viernes, 24 de junio de 2016

CZESLAW MILOSZ, El valle del Issa

La motivación lectora… 

En mi caso fue la lectura de otra obra suya, El poder cambia de manos, la que me impulsó a buscar esta obra de Milosz que algunos comentaristas me recomendaron. Uno de los aspectos que más me gustó de esta primera novela fue su reflexión sobre el destino y la angustia existencial. Me comentó Ignacio (del blog burgostecarios) que Julio Camba decía:
 “Un poco de belleza y un poco de doctrina antes de descreer en las ideas”. 
Milosz pone mucha belleza en la balanza para, como él mismo dijo, protestar contra este asqueroso mundo. Estamos ante una autor que resalta la belleza sin ocultar su pesimismo y su descreimiento. 


La belleza… 

…la pone el valle del Issa, en realidad el valle de Nevezis, en Lituania, y los recuerdos de infancia del propio autor, unos recuerdos que entremezclan diversas historias de personajes que se relacionan a través de la familia de Tomás, un niño de 13 años. Los Surkont, la familia del protagonista, son señores de tierras pero viven aislados en el valle como los demás personajes y en contacto con una naturaleza bella pero dura por la climatología y el trabajo. 

Plantas y animales se convertirán para Tomás, en sus largos paseos por los bosques, en elementos de reflexión, de alegrías y también de decepciones y penas. La biblioteca, aquella habitación angular (…) y tan helada que, cuando afuera hacía mucho calor, allí se temblaba de frío (74), fue para Tomás un gran descubrimiento y una fuente de información y diversión. De los libros extraerá una formación que no obtenía de otra fuente puesto que crecía de forma un tanto salvaje al no asistir de manera regular a la escuela. 

Las dificultades… 

…aparecen porque el valle es una especie de lugar mítico en el que la fantasía se apodera de los personajes, especialmente de Baltazar que acabó no distinguiendo entre realidad y fantasía abocado a un destino fatal. El catolicismo, condimentado por creencias paganas que han subsistido en un valle aislado como el del Issa, provoca una moral que marca y condiciona a algunos personajes, especialmente femeninos, como el de la joven Magdalena. Sin embargo otras mujeres como la abuela Misia se mueven con soltura en ese espacio mítico que en otra época la hubiera podido llevar a la hoguera por bruja.

El trasfondo nacional y clasista también era fuente de dificultades. Durante la Iª Guerra Mundial, Lituania que había sido un territorio que había pertenecido al Imperio Ruso igual que Polonia, estuvo ocupada por Alemania (una escena nos lo recuerda cuando Tomás ve entrar tres alemanes en Ginie, su pueblo). Uno de los alemanes que entró en Ginie impresionó a Tomás que volvió a verlo, sin reconocerlo, cuando veinte años más tarde, instalado en un coche de general (…) atravesaba las calles de una ciudad de Europa Oriental, que acababa de ser tomada por el ejército del Führer (39-40). 

Por el Tratado de Brest-Litovsk (marzo de 1918), la Rusia revolucionaria negoció unilateralmente la paz con Alemania y perdió una serie de territorios entre los que estaba Lituania. Tras declarar su independencia en febrero de 1918 se libró una guerra entre 1918 y 1921 contra la recién proclamada República de Polonia, que había intentado anexionarse el Estado lituano. La guerra se saldó con la pérdida de un 20% de su territorio, incluida la capital Vilna. Eso deja en fecha incierta el momento en el que se desarrolla la acción que narra la novela, pero yo me decantaría por este periodo de guerra con Polonia. 

En El valle del Issa hay un constante malestar entre lituanos y polacos ya que los dueños de la tierra son polacos mientras los trabajadores son lituanos. La familia Surkont es peculiar porque siendo propietarios de tierras son lituanos aunque la abuela Dilbin se considera polaca y defiende la intervención del padre de Tomás y su tío que, integrados en el ejército polaco, habían combatido a los bolcheviques y por ello no podían vivir en Lituania. 

