lunes, 21 de noviembre de 2011

LAS MUJERES QUE LEEN, SUEÑAN MUNDOS, POSIBLEMENTE, IMPOSIBLES…



Desde el instante en que concibieron la lectura como una posibilidad de cambiar la estrechez del mundo doméstico por el espacio ilimitado del pensamiento, la imaginación, pero también el saber, las mujeres se volvieron peligrosas. Leyendo, se apropiaron de conocimientos, saber y experiencias que habían estado fuera de su alcance. 






En 1523, el humanista Juan Luis Vives aconsejaba a los padres y maridos que no permitieran a sus hijas y esposas leer libremente. "Las mujeres no deben seguir su propio juicio", escribe, "dado que tiene poco".



















Durante siglos han sido muchos los hombres a los cuales las mujeres que leen les han parecido sospechosas, tal vez porque la lectura podía minar en ellas una de las cualidades que, abiertamente o en secreto, a veces sin confesárselo a sí mismos, más valoran: la sumisión.








El acceso a la lectura, que es la principal puerta de ingreso al mundo de la cultura, supuso un gran avance para la mujer. Le dio mayor confianza en su propio valer, la hizo más autónoma, la ayudó a pensar por sí misma, le abrió nuevos horizontes. "No existe mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas", dice Emily Dickinson.




El libro puede llegar a ser más importante que la vida. El libro enseña a las mujeres que la verdadera vida no es aquella que les hacen vivir. La lectura genera una burbuja, donde la mujer puede vivir su vida a través de otras vidas. La verdadera vida está fuera, en ese espacio imaginario que media entre las palabras que leen y el efecto que éstas producen. La lectora se identifica totalmente con los personajes de ficción y no se resignan a cerrar el libro sin que algo haya cambiado en su propia vida. El libro se convierte en iniciación.





Desde Sherezade hasta nuestras abuelas y nuestras madres, las mujeres han almacenado historias, han sido geniales narradoras de historias.
Tal vez sí exista, pues, una actitud especial de las mujeres ante la lectura, tal vez sí haya desempeñado en nuestras vidas un papel singular y distinto, y nos haya ayudado a adquirir otra visión del mundo y nos haya hecho en otras épocas más peligrosas. 


Todas las ilustraciones están tomadas de google. La primera es de Hope Gangloff, la segunda de Gustav Adolph Henning, las dos siguientes de Picasso, a continuación Matisse, Botero y Waterhouse.



Os deseo buen lunes............. con lectura, claro.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Madeleine Peyroux en el Palau de la Música…. Y SYBILLE BEDFORD, Arenas movedizas.

Anoche disfruté de la sensibilidad de esta cantante, guitarrista y compositora estadounidense de jazz.  Su actuación se basó en su Standing On The Rooftop (2011) en la que mostró su doble condición de audaz compositora e intérprete de versiones con su particular manera de sentirlas. Su voz es estupenda, peculiar, personal, aterciopelada… Es guapa y se mete en su mundo mientras los demás nos acercamos a su espacio prendados……… o eso es lo que yo hice.







LLÉVAME BAILANDO HASTA EL FINAL DEL AMOR...

Pero os traigo una canción que adoro y que es anterior: Dance to the   end of love. No me puse un esmoquin imaginario, fui con tejanos y una camisa azul petróleo… eso sí, vestí mis pies de lujo con una bailarinas llenas de chispitas de luz…. Sólo aptas para conciertos de alta calidad como este......... 

LLÉVAME BAILANDO HASTA TU BELLEZA
CON EL ARDIENTE VIOLÍN…





LLÉVAME BAILANDO A TRAVÉS DEL PÁNICO
EN EL QUE ESTOY ENCENDIDO Y A SALVO...


Esta estimulante y sugerente canción me lleva a enlazar a esta cantante con la novela que hoy os comento y en la que se relatan fragmentos, también amorosos, de la vida de su autora…


ENSÉÑAME LENTAMENTE AQUELLO DE LO QUE SÓLO
CONOZCO LOS LÍMITES…



SYBILLE BEDFORD, Arenas movedizas.

