQUES...
Las Hadas de los bosques me gustan particularmente, debe ser porque me gustan los bosques y los árboles (mi amiga Guadalupe los abraza y se comunica con ellos, yo no he llegado a tanto pero me encanta tocarlos y mirarlos). La fotografía es mía, corresponde a un lugar precioso del Pirineo aragonés, al que se accede desde Cerler, y que se llama Aiguallut.
Cuanto daría porque estas Driades castigaran a los hombres que destruyen los bosques, sin ofrenda, por supuesto.
Las DRIADES son hadas de los bosques. En griego, este vocablo significa espíritu de los árboles. Surgieron de un árbol llamado Árbol de las Hespérides. Algunas de ellas iban al Jardín de las Hespérides para proteger las manzanas de oro que en él había. Las dríades no son inmortales, pero pueden vivir mucho tiempo.
La tradición tardía distingue entre Dríades y Hamadríades, considerándose las segundas asociadas específicamente a un árbol, mientras las primeras erraban libremente por los bosques.
Antiguamente, los griegos creían que dentro de las bellotas vivían personas, mientras que las cariátides moraban siempre junto a un nogal. Las dríades, por su parte, fueron asociadas en el mundo helénico a árboles como las melíades o los fresnos.
Cuando el árbol elegido moría, ellas compartían su mismo destino. Es por esta razón que estas hadas-deidades infligían un duro castigo a los humanos que destruían los bosques sin antes ofrecer una hecatombe u ofrenda
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No estaría nada mal un castigo ejemplar para ver si así dejasen de destruir nuestros bosques.
ResponderEliminarQué susto me diste Laura cuando leí que la foto era tuya y en ese momento en la pantalla sólo me aparecía la primera foto de tu entrada...
Me encanta que nos cuentes estas cosillas de las hadas, ya sabes que yo estoy un poco pez en estos temas.
Besotesssssssssss
Qué bonito Laura, me encantan las hadas, y a mi mejor amiga, mi prima,que es como mi hermana, le fascinan. Hay muchas historias, relatos, leyendas sobre ellas, y son todas preciosas. Yo tengo una Xana que es como una ninfa asturiana, imagino que habrás oido hablar de ellas.
ResponderEliminarSobre el castigo, ojalá fuera así. Todo el que haga daño a la naturaleza debería recibir un duro castigo. Por cierto, la foto preciosa, me dan ganas de trasladarme allí ya mismo. Un beso y feliz día
Me encantan estos cuentos griegos. Yo soy de encinas, aunque no soy hada, claro...
ResponderEliminarUn beso, Laura laureada de laureles.
Yo conozco los cuentos Sufíes, microgéneros muy interesantes y breves. No difiere mucho de lo que tú hablas, la cultura zen y la naturaleza.
ResponderEliminarBesos Laura.
Es algo poético el asociar el largo tempo de los árboles al de los dioses. Divinidades menores amables, tranquilas y sin grandes ambiciones. ¡Nos gustan las dríades!
ResponderEliminarSaludos, compañera.
Qué buena foto, Laura, es preciosa, no sé cómo podemos destruir los bosques cuando sabemos que hay tanta belleza allí.
ResponderEliminarDe por sí los bosques son mágicos, pero si les sumas las hadas, bueno, es cosa para valorar y amar mucho; a mí me gusta apoyarme en los árboles para leer, aunque me temo que no he podido contactar con ninguna de sus habitantes, será cosa de continuar intentándolo.
Un beso, feliz miércoles.
Me gusta la foto de Aiguallut.Debe dar un gusto exquisito beber de esas aguas tan cristalinas y frías.
ResponderEliminarY sí, tienes razón, a mí también me gustaría que esas driades les dieran un buen escarmiento a los hombres que destruyen los bosques con fines puramente económicos.
Bssss
El comentario de antes es mio.
ResponderEliminarNo sé qué ha pasado; he debido tocar alguna tecla sin querer. Será el cansancio.