Las tristezas… 

Tomás, por todas estas circunstancias políticas, vive en casa de sus abuelos alejado de sus padres, echa en falta la figura paterna y por ello se acerca a Romualdo, admirado por su capacidad para cazar y en el que busca ese referente paternal del que carece. Con él aprende a cazar aunque sin llegar a la perfección deseada por Tomás para agradar a su mentor. Tomás debe hacer compatible su amor por los animales, especialmente los pájaros, con la caza (preciosas son las descripciones de los urogallos y de las escenas de caza). Finalmente resolverá sus contradicciones en favor de los animales por sus imperfecciones como cazador. 

Su despertar a la sexualidad también será fuente de desazón y preocupación para un adolescente que no sabe interpretar sus deseos abandonado en su descubrimiento de la vida. 

Y el final… 

Aunque el tono de la novela es pesimista y Tomás está rodeado de personajes cuyo destino será trágico, hay algunos aspectos de cierto optimismo, en especial, la relación con su abuelo y la aparición de su madre que se lo lleva del valle creando una expectativa esperanzadora de cara al futuro. Sin embargo algunas brevísimas referencias a los años posteriores, como la sucedida veinte años después con el militar alemán, no parecen dejar abierta dicha esperanza, ni para Tomás ni para el país: 
¿Dónde estará el país en el que se refugian unos y otros cuando la tierra se ve aplastada por hileras de tanques, cuando los que van a ser fusilados cavan sus propias tumbas junto al río, mientras entre sangre y lágrimas, penetra la Industrialización en la aureola de la Historia? (13). 
Los mejores párrafos 

Una de las grandes virtudes de Czeslaw Milosz es lo bien que escribe, los mejores fragmentos están vinculados con la naturaleza, los bosques, el río y el paso de las estaciones. Leerlos es un auténtico placer puesto que te trasladan a un lugar desconocido pero que, leyendo sus magníficas descripciones, eres capaz de imaginar e imbuirte en él con facilidad. 

El otoño: 
Los olores del otoño… Es imposible explicar de dónde proceden, ni de qué extrañas mezclas están compuestos: la putrefacción de las hojas y de las pinochas, la humedad de los blancos hilillos de los talos, en el mantillo, bajo los viscosos ramojos de los que salía la corteza (156). 
En la estación de los cuentos y de las canciones, ya bien entrado el otoño, los dedos extraían el hilo de la madeja de lana acompañados por el rítmico golpear del pedal de la rueca (10). 

El paso del tiempo: 
Nadie vive solo: cada uno habla con los que ya han pasado, cuyas vidas se encarnan en él, sube los peldaños y, siguiendo su huella, visita los rincones del edificio de la historia. De sus esperanzas y frustraciones, de los signos que han quedado tras ellos, aunque no sea más que una letra esculpida en una piedra, nacen la serenidad y la moderación para poder emitir luego un juicio sobre uno mismo. Pueden considerarse afortunados los que llegan a conseguirlo. Nunca y en ningún lugar se sienten solos y aislados, les fortalece el recuerdo de todos los que, al igual que ellos, tendieron hacia un objetivo inalcanzable (124). 

Una excelente novela, bien escrita (lástima los errores tipográficos de la edición), con una historia que entrelaza múltiples personajes que se cobijan en un valle de una naturaleza apabullante y bella.

50 comentarios:

  1. La historia lituano-polaca es bastante más complicada, por eso unas rectificaciones- muy importantes creo- para comprender la obra de Milosz. El Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania formaron una unión-estado durante casi 600 años. La lengua y la cultura polacas resultaron tan atractivas para los nobles lituanos que pronto las adoptaron, al igual que los nobles escoceses adoptaron el inglés tras la unión con Inglaterra. Como suele ocurrir en estos casos, lo lituano permaneció entre el "pueblo llano", incluidos los elementos de sus creencias paganas anteriores a la llegada del cristianismo, que ocurrió al mismo tiempo que la unión con Polonia. A finales del siglo XVIII el estado desapareció repartido entre Rusia, Prusia y Austria (no todo el territorio de la Polonia actual fue ocupado por Rusia). Cuando pudo renacer en 1918, la situación era muy distinta. En el siglo XIX los lituanos lograron crear una fuerte identidad nacional propia, hacer renacer el idioma etc- un proceso parecido a lo ocurrido con euskera, creo. Al mismo tiempo, los dueños de las tierras seguían siendo los nobles que se definían como polacos, al igual que la población de Vilna. Por eso el conflicto y la guerra. Vilna se convirtió en la capital de Lituania una vez creada la República Soviética de Lituania y expulsados de allí todos los polacos que sobrevivieron a las ocupaciones soviética, alemana y otra vez soviética durante la IIGM. Por eso la importancia del tema de la identidad nacional en la obra de Milosz, quien se sentía lituano y polaco a la vez, lo cual le fue reprochado desde ambos lados. A mí me recuerda todo esto a la España de hoy en día.