La novela la compré porque la lectura de la anterior, Fragmentos de vida, me gustó mucho. Buscando otras novelas de la autora encontré ésta y ya que tiene ese título que mejor que fotografiarlo al aire libre encima de una roca…

La novela tiene 276 páginas y está estructurada en dos partes: “Segmentos de un círculo” y “Confluencias”; y se cierra con un Epílogo titulado “Cabos sueltos”. El título hace referencia a los cambios que se van produciendo en su vida, sobre todo a los que producen suavemente. Hace referencia a ello en el capítulo XV de la segunda parte, titulado Las arenas se mueven una vez más.
Sobre la autora ya hablé en el comentario de la anterior novela, se trata de una mujer que vivió una vida excepcional, siéndolo ella misma.


La novela recrea de nuevo unas peculiares memorias en las que Bedford nos traslada por un viaje personal que abarca un periodo de tiempo mucho mayor que el de Fragmentos de vida, haciendo breve referencia a algunos sucesos recientes como los atentados a las Torres Gemelas de N. York. Sus recuerdos van desgranando su vida y la de las personas más próximas a ella: familia, amistades y personas que conoce y le dejan alguna huella. Hace una espléndida relación entre los sucesos históricos y la huella que deja en las vidas particulares de las personas y al contrario. La novela es extraña porque siendo memorias están adaptadas al formato de novela y, por ello, recreadas y reinventadas. No por ello deja de ser “una amalgama de fragmentos” (p. 76).
La autora, ya lo dije cuando comenté la otra novela, escribe muy bien, deslumbra con su prosa bien construida y transmite el deseo de saborear lo que se lee incluso después de leído. Es elegante, clara e intensa, tanto en el contenido de lo que escribe como en la manera de transmitirlo. Sin embargo, debo poner un pero, repite bastante de la anterior novela, aunque ella misma lo menciona y trata de abreviarlo, una parte de ésta me era conocida ya que hace poco que había leído la anterior.



FRAGMENTOS:

Me gustó el breve relato de dos zonas que conozco: el lago Léman y Berna (Suiza).

“… con un último destello, de un brillo afilado, del Léman y del Mont Blanc, por los viñedos, por los châteaux de piedra gris y las laderas cubiertas de hojas del Pays de Vaud que entran en los campos de suaves pastos, por los huertos, abetos, casas de reloj de cuco, agujas de iglesias de los pueblos (…).

"...una Berna que parecía tallada a mano en un sueño infantil (…) allí nada era feo ni grande ni desvencijado ni chic ni nuevo…” (p. 14).

RECOMENDACIÓN: Me parece una buena obra y muy recomendable. Eso sí, sugiero no leerlas seguidas y con poco tiempo entre ambas porque hay temas que se repiten.

viernes, 11 de noviembre de 2011

STEFAN ZWEIG Y HELENE HANFF…


 STEFAN ZWEIG, Carta d’una desconeguda
Este libro me lo regaló un amigo virtual que conocí  in person no hace mucho. Está en la montaña de libros que me acompaña siempre. La novelita (la pongo en diminutivo por sus pocas páginas, no por su calidad literaria) tiene tan solo 91 páginas que se leen, con pasión, en un suspiro. El título resume la novela, es una carta que escribe una mujer a un hombre al que ha amado sin que él llegara a saberlo.
Sobre Stefan Zweig ya he hablado en otras ocasiones, me remito a la información de la anterior novela de este autor que reseñé. La trama es desgarradora, una adolescente, casi una niña aún, se enamora de un hombre que vive en su misma casa. Ese amor la marcará para siempre, marcará su vida y su destino. Tendrá con él breves momentos de felicidad que para ella llenaran su vida y para él no significaran nada, siendo siempre una total desconocida. Me impacta la posibilidad de un amor tan arrasador, tan devastador, tan pasionalmente sin sentido.

FRAGMENTOS (los traduzco directamente del catalán, espero no cometer incorrecciones):

“Y no es extraño que en aquel primer momento ya sintiera claramente lo que yo  y todos encontramos tan peculiar en ti y que siempre desconcierta un poco: de alguna manera, tienes una doble personalidad, eres un  joven ardiente, despreocupado, entregado totalmente al juego y a la aventura y, al mismo tiempo, eres un hombre implacablemente serio con tu arte, consciente de los deberes, infinitamente instruido y culto” p. 19).

“Yo ya no creo en Dios ni quiero ninguna misa, solo creo  en ti, solo te quiero a ti y solo quiero continuar viviendo dentro de ti…” (p. 89-90).

“Sintió  una muerte y sintió un amor inmortal: algo se le abrió dentro del alma y pensó en la mujer invisible, sin cuerpo y apasionada, como quien piensa en una música lejana” (p. 91).