Bsss
Es interesante la identificación de los elementos divinos con la naturaleza... Creo que hubo una corriente panteísta que era precisamente eso: la naturaleza es la máxima expresión de lo inalcanzable y divino. Me gustan tus hadas de los bosques, se me ocurre que puede ser una manera de dar forma a la inmensidad natural...
ResponderEliminarPetonsssssssssss
Cada vez me gustan más los árboles... y las hadas. Besos
ResponderEliminarFotaza, eh?
ResponderEliminarCada vez que abra un tetrabrick pensaré en la de driades que se han cargado los suecos.
Un abrazo
Qué preciosidad de fotografía!! Quién estuviese ahora por allí...
ResponderEliminarUn abrazo!
GRACIAS A TOD@S LOS QUE ENTRÁIS EN ESTE BONITO SUEÑO DE HADAS...EL MUNDO VIRTUAL NOS PERMITE ESTA HERMOSA LIGEREZA...
ResponderEliminarJajaja.....Nuria... eso si que hubiera sido fantástico de verdad, haber captado a una hada mimetizada en su árbol... hmmmm...
ResponderEliminarY apuntamos otro deseo de castigo a los depredadores de la naturaleza, me gusta pensar en la importancia de que el ser humano viva en armonia con la naturaleza.
Besosssssssss
Rose, he oído hablar de las xanas, sí. Aysss.....son historias tan preciosas que no debemos privarnos del placer de su lectura.
ResponderEliminarEs un lugar especial, todo el Pirineo es precioso, pero por Asturias tenéis zonas de montaña y bosques envidiables. Algo conozco, me gusta mucho Asturias, he ido varias veces por allí.
Un abrazo grande.
Hermosas las encinas, acaba de venir un amigo del Jerte y además de cerezos en flor, me ha enviado encinas.
ResponderEliminarCon tus relatos te transformas en hada de las letras (aysss... qué cursi... perdóname...jajaja).
Un superabrazo.
Rosalía, no los conozco... ya me dirás qué puedo leer para conocerlos.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
A mí estas hadas me han gustado mucho,desconocía su existencia.
ResponderEliminarMe has dado qué pensar en qué árbol me refugiaría si fuera una de estas hadas,y de poder elegir,escogería un pino mediterráneo,costero,verde,mirando al mar y con fuerte aroma.
Un abrazo bajo la brisa,que me he visto bajo una de sus sombras,echando una cabezadita.
Síii... Garito, por eso deben gustarme, por su tranquilidad y poca ambición en sus poderes.
ResponderEliminarUn abrazo.
Aglaia, me pasa como a ti: apoyarme en los árboles, tocar sus rugosas cortezas, rodearlos con los brazos a ver si los puedo acoger entre ellos, verlos y olerlos........... pero las hadas se me resistennnnn...... ¡¡Qué bonitos son los bosques!!
ResponderEliminarUn abrazo y el olor a humedad de un bosque de hayas... hmmmm...
Es una zona preciosa gtb, por Benasque y Cerler hemos estado muchas veces, pero no habíamos llegado a Aiguallut y merece la pena la excursión (la foto es de finales de agosto del 2010).
ResponderEliminarNo toques nada que la informática se nos rebelaaaaa
Descansa, un abrazo con olor a agujas de pino...
Dona, también pienso lo mismo, rememora una época en la que el ser humano no tenía la creencia de que podía dominar, casi subyugar, la naturaleza, sino que vivía más en armonía con ella. No por ello, dejó de temerla y respetarla, ahora le hemos perdido el respeto y, a veces, nos coloca en nuestro sitio de simples humanos.
ResponderEliminarTodo un tema a pensar.....las hadas son el sueño placentero.
Ptnssssss
Y a mi Elvira, los árboles me provocan siempre placer y las hadas....
ResponderEliminarUn abrazo grande con olores a bosque primaveral.
Jajaja...Uno, estos suecosssss... eso sí, recibieran su conveniente castigo ehhhh...
ResponderEliminarUn beso, niño.