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    1. Muchas gracias por tu aportación, algo de ello sabía por la lectura de las obras del historiador Timothy Snyder, tanto Tierra Negra como Tierras de sangre.

      Me parece que hay diferencias importantes con respecto a las comunidades que forman parte de España, pero eso sería muy largo de matizar por este medio.

      Lo que no sabía es que Milosz se sentía lituano y polaco y los reproches que ha podido tener sobre él como escritor.

      Un abrazo!!

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    2. Norman Davies dedicó un capítulo- unas 100 páginas- a la historia del Gran Ducado de Lituania en sus fabulosos "Reinos desaparecidos". Te lo recomiendo si te gusta leer ensayo histórico. Hay también un capítulo sobre el Reino de Aragón. Saludos

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    3. Conozco a Davies, es un especialista en estudios sobre Polonia que genera polémicas por su posición ante temas clave como el Holocausto. Conozco bastante bien la historia de Aragón porque soy aragonesa, pero te agradezco la referencia ya que no sabía que Davies había escrito sobre el Reino de Aragón antes de formar parte de la Corona de Aragón.

      Gracias de nuevo, Agnieszka.

      Salud-os!!

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  2. Temática interesante, entrada instructiva y comentario de Agnieszka con el que he aprendido mucho esta vez. A ver si me quito pendientes de la estantería de una vez y empiezo a dejarme comprar libros otra vez. Sí, me tengo castigada...
    Besotes!!!

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    1. Si que es interesante, es nuestra historia europea y deberíamos conocerla mejor si estamos juntos/as.

      Te entiendo con los pendientes.

      Besos!!

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  3. Hola!
    Me encantó tu blog y tu reseña, suena muy interesante el libro, lo tendré en cuenta, gracias.

    Aquí me quedo, te sigo!

    Me gustaría que te pases por mi blog literario para ver qué te parece y si te gusta, sígueme :).

    saludos nos leemos!!

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  4. Me ha gustado mucho tu blog! Espero te guste el mío. Saludos

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    1. Me pasaré encantada a visitarte.

      Saludos!!

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  5. Me han encantado esos fragmentos que has seleccionados... Invitan a leeer esta obra...

    Preciosa la imagen de la cabecera, plena de optimismo veraniego

    Un abrazo, amiga

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    1. Qué generoso eres con la fotografía de cabecera. Las rosas son mis flores preferidas.

      Abrazos!!

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  6. Me parece una propuesta muy interesante, no conocía a este autor. Ese valle de la lejana Lituania en realidad es un compendio de la propia vida, a lo que se añade la cuestión de la identidad nacional, laberinto en el que seguimos los europeos, incapaces de hallar la salida.
    Me gusta la foto de portada, aunque esa belleza efímera de las rosas me hace pensar en la felicidad, por analogía.
    Un abrazo.

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    1. A través de ese espacio geográfico emerge, como bien dices, la vida en el amplio sentido de la palabra (desde actitudes y emociones personales hasta situaciones políticas).
      Europa implica renunciar a las identidades nacionales, para mi no es nada difícil porque no me siento definida por ellas, pero no es lo mayoritario hoy en este pequeño continente. Y hablo de mi manera de entender Europa desde la cultura y la solidaridad, que no es la de la UE, claro.

      La felicidad es un estado de ánimo, en sí bastante efímero, es cierto.

      Un abrazo!!

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  7. Me quedo con este fragmento:
    "Nadie vive solo: cada uno habla con los que ya han pasado, cuyas vidas se encarnan en él, sube los peldaños y, siguiendo su huella, visita los rincones del edificio de la historia. De sus esperanzas y frustraciones, de los signos que han quedado tras ellos, aunque no sea más que una letra esculpida en una piedra, nacen la serenidad y la moderación para poder emitir luego un juicio sobre uno mismo. Pueden considerarse afortunados los que llegan a conseguirlo. Nunca y en ningún lugar se sienten solos y aislados, les fortalece el recuerdo de todos los que, al igual que ellos, tendieron hacia un objetivo inalcanzable."