RECOMENDACIÓN: simplemente impresionante, emocionante, impactante, hermosísima. Muy recomendable.

Besitos para mi querida Dona Invisible.




HELENE HANFF, 84, Charing Cross Road.
El libro lo compré hace pocos días pero he adelantado su lectura porque ha coincidido que he leído muchas referencias, en el mundo virtual, de esta obra.
La novela tiene 122 páginas y un post scriptum que la alarga a 126.  El título es la dirección de una librería en Londres donde la autora compra libros de segunda por correo desde Nueva York.

Helene Hanff fue una escritora nacida en Filadelfia, Pensilvania, el 15 de abril de 1916 y fallecida en Nueva York, el 9 de abril de  1997.
Escribió y editó escritos de una gran variedad de dramas televisivos. Cuando la producción televisiva se movió a California, su trabajo decayó poco a poco, y acabó trabajando para revistas, y finalmente en los libros que forjaron su reputación.

Llamó a sus memorias (1961) Underfoot in Show Business, y narraba la lucha de un escritor joven y ambicioso que se quería hacer un lugar en el mundo del teatro de Nueva York en los cuarenta y los cincuenta. Trabajó también como publicista. Publicado por primera vez en 1970, 84 Charing Cross Road narra sus 20 años de correspondencia con Frank Doel.
 Más tarde se obsesionó con el erudito británico Sir Arthur Quiller-Couch lo que quedó reflejado en el libro llamado Q's Legacy (El legado de Q). Escribió otros libros como Apple of My Eye (La manzana de mis ojos) , una guía idiosincrática de Nueva York, y A Letter from New York (1992) (Una carta desde Nueva York), cuyas negociaciones la dieron un espacio en la BBC, en la Hora de las mujeres entre 1978 y 1985.


En 1949, Helene Hanff envió una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Helene es una mujer independiente, apasionada, excéntrica y autodidacta que le reclamaba al librero Frank Doel los oscuros clásicos y los títulos de la literatura británica que despertaron su pasión. Llegó a estar íntimamente relacionada con las vidas del personal de la tienda, enviándoles comida durante la escasez de la postguerra y compartiendo con ellos los detalles de su vida en Manhattan. La correspondencia se produjo a lo largo de unos veinte años, entre 1949 y 1969.

En la película de 1987, reseñada por troyana, 84 Charing Cross Road, Hanff fue interpretada por Anne Bancroff, mientras que Anthony Hopkins hizo el papel de Frank Doel. Anne Jackson había interpretado anteriormente a Hanff en 1975, en una adaptación del libro para la televisión británica. Ellen Burstyn interpretó el mismo papel en Broadway en el Teatro Nederlander en Nueva York.
Hanff, que nunca ocultó su afición a los cigarrillos y martinis, desarrolló diabetes, que fue lo que causó su muerte. El edificio de apartamentos donde vivió, el 305 E. de la calle 72 ha sido llamado "Charing Cross House" en su honor. Una placa de bronce junto a la puerta principal conmemora su residencia y la autoría del libro.

RECOMENDACIÓN: es una novelita deliciosa que desprende amor por la lectura y por los libros bien editados. Para los amantes de los libros es un placer leerla.

La imagen de la actriz que interpretaba a Helene Hanff está tomada de google.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

PASÍFAE... FUGACES CHISPAS...























En la mitología griega, Pasífae (en griego, ‘la que brilla para todos’, un nombre de la Luna) era la hija de Helios y la ninfa Creta. Era hermana de Circe. 



Fue criada como una princesa y dada en matrimonio al rey Minos de Creta.
Pasífae, como la diosa Luna, fue madre
 con Minos de Acacálide, Ariadna, Androgeo, Glauco, Fedra y Catreo. Con el dios Hermes tuvo a Cidón y con el dios Zeus al libio Amón.


El dios Poseidón, para vengarse de la afrenta que le había hecho Minos, hizo que Pasífae se enamorase del toro blanco que se había librado del sacrificio. Ella confió su pasión zoofílica a Dédalo, el famoso artífice ateniense, que le prometió ayuda. Le construyó una vaca de madera hueca que cubrió con un cuero de vaca, le puso ruedas ocultas bajo las pezuñas y la llevó a la pradera de las cercanías de Gortina donde el toro de Poseidón pacía bajo las encinas entre las vacas de Minos. Luego de enseñar a Pasífae cómo se abría la portezuela corrediza situada en la parte trasera de la vaca, y de ayudarla a entrar con las piernas metidas en los cuartos traseros, se retiró discretamente. El toro blanco no tardó en acercarse y montar a la vaca de madera. De modo que Pasífae vio satisfecho su deseo y a su tiempo dio a luz al Minotauro, monstruo con cabeza de toro y cuerpo humano.