Zamarat, debe estar empezando el deshielo, es una zona alta, aún debe haber nieve. Una preciosidad.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me encantan los pinos... pero mis favoritos son las hayas, ese bosque húmedo con una alfombra de vegetación plena de humedad... qué aroma tan delicioso y qué frescor incluso en verano.
ResponderEliminarUn abrazo con olores de bosque húmedo.........hmmmmm........
Si todos fuésemos hadas de los bosques seguro que los arboles estaría mejor cuidados y protegidos.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho descubrir la dríades y hamadríades, he estado pensando cual de las dos me gustaría ser, si hamadríade para echar raíces junto a un árbol o dríade para vagar por el bosque. Todo tiene sus ventajas e inconvenientes, aun no lo tengo claro.
Nos estas instruyendo muy bien sobre las hadas, no conocía casi nada de ellas.
Un beso.
A mi me gustaría que estubieran para así castigar como bien dices,
ResponderEliminarYo si soy una "abrazárboles", me gusta sentir su energía, aún no he conectado con ellos pero tiempo al tiempo.
Conozco el sitio de la foto es magnífico
Un besote
La naturaleza esconde muchos secretos...los bosques son especialmente mágicos y cuando paseo por uno me gusta ese silencio casi místico... es como hablar de tú a tu a la naturaleza.
ResponderEliminarJL, no sé si hay hados, creo que no, pero como ya conozco tu capacidad de transformación, cualquier día te veo de dríade o de hamadríade en el mundo virtual.
ResponderEliminarYo tampoco sé qué prefiero, las dos opciones son interesantes pero me gusta moverme, así que creo que me decidiré por las dríades.
Un abrazo con olor a bosque.
Pdt: yo sé poco de hadas ehhh
Jajaja... una abrazárboles ehhh... pues 40añera... tiempo al tiempo.
ResponderEliminar¿¿Conoces el Pirineo?? Soy una enamorada y lo conozco bastante bien.
Un abrazo con el renacer de la montaña.
Es verdad, Martina, ese silencio lleno de ruidos de la naturaleza es maravilloso. Me relaja y me llena de paz.
ResponderEliminarUn abrazo con el silencio misteriorso del bosque.
Me encantó el post y la foto es verdaderamente increíble, vivis en un lugar cercano a esa maravilla???
ResponderEliminarPor aquí cercados de cemento y acero...
Beso
Bueno, La Novia, relativamente cerca, es para ir de fin de semana.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Escucharás sus voces a través de las palmas, Laura. Lo harás antes o después, ya verás. Para mí es muy complejo, ya sabes: soy un pino de alta montaña que ha sufrido un error de cálculo y vive en un cuerpo que no le corresponde. Pero al tiempo me costaría mucho renunciar a vagar libremente por los bosques… Puede que se me concedan un día ambas oportunidades (dentro de bastante tiempo; ahora empiezo a creer que ese error, como casi todo lo que sucede a nuestro alrededor, podría tener sentido, que podría cobrar sentido el tener un cuerpo humano). No creo en la reencarnación como tal, pero advierto cosas en la montaña que me han llevado a asumir cada vez con mayor certeza la supervivencia de una parte de cada ser, ésa que iría a engrosar el principio, el motor creador y protector que yo denomino Amor. A él atribuyo fundamentalmente la seguridad que siento arriba: como si unas manos amorosas se ocupasen siempre de mi bienestar y seguridad. Besos leñosos pero suaves como la corteza de la mimosa.
ResponderEliminarVoy a seguir tus recomendaciones literalmente (de aquí a unos 15 días vuelvo a la montaña) a ver si los escucho, necesito hacerlo.
ResponderEliminarSalomé eso del error de cálculo me lo tienes que explicar mejor ehhh...
Es tan consolador, tansmite tanta paz, vagar por un bosque, olerlo, y captarlo bien adentro... Por lo demás no voy más lejos, pero me gustaría sentir lo que tú explicas.
Un abrazo con olor a haya... mi favorito.