    Y añado éste que hace tiempo se aloja en tu lateral... ;)
    "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo."

    Besos, petons, muxus y un fuerte y cálido achuchón!!!!

    :)

    PD: Del catarro mejor, aunque aún no se ha ido del todo... mira que es tozudo!! Pero claro... que estos días pasemos de 38º a 18º en cuestión de horas... y vuelta a subir y vuelta a bajar... no ayuda...

    PD2: Supongo que tú ya de vacaciones o cuasi... ¡a disfrutar!

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    1. PD3: Que se me volvía a olvidar... ¡bonita fotografía la de la portada¡
      Una magnífica protesta contra la fealdad de este mundo. :))

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    2. Milosz tiene fragmentos de "lectura lenta", de esos que hay que reposar y meditar porque son profundos y aportan luz a la comprensión del ser humano. Es un escritor que me encanta.

      Las rosas son en sí belleza y creo que salió bien la foto porque el sol está presente permitiendo esa explosión de color y olor. Puro churro que saliera tan bien :))

      Ya dicen que los catarros de verano cuestan de soltar.

      Sí, pero no, sigo inundada de trabajo, aunque sea del que me "gusta".

      Abrazos y achuchones!!!

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  8. Hola Laura. Gracias por este autor, y por los párrafos que has copiado. Estos pueblos eslavos, donde las identidades son tan difusas, donde las ocupaciones y las influencias -me remito a lo de Agnieszka- dejan marcas... me hacen pensar sobre la identidad, y qué entendemos por ella. Ahora que para la victoria del Brexit se ha señalado como una causa la "pérdida de identidad"...
    Bueno, me quedé colgado con esa palabra. A qué le debemos nuestra identidad. Y si tal cosa existe, y es así de inmodificable -tal como la plantean los "brexiters"-. Y cuánto la literatura necesita de esa raigambre, o no.
    No lo sé.
    Y para variar, tu blog que abre cuestionamientos y nos obliga a repensar nuestras certezas.
    Gracias y saludos.

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    1. Entiendo la identidad como algo personal que se va formando con el paso del tiempo (experiencias, lecturas, reflexiones, emociones, etc etc). Me desligo totalmente de la identidades colectivas definidas por nacimiento, lengua, folclore, etc.
      Eso no quiere decir que no me sienta afín son sectores de población y sea partidaria de actuar en común con dichos sectores, pero renuncio a la identidad cerrada que implica el nacionalismo.

      Precisamente, cuestionar certezas es la antítesis de las identidades nacionales, así que me siento afortunada si lo logro alguna vez.

      ¡¡Un abrazo y gracias a ti por tus palabras!!

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  9. En unos años que leía todo lo polaco que me caía entre manos, Jerzy Andrzejewski , Witold Gombrowicz , Sławomir Mrożek , Wisława Szymborska , Stanisław Ignacy Witkiewicz , y claro, Czesław Miłosz, escribía en polaco; “El valle del Issa” fue uno de los primeros libros que compré, pero, ocurrieron dos cosas, había conseguido un pequeñito libro de Tusquets con sus poemas, que me gustaron mucho. Por lo tanto lo califiqué como gran poeta, y no como exactamente novelista , y dejé que “El valle del Issa” pasara en la lista de lecturas pendientes hasta perderse ¿Por qué? Pues porque en aquella época había leído varias libros de poetas en prosa, sean novelas o ensayos, y no me gustaron nada: eesde “toda la belleza del mundo “ de Seifert, o unos ensayos de Robert Frost, o unos cuentos de Amiri Baraka o algún cuento de Salinas, que tampoco. Así que el libro se perdió. Ahora no hubiera hecho lo mismo, pero sucedió así :))
    cuídate Laura

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    1. Pero estás a tiempo de retomarlo ¿no? Me parece que disfrutarás con su lectura. ¿Qué me recomiendas de la poesía de Milosz?
      Por lo que veo eres un experto en literatura polaca, solo he leído a Mrozek de los que mencionas, así que tomaré estos nombres como guía para cuando quiera seguir.

      Procuro cuidarme, haz tú lo propio Wineruda!!