Según Ovidio y Apolodoro, Minos consultó a un oráculo para saber cómo podía evitar mejor el escándalo y ocultar la deshonra de Pasífae. La respuesta fue: «Ordena a Dédadlo que te construya un retiro en Cnosos». Dédalo lo hizo y Minos pasó el resto de su vida en el recinto intrincado llamado el laberinto, en el centro del cual ocultó a Pasífae y al Minotauro.




Según Antonino Liberal, las numerosas infidelidades del rey Minos enfurecieron de tal modo a Pasífae que le maldijo: cada que vez que tenía relaciones con otra mujer no eyaculaba semen sino serpientes nocivas, escorpiones y ciempiés que hacían presa de los órganos vitales de la amante.
En Esparta, Pasífae era adorada como una diosa oracular en la Laconia Talames, fuera de Esparta. El geógrafo Pausanias describe el santuario como pequeño, situado cerca de un curso de aguas claras, y flanqueado por estatuas de bronce de Helios y Pasífae.


lunes, 7 de noviembre de 2011

MI LADO FRÍVOLO… El esmoquin, un arma de seducción…


Leía el otro día que el esmoquin ha cumplido 150 años de existencia, yo naturalmente no tengo esa prenda por muchos motivos que no contaré aquí puesto que deseo hacer una entrada ligera y frívola.

Ver un esmoquin femenino siempre me gusta. Si llegara a poseer uno lo llevaría con un top de encaje negro para compensar la masculinidad de la prenda. Dicen que el esmoquin es sobrio pero, a la vez, desprende un gran erotismo.





De hecho tengo que reconocer que me gusta vestir con prendas masculinas pero con ligeros toques femeninos: pantalones, muchas veces tejanos, ajustados, camisas blancas masculinas con botoncitos dorados, americanas negras con cuello de cuero, cazadoras moteras de cuero con pañuelos floreados o con encaje… Además me gusta el pelo corto y con cortes extremados, lo compenso con pendientes largos, o poniéndome los cuatro pendientes que puedo llevar en la oreja izquierda. Me tocaría, con lo que explico, llevar taconazos, pero ahí no pienso hacer concesión alguna porque soy comodona y me gusta andar ligero, así que mis zapatos favoritos son las femeninas bailarinas.

Tras mostrar mi lado más frívolo, y confiando no perder mi prestigio de bloggera seria, el fin de semana, efectivamente, ha sido lluvioso. Pese a ello el viernes salí con una amiga a charlar de lo divino y humano ante una copa de cava (hmmm… me parece que fueron dos…).





Y el sábado fui con mi pareja a Barcelona. Se ha iniciado el 43 Festival Internacional de Jazz de Barcelona y ya sabéis cuanto me gusta este tipo de música.





Actuaba la jovencísima Andrea Motis con Joan Chamorro y un grupo entre los que destacaba el pianista Ignasi Terraza, el contrabajo, David Mengual y Esteve Pi, batería.

Andrea Motis tiene 16 años y tiene una suave y aterciopelada voz que te arrastra sin remedio. Además, toca la trompeta y el saxo soprano y alto. Tiene un gran futuro por delante cuando vaya definiendo su voz y su estilo. Una sesión entretenida y divertida de la que disfruté con placer.

viernes, 4 de noviembre de 2011

SOFI OKSANEN, Purga.





El libro lo compré porque en una comida con un pequeño grupo de colegas de trabajo, C. comentó que le había gustado y sorprendido esta novela. Como ya sabéis, no quiero comprar más novelas por la gran cantidad que tengo en espera, pero ésta la he visto en varias visitas a las librerías y al final no me he podido resistir. Está ahí, encima de una pila de libros que me acompaña siempre al lado del portátil.