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    2. Sí lo retomaré, por supuesto.
      De la poesía, el librito que tuve de Tusquets -lo presté y...- es muy difícil de encontrar, pero pedacitos de su poesía pululan por la red, haz acopio de ellos, te gustarán. De los escritores que cito, de los que no me creo sea experto, solo lector, a la que admiro mucho es a Szymborska, una poetisa de otro mundo; Gombrowicz es un genio y como tal lo adoras o huyes de él; Witkiewicz es muy raro, y no me gustó demasiado su libro "insaciabilidad", pero tiene noséqué de profético y noséqué de trágico su suicidio relacionado con ese libro,; de Andrzejewski, soló tiene un libro en castellano -que yo sepa- "cenizas y diamantes" pero, o no tenía buena semana o no me impresionó, porque apenas lo recuerdo.

      Milosz

      Despidiéndome de mi mujer, Janina

      Las plañideras entregaban a su hermana al fuego.
      Y el fuego, el mismo que mirábamos juntos,
      Ella y yo, en matrimonio, durante largos años,
      Unidos por un juramento para bien o mal, fuego
      De chimeneas en invierno, campings, fuego de ciudades incendiadas,
      Elemental, puro, el de los comienzos de la Tierra,
      Se llevaba su ondulado pelo, gris,
      Tomó sus labios y su cuello, la devoraba, fuego
      Que los lenguajes humanos denominan amor.
      Yo no pensaba en los lenguajes. O en palabras de oración.

      La amé, sin saber quién era ella en realidad.
      Le infligí dolor, persiguiendo mi ilusión.
      La traicioné con mujeres, siéndole fiel sólo a ella.
      Vivimos con mucha felicidad e infelicidad,
      Separaciones, rescates milagrosos. Y ahora, esta ceniza.
      Y el mar azotando la orilla cuando camino por el bulevar vacío.
      Y el mar azotando la orilla. Y la pena común.

      ¿Cómo defenderse de la nada? ¿Qué poder
      Preserva lo que una vez fue, si la memoria no perdura?
      Porque recuerdo poco. Recuerdo tan poco.
      En verdad, los momentos rescatados significarían el Juicio Final
      Que se suspende día a día, por la Compasión quizás.

      Fuego, liberación de la gravedad. Una manzana no cae,
      Una montaña se mueve de su lugar. Más allá de la cortina de fuego,
      Hay un cordero plantado en el prado de formas indestructibles.
      Las almas arden en el Purgatorio. Heráclito, loco,
      Mira la llama consumiendo los fundamentos del mundo.
      ¿Creo en la Resurrección de la Carne? No de esta ceniza.

      Llamo, suplico: ¡elementos, disuélvanse!
      ¡Elévense hacia el otro reino, déjenlo venir!
      ¡Más allá del fuego terrenal fórmense ustedes de nuevo!

      la saqué de aquí
      http://hablardepoesia.com.ar/numero-25/czeslaw-milosz-la-imprevisibilidad-de-la-vida/

      yo me cuido muy poco :)
      un abrazo

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    3. ¡¡ESPECTACULAR!!

      Lo guardo e iré buscando más de Milosz, así como de Szymborska.

      Gracias por tu explicación. Abrazos!!

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  10. Tenía apuntado el anterior que comentaste de Milosz y ahora tengo que apuntarme este, con su angustia existencial y su belleza. Creo que sobrevolaré por el pesimismo que rezuma para detenerme en los fragmentos dedicados a la naturaleza, que tanto cura...

    Un abrazo

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    1. Es un pesimismo asimilable, no es de los que te hunden vamos. Además esa belleza que crea al manejar tan bien el lenguaje es un salvavidas (o un faro, que te gustan tanto). Te gustará Milosz.

      Un abrazo!!

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  11. Creí haber leído una de sus novelas, pero no, no es así.

    “Las señoritas de Wilko” -que sí leí, y antes vi la peli (Andrzej Wajda, 1979)- no es suya sino de Jarosław Iwaszkiewicz, que es ucraniano y no polaco como yo creía.

    En fin, ni una.

    Hay un personaje, profesor de literatura emigrado a Italia que trabaja de albañil, en el film “Bajo el sol de la Toscana” (2003), que ya está asociado a Milosz para siempre.

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    1. Iwaszkiewicz era polaco. Lo que hoy en día es Ucrania antes pertenecía al Gran Ducado de Lituania, así que estaba lleno de polacos, jaja. Saludos

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    2. ¿Agnieszka? Hummm..., ¡tú juegas con los dados marcados! Muchas gracias, Agnieszkita. Saludos.

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    3. Tienes una buena conexión con Milosz, si te apetece leerlo tendrás más seguro.
      Tener a Agnieszka como comentarista es un lujo por todo lo que nos puede aportar.

      Salud-os!!

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    4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  12. Leer una reseña a través de tu mirada siempre es un placer. Todo libro es siempre una tentación.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

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    1. Solo puedo añadir que me gusta mucho tentar a través de los libros.

      Un abrazo!!

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  13. Por las circunstancias personales que atravieso ahora,este libro no lo apunto.
    Pinta bien,eso sí.

    Me quedo con la Samba pa ti del lateral,me viene de perlas un poquito de Santana.
    Gracias!
    ; )

    Besos.

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    1. Cada libro tiene que encontrar su momento, espero que le llegue a Milosz. Y espero también que se superen esas circunstancias que no parecen positivas.
      Santana, siempre es un buen aliado.

      Besos!!

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  14. De Milosz tengo este título por casa desde tiempo inmemorial, pero en una edición de Circulo de hace muchos años, así que no sé que tal será la traducción, pues es uno de esos libros que teniendo a mano no he leído, sin saber muy bien las razones...

    Visto tu magnífico comentario e impresiones creo que debería encararlo más pronto que tarde.

    Cuando la destreza de un escritor se alía para describir la naturaleza, nos regalan esos momentos que te sumen en un estado de deliciosa candidez, y si estás acompañada de tu cafetito, o té... ni te cuento.

    Abrazo Laura!!

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    1. A veces hay libros que no nos tientan desde la estantería, los dejamos abandonados a su triste existencia sin abrir sus páginas que se van amarilleando con el paso del tiempo. Pero de pronto se produce alguna chispa que le da vida al libro y lo devoramos preguntándonos porqué no lo hicimos antes. Yo siempre me digo lo mismo: no había llegado su momento.

      Espero que encuentres ese momento para El calle del Issa. Y sí, la naturaleza está muy presente.

      Abrazos!!

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  15. Y hablando de belleza...te dejo un regalo bello

    Yo amo la belleza


    Yo amo la belleza,
    el equilibrio, el cosmos,
    los grandes girasoles
    de Van Gogh, amarillos,
    los canales marrones
    de una Venecia rosa,
    la luz sobre los árboles
    de tu paisaje en frío.
    Yo amo las magnolias
    y el unicornio extraño,
    los efebos, Mykonos,
    la magia de los días,
    el corazón salvaje
    de Brasil verde oscuro,
    el sonido de Cuba,
    con el son y la salsa.
    Yo amo el cante hondo,
    la java, las sonatas,
    casi todas las fugas
    de Bach y de Scarlatti,
    Vivaldi, Mozart, Mahler,
    Homnegger, Stravinsky,
    Rabi Shankar, los Beatles
    y Chavela a deshoras.
    Y me gustan las arias
    de Puccini y el canto
    de cualquier ave rara
    que me suene a música.
    Yo amo la pintura
    de Goya y de Kandinsky,
    la de Chagall, Klee, Rubens,
    Picasso, los egipcios,
    sus misteriosos templos,
    sus esfinges, pirámides,
    el mundo jeroglífico
    de sus paredes crema,
    el pueblo de los incas,
    los aztecas, los mayas,
    París, barrio Latino,
    allá por los sesenta,
    el existencialismo
    de Kierkegaard, Brassens,
    Piaf, Grecó, los poemas
    de Prevert, el misterio.
    Yo amo a los poetas
    de mi tierra y su gente,
    a los cantores libres
    cuando arriesgan la pluma.
    Yo amo mil etcéteras,
    el silencio, el teatro
    y los cines de ensayo
    con Visconti incluido.
    Y me amo a mi misma
    y a ti, cuando te dejas.


    Ana María Drack


    Besos.