Purga, tiene 357 páginas. Su título tiene que ver con la limpieza ideológica que llevaron a cabo los estalinistas en la URSS contra aquellas personas que se atrevían a discrepar de sus planteamientos ideológicos y políticos. Los grandes procesos de limpieza del Partido Comunista de la URSS se llevaron a cabo contra miembros destacados del propio partido en la década de los treinta del siglo XX. Aquí se habla de las purgas contra los “enemigos” de los soviéticos en Estonia, una de las repúblicas bálticas que pasaron a formar parte de la URSS tras la II Guerra Mundial.


Sofi Oksanen es una escritora finlandesa nacida en 1977. Su padre era un electricista finlandés y su madre una ingeniera estonia que llegó a Finlandia en los años 70. Estudió literatura en las universidades de Jyväskylä y Helsinki y más tarde arte dramático en el Teatro Academia de Helsinki. Oksanen es muy activa en debates y columnas de opinión, se identifica como bisexual y reconoce haber sufrido trastornos alimentarios.

Oksanen llegó a ser muy conocida gracias a su primera novela, Las vacas de Stalin (2003), que versa sobre trastornos alimentarios y las mujeres estonias inmigradas a Finlandia, estuvo nominada para los Premios Runeberg. Dos años más tarde, publicó Baby Jane (2005) una novela sobre desórdenes de ansiedad y violencia en las parejas de lesbianas. Su primera obra de teatro se estrenó en el Teatro Nacional de Finlandia en 2007, Puhdistus (Purga) que recibió Premio de Literatura del Consejo Nórdico y que posteriormente convirtió en novela.

La trama de la novela se inicia cuando la joven Zara aparece frente al jardín de la casa de la anciana Aliide Truu en un pequeño pueblo de Estonia. Este encuentro nos revela la historia de una Estonia en guerra por su independencia a través de estas dos mujeres, Zara que huye de un traficante de mujeres, y Aliide que malvive en su casa en una alejada zona rural, durante el año 1992. Las dos mujeres están unidas por un vínculo que se ira revelando conforme Aliide abandone la desconfianza que le inspira la joven Zara.
La novela va alternando el presente (años noventa) y el pasado (décadas de los treinta a los cincuenta) en Estonia. Impresiona el relato de la trata de blancas para la prostitución por parte de la mafia rusa y la dureza y frialdad de la represión soviética en Estonia. Una novela que trata sobre las consecuencias del miedo y de la humillación, de los instintos egoístas que envenenan el alma humana, sobre todo en una situación límite y, pese a todo la inmensa capacidad humana para sobrevivir.

FRAGMENTOS:

----“En la calle reconocía el miedo de algunas mujeres a quienes les había ocurrido algo similar. Por cada mano temblorosa deducía que a aquélla también. Por cada sobresalto causado por el grito de un soldado ruso o por cada susto provocado por el resonar de las botas. ¿Ésa también? Todas las que no podían evitar cambiar de acera cuando venían de frente milicianos o soldados. Todas aquellas a quienes se les notaba que llevaban varias bragas debajo del vestido. Todas las que no eran capaces de mirar a los ojos. A ésas también se lo habían dicho: "cada vez que te acuestes con tu marido, te acordarás de mi"(p. 159).

----“Todo se repetía. Aunque el rublo se había convertido en corona, aunque los vuelos militares que la sobrevolaban habían ido a menos y las mujeres de los oficiales ya no hablaban tan alto, aunque desde los altavoces de Pitkä Hermann sonaba sin cesar el himno de la independencia, siempre había una nueva bota de cuero curtido al cromo, siempre llegaba una bota nueva, igual o diferente, pero que siempre pisaba la garganta del mismo modo. Las trincheras se habían cubierto de tierra y vegetación, los casquillos en los bosques se habían oscurecido, los refugios subterráneos se habían derrumbado, los caídos se habían descompuesto, pero ciertas cosas no cambiaban” (p. 296).

RECOMENDACIÓN: me parece una buena novela, dura pero muy potente. Engancha por la historia de las dos mujeres, por los detalles de la vida cotidiana y porque se entrevé el trasfondo político de la expansión del llamado “socialismo real” con toda su crudeza.

La fotografía de la autora está tomada de goggle.

Me parece que la lluvia nos acompañará todo el fín de semana. No puedo evitar que me invada una cierta melancolía pero pese a ello tengo un fin de semana muy ocupado y espero disfrutarlo. Os deseo que también lo disfrutéis. Besitos....

miércoles, 2 de noviembre de 2011

HOMENAJE A LAS HIJAS DE PUTA...



Ellas, las hijas de puta.

Las hembras de las lunas rebeldes de la intemperie oscura, y de los soles tórridos calcinantes del yugo.

Ellas las odiadas, las despreciadas, las olvidadas, las negras, las rojas, las asesinadas, las torturadas, las…

Seguirán de frente con sus pechos polvorientos y ametrallados inflamando tus caminos, mostrándote tu sexo orgullosamente erguido de guerrillas.

Continuarán explotando, gimiendo demenciales de verdades radicales, inundando los silencios de estas selvas de orgasmos libertarios.

Y ellas seguirán fecundando al mundo de las hijas e hijos de puta.

Y en las calles tomadas con sus cuerpos agirosalados de fusil, para saltarte encima y escupirle la cara a tu cabrona opresión y a tu cafiche sistema…

¡¡Porque hoy más que nunca la

LIBERTAD lleva tatuada en la piel a una

hija de puta!!

CLAUDIA LÓPEZ (asesinada en 1998, en Santiago de Chile)


lunes, 31 de octubre de 2011

BARCELONA. LIBRERÍA NEGRA Y CRIMINAL


Quien me conoce sabe la pasión que tengo por la novela negra y esta librería la tenía en mi lista de visitas pendientes desde hacía mucho tiempo. El problema es que no está abierta con horario comercial y los sábados, que es cuando suelo ir a vagabundear por Barcelona, sólo está abierta por la mañana.

Esta semana pasada me hice la idea de ir el viernes pero, de nuevo, no pudo ser y, finalmente, el sábado por la mañana lo logré. La librería está en plena Barceloneta, en la calle La Sal nº 5. Como venía por el Paseo Colón decidí entrar, desde la fachada marítima, por la calle de La Maquinista para girar a la izquierda, pero acabé la calle para ver el arco de entrada que queda de la fábrica que le ha dado nombre. Este barrio combinó en el siglo XIX las actividades relacionadas con el mar (pesca y actividades portuarias) con la metalurgia y el gas. El asentamiento de importantes industrias del metal (los talleres Alexandre, en el año 1845 y la Maquinista Terrestre y Marítima, en el año 1855) fueron confirmando el carácter industrial y obrero del barrio. A finales del siglo XIX la especialización de la industria de la Barceloneta habían quedado muy definida: la metalurgia, el gas y la construcción naval.




La Barceloneta conserva mucho de su carácter popular aunque la zona que da al puerto marítimo y a la playa se ha revalorizado mucho y ha cambiado con la instalación de nuevos vecin@s. La calle donde está la librería conserva su carácter popular con bloques de pisos de pequeñas dimensiones y ropa tendida en el exterior.
Pensé que la librería sería especial pero no estaba preparada para la sorpresa que me llevé. Me sorprendieron sus reducidas dimensiones que rebosaban libros de novela negra por paredes y mesas. Había muchas fotografías de autores de este género tanto españoles como de otros países. Enseguida empecé a mirar y vi que los libros de segunda mano estaban mezclados con los nuevos y empecé a mirar a ver qué encontraba. Buscaba una novela de Peter Hoeg, La señorita Smila y su especial percepción de la nieve, que me había recomendado un amigo y que resultó estar agotada (pero según me informó el librero se va a reeditar dentro de un par de semanas en bolsillo).
Enseguida me di cuenta que aquella librería era el resultado de la pasión por la novela negra de una pareja, Paco Camarasa y Montse Clavé. Cuando fui a preguntar por la novela de Hoeg, Camarasa me ofreció un vino y me quedé estupefacta, le dije que sí claro y tras hacerle la consulta me di cuenta que había más gente con su vino en la mano, picando patatas fritas y hablando de novela negra.
Sí, increíble pero cierto, esta librería diminuta tiene una más diminuta cocina en la trastienda y los sábados a partir de la una se ofrecen mejillones y vino. Montse Clavé ha escrito diversos libros relacionados con la cocina y compré el Manual Práctico de cocina Negra y Criminal. Un delicioso librito en el que la autora va desgranando recetas relacionadas con autores y novelas del género. Además compré el único libro que me quedaba pendiente de mi admirado Dennis Lehane, Cualquier otro día. Cuando estaba pagando y mostrándole al librero mi admiración y devoción por la novela negra, le pregunté que si ya tenían el programa de BCNegra, ya que es comisario de este estupendo encuentro que este año celebrará su séptima edición, y me comentó que en la cabeza estaba ya. Y me añadió que habían intentado traer a Lehane pero que no había podido ser y que seguramente vendrá para el 2013.
Emocionada salí de la librería……….. 

viernes, 28 de octubre de 2011

¿SE PUEDE RECUPERAR UN AFECTO PUESTO EN ESTADO DE CONGELACIÓN?...