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    1. Autora desconocida para mi y poema muy hermoso, me sumaría a esa lista y creo que sería capaz de añadir más motivos para amar, porque Yo amo mil etcéteras. Tan bien resumido que me lo quedo y lo instalo en el lateral.

      Gracias por tanto como me descubres.

      Un fuerte abrazo!!

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    2. Cada día me sorprendo descubriendo maravillas, por eso a pesar de lo empinada que en ocasiones resulte la cuesta, a pesar de los obstáculos, de las tormentas personales, grupales y mundiales,a pesar de todos los pesares... cada amanecer me dispongo a agradecer y celebrar.

      Te dejo otro regalo, si no leíste nada de él, te lo sugiero.

      Nuestra meta debería ser vivir con un asombro radical… levantarnos por la mañana y mirar al mundo en una forma que no da nada por sentado. Todo es maravilloso, todo es increíble. Nunca tomes nada a la ligera. Ser espiritual es vivir maravillado.

      Abraham Joshua Heschel

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    3. Hmmm... es muy difícil llegar a ese estado de ánimo. Sin acercarme a él hago lo que puedo para disfrutar de lo pequeño, y si hay suerte de lo grande.

      Gracias y un abrazo!!

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  16. Cuando leí tu reseña sobre 'El poder...' intenté encontrarlo y, en cambio, hallé éste. Luego pude acceder al tuyo. Tengo ambos para leer y le he preguntado a un superior mío de origen polaco acerca del autor. Me ha dicho que era de lectura obligada en la escuela preparatoria. No me queda, entonces, más que acercarme a sus letras.
    Gracias por tus fantásticas líneas. Nada sabía sobre Lituania -aunque mi profesora de Matemáticas era de ese origen-.
    Un gran abrazo; eso sí... muy húmedo!

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    1. Allí lloviendo y entrando en el invierno y aquí con un calor reinante.

      Tengo curiosidad por ver el efecto que te causa Milosz, casi aseguraría que te va a encantar.

      Un gran abrazo!!

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  17. U-topía, la chica de la fotografía está en un rincón del Patio de los Naranjos de la Mezquita. Desde allí, lo que estaba enfocando es la torre campanario, que se alza enfrente, al otro lado del patio.

    Un abrazo, amiga. Me alegro de que te gustara esa imagen.

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    1. Gracias!! Me encanta (pero es algo habitual con tus fotos).

      Un abrazo!!

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  18. ¿Que haremos cuando ya no existe Lituania, ni valles apartados, ni naturalezas exóticas, ni maravillosas bibliotecas donde un niño descubre placeres inéditos? ¿Qué haremos cuando no existan estaciones de cuentos y canciones u olores fragantes en otoño? ¿Que haremos cuando todo sea un revoltijo extraño y tumultuoso dentro de un mundo global, uniforme y descorazonador? ¿Quién contará historias cuando todas las historias estarán ya contadas?
    Ya sé que quizás ésto no tenga mucho que ver con tu entrada pero es lo que se me ocurre en este momento después de haber caminado en miles de mundos que se cierran tras la última página y comprobar que seguimos aquí como los viejo dinosaurio de Monterroso.


    Un abrazo

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    1. No soy capaz de concebir que no existan los valles, ni las bibliotecas, ni las estaciones pequeñas, ni el olor a chimenea en la montaña, ni la hierba con rocío, ni tantas otras cosas..., sé que si se buscan se encuentran. Por otro lado yo siempre encuentro a los contadores de historias (tú eres uno de ellos).

      No me he enterado de nada nuevo que haya cerrado una última página... ¿Te acuerdas de aquel lema del 15 M: Vamos lentos porque vamos lejos?

      Abrazos!!

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  19. Siempre los equilibrios (que no dicotomías) en los que tenemos que desenvolvernos, continuamente en novedad (si lo deseamos, claro). Fantasía y realidad. Juventud y madurez.

    Un lugar para que sucedamos.

    Besos de verano.

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    1. Ese lugar busco siempre... ¿tú sabes por dónde queda? Exagero, siempre encuentro algún rinconcito, aunque nunca es estable.

      Besos de verano a la sombra a poder ser :))

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  20. ¡Hola!
    A mí me tiene buena pinta, así que lo leeré seguro.
    Maravillosa reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

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    1. Otra maravilla de la literatura polaco-lituana. Gracias!!

      Buenas lecturas!!

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