ANTONIO LÓPEZ, Rosas.


A mi amiga la puse en el congelador hace meses para evitar el
dolor. Esa amistad fue intensa y especial, subió como suben las burbujas de un
buen champagne francés y profundizó en las capas personales que preservamos de
las miradas que solo nos rozan. Caminamos por el filo del precipicio, y lo
sabíamos, y lo notábamos… Tanta fue la intensidad que era difícil mantener su
pureza, su generosidad, su alegría incontaminada, su vitalidad…

Y poco a poco, inadvertidamente, llegó el dolor y la distancia,
tanta que decidí mirar hacia otro lado, convencerme de que no pasaba nada
importante porque mi vida real no se
había modificado ni un ápice. Así fue como la puse en estado de congelación.
Hace poco la he sacado, no hay dolor, no hay vida, no hay magia…

Si queréis saber si un amor se puede descongelar tras una distancia
forzada, os recomiendo esta magnífica novela…..



CARMEN KURTZ, El desconocido.
Esta novela me la recomendó un compañero de trabajo, que ya hace tres años que marchó, que también es historiador. Hizo su tesis doctoral sobre la División Azul y esta novela la leyó porque habla de un hombre que se fue voluntario a combatir contra los soviéticos durante la II Guerra Mundial. Me habló maravillas de ella, la compré porque me fiaba de él pero la dejé postergada por el poco interés, más bien repelungo, que me inspira la División Azul y porque la novela está escrita en pleno franquismo, 1956. Pero tuve que coger el tren en varias ocasiones y el libro que leía en ese momento era voluminoso, no quería llevar peso y miré libros ligeros, éste lo es.

El libro está encima de la habitual torre de libros y artículos que, habitualmente, me acompaña. Tiene 241 páginas en edición de bolsillo y con letra pequeña. El título se explica fácilmente, el desconocido es Antonio que se alista a la División Azul pensando en volver pronto pero cae prisionero y regresa 12 años después. El hombre que regresa es un desconocido para su mujer Dominica que ha pasado esos años esperándolo tras haber vivido con él tan solo dos años: “Antonio era un muchacho de veinticinco años que derrochaba vida [edad en la que se fue a la URSS]. El hombre vestido que se había inclinado sobre ella, olía a prisionero, no sabía decirle palabras nuevas, no le había inspirado más que extrañeza, sobresalto e íntima confusión. Aquel hombre no era Antonio. Era un desconocido” (p. 122).





Carmen de Rafael Marés (Barcelona, 1911-1999) fue una escritora española que firmaba con el apellido de su marido, Pedro Kurtz. Ganadora de varios premios literarios -el Planeta, entre otros- alcanzó renombre en los años 60 con la serie de libros infantiles cuyo personaje era un chico, Óscar, que tenía por mascota una oca, Kina.
Nació en el seno de una familia cosmopolita. Era nieta y bisnieta de emigrantes catalanes que vivieron en Estados Unidos, México y Cuba. Su padre había nacido en La Habana y su madre, en Baltimore. Parte de su educación la recibió en el Reino Unido y, sin duda, algunas de sus experiencias en ese país se reflejaron en sus libros. Se casó con el francés Pedro Kurtz y vivió en Francia desde 1935. El matrimonio pasó allí la Segunda Guerra Mundial; su marido pasó dos años en un campo de concentración. Se mudaron a España en 1943.

Carmen empezó su carrera literaria escribiendo cuentos. En 1955 publicó su primera novela, Duermen bajo las aguas, que recibió el premio Ciudad de Barcelona. Al año siguiente obtuvo el Premio Planeta con El desconocido.
La novela se articula alrededor de tres libros y dentro de cada uno de ellos en dos capítulos: Ella y Él, Él y Ella, Ella y Él. De esta manera queda claro que vamos a adentrarnos en las dificultades de adaptación de una pareja, tras 12 años de separación, desde la perspectiva de los dos. Ambos luchan por rehacer su matrimonio tras ser fulminado por una separación de muchos años, la experiencia terrorífica de estar prisionero en el caso de él y la no menos terrible de ella de esperarle. Así lo piensa Dominica: “Si alguna vez me reí, luego sentí la culpa de ese poco de alegría. Ésa fue nuestra parte, Antonio. La mujer de un muerto puede y debe reir al cabo de cierto tiempo. (…) Pero la mujer del prisionero no puede alegrarse de nada. Cuando por descuido esa pobre parte de la vida viene a ella, ha de arrepentirse pensando en el dolor cautivo. Tú, en cambio, si buscaste el goce, si lo hallaste, debiste aprovecharlo hasta el límite de lo humano. Incluso pensando en mí, dirías: "Ella estará contenta" (p. 180).
Dominica vive además en un ambiente de clase media alta, en la España franquista de 1954, con unas ideas claras sobre el papel de la mujer casada que no ha de trabajar y tiene que dedicarse a “pasar tres o cuatro horas en un salón de té, o charlando con las amigas, o jugando a las cartas…” (p. 191). A Dominica le horrorizan esas sesiones con otras mujeres y le gusta pasear en solitario por ejemplo por la escollera del puerto, cosa sospechosa e incomprensible en su ambiente. Todo este cúmulo de circunstancias llevan a Dominica a una situación de desesperación y de incapacidad para afrontar la extrañeza que le inspira su marido que………… No puedo seguir sin desvelar aspectos importantes de la trama.

La novela está escrita con un estilo sencillo y directo. Utiliza el recurso (no sé si tiene un nombre) de intercalar pensamientos mientras los personajes hablan entre sí o con otros y lo indica en cursiva.

FRAGMENTOS:

---“No era su piel externa la que se estremecía, sino la otra piel, la que se desgarraba a veces, la que llevaba hecha trizas, la que podía sangrar sin que nadie percibiera la herida” (p. 49).

---“Sabía ella al menos que todo llegaba a su fin. <ríos al mar>>. El día más largo a la noche. La fidelidad más auténtica, al deseo de traición. Y nada había eterno en el mundo, ni siquiera el recuerdo, pues también el recuerdo moría, al morir el ser que que había recordado” (p. 207).

---La fidelidad no dependía únicamente de la carne, sino también del pensamiento. El pensamiento era un potro desmadejado y salvaje que corría sin detenerse vertiendo a lo largo del camino su acervo de angustia” (p. 208).













RECOMENDACIÓN: no puedo ni intentar explicaros lo hondo que me ha llegado la historia de Dominica sin desvelar demasiado de mi persona. Tan hondo que me ha dolido hasta la lágrima inoportuna. En fin, para mi una extraordinaria novela, un gran tesoro que consuela a l@s rar@s , a l@s diferentes. Acabo con la respuesta de Antonio a su hermana Anita cuando le dice que Dominica siempre fue rara,diferente, buena pero rara. Antonio acepta esa diferencia de su mujer y le dice: “Dominica es diferente de ti, lo cual equivale a decir que tú eres distinta a ella. A los ojos de Dominica, tú eres la extraña. Hay mujeres como tú, Anita. Buenas mujeres como tú. Y existe además la clase de mujeres que no son como tú” (p. 223-224).

La rosa es de Marrakech un día de lluvia...

miércoles, 26 de octubre de 2011

UNA FRIVOLIDAD CULINARIA ACOMPAÑADA DE MI MÚSICA FAVORITA...

SARAH McLACHLAN, Ángel












Coliflor al ajo arriero.







La verdura que menos me gusta es la coliflor. Cuando era pequeña me costaba mucho comerla (en aquella lejana época, no pasaba por la cabeza de las madres que algo no se comiera porqué no te gustaba).

Preparada así, no está mal. Se cuece la coliflor (yo le pongo trozos de patata para que no sepa tanto a coliflor…. Jajaja) y se escurre bien. Majamos en un mortero dos ajos, perejil y una pizca de sal. Desleímos esa majada con cuatro cucharadas de aceite y un poco de caldo de cocer la coliflor. En una sartén ponemos aceite y doramos dos ajos. Apagamos el fuego cuando están dorados y añadimos media cucharadita de pimentón y dos cucharaditas de vinagre (si no lo queremos muy fuerte reducimos estos dos últimos componentes). Añadimos esta “fritura” a la majada del mortero, removemos bien y lo vertemos por encima de la coliflor.

Es un plato fácil, fácil, vamos de los míos.


Si queréis leer el Destello Duradero XIV, hoy es una Paradoja...