viernes, 4 de septiembre de 2015

NELL LEYSHON, Del color de la leche

Fue NáN, en un comentario que hizo en la reseña de La analfabeta, quien mencionó esta obra y resaltó un fragmento del prólogo de esta obra de Valeria Luiselli:

No sé si has leído una novelita que va sobre un tema parecido, la superación del analfabetismo, que se llama “Del color de la leche”, de Nell Leyshon. Creo que Valeria Luiselli la explica muy bien:«Del color de la leche es un libro escrito con la urgencia palpitante de un pequeño clásico -pequeño por lo compacto y concentrado de su universo-y una historia poderosa que desciende al bajo fondo de una vida que se disolvió en la escritura y que sólo puede recobrarse en el silencio de nuestra lectura. Un silencio largo, estremecido, y lleno de rabia. Pero también un silencio esperanzado y lleno de admiración».
No conocía la novela pero me quedé cautivada con las palabras de su prologuista, así que la busqué y, en lugar de dejarla reposar en los anaqueles de mi estantería de “pendientes” como acostumbro, la leí enseguida.



Del excelente prólogo de Luiselli resalto su mención a Foucault puesto que esta obra es un registro, lleno de belleza y espanto, de una vida enredada en la maquinaria de la dominación (p. 10).

La novela es breve, 174 páginas incluyendo el prólogo, y su título hace referencia al pelo, del color de la leche, de la narradora y protagonista de la obra.

Nell Leyshon nació en Glastonbury (Inglaterra), es novelista y dramaturga. Escribe regularmente para la BBC, Radio 3 y 4. Está vinculada a organizaciones que trabajan para recuperarse de adicciones. Y nada más he encontrado de la autora, excepto los diversos premios que ha recibido por sus obras.


Del color de la leche (2012) es una obra especial y sorprendente por diversos motivos. En su sencillez me ha dejado noqueada y voy a procurar explicar el porqué.
La obra está dividida en cinco capítulos que recorren un poco más de un año dividido por las estaciones: empieza en la primavera y acaba de nuevo en primavera. No hay mayúsculas y predominan las frases cortas separadas por puntos. Estos recursos acrecientan la naturalidad y la autenticidad de la historia de una adolescente de quince años en el año del señor de mil ochocientos treinta y uno.
Desde el inicio de la novela queda claro que Mary es la narradora y protagonista de la historia:
quiero contarte lo que ha pasado pero tengo que tener cuidado de no apresurarme como hacen las vaquillas en la entrada, porque entonces iré por delante de mí misma y puedo tropezarme y caerme y de todas maneras tú querrás que empiece por donde se debe empezar.y eso es por el principio (p. 15).
No sabremos hasta el final a quién le quiere contar lo que ha pasado. Yo no desvelaré tal destinatario.
La descripción de Mary, que había aprendido a leer y escribir poco antes de escribir este relato, está impregnada  de una belleza “animal” como le dice el vicario, o quizás podríamos decir, “natural”, que es como ella percibe la vida y todo lo que le rodea. Sus descripciones de las estaciones, de los paisajes, de las personas y de la vida, son tiernas y primorosas:
(…) estoy sentada al lado de mi ventana y veo muchas cosas, veo pájaros y los pájaros llenan el cielo con sus gritos, veo los árboles y veo las hojas.y cada hoja tiene venas que la recorren.y la corteza de cada árbol tiene grietas.
Pero que nadie espere encontrar una historia “rural” edulcorada con concesiones a la sentimentalidad o a algunos de los gustos lectores más convencionales. No, no va por ahí. La historia es bella por su autenticidad y sinceridad, pero nos traslada a un momento histórico lleno de brutalidad y de espanto en el que la vida de los granjeros pobres estaba acuciada por el hambre, la explotación, la humillación y la dominación de los que tenían poder en el medio agrícola inglés del primer tercio del siglo XIX. La revolución industrial llevaba cincuenta años de existencia en los núcleos urbanos y algún detalle lo indica (el uso de alguna máquina) en el transcurso de esta historia.
Mary se ve zarandeada por la vida sin que ella pueda hacer gran cosa por resistir su destino de mujer pobre. Solo su sinceridad sin artificios y la manera de comprender su vida, la hacen diferente a sus tres hermanas:
mi lengua es rápida como la lengua del gato cuando se bebe a lametones la leche del cubo (p. 20).
no puedo esconder nada en mi voz, señora. para que sepa como soy. no creo que pudiera mentir ni aunque me ordenaran que mintiera (70).
me preocupo de muy pocas cosas, si no puedo hacer nada, entonces no me preocupo. si puedo hacer algo, entonces lo arreglo y ya no tengo que seguir preocupándome más (p. 115).
Su comprensión de una vida que, pese a que es miserable y trabajosa, le proporciona momentos de alegría, ¿de felicidad?
(…) me acuerdo otra vez de aquella noche cuando estábamos fuera y hacía calor. cuando abuelo estaba en su silla y nosotras estábamos quitando el heno y madre nos estaba ayudando, las cuatro niñas lo estábamos haciendo. y el aire estaba cálido y tenía olor a verano y a la granja.y si pudiera detener el tiempo, eso es lo que haría y me quedaría en aquel momento para toda mi vida y para siempre.pero un momento no puede durar para siempre (p. 50).
Sin embargo, algo desviará su vida de lo previsible. Todo empezará cuando se traslada de la granja a la vicaría para trabajar como criada y las palabras (leer y escribir) se convierten en una posibilidad impensable siendo pobre. Cuando su abuelo le recuerda que no necesita para nada saber leer y que para qué quiere aprender, Mary le contesta: porque puedo, porque otra gente puede (p. 126).
Y Mary aprende a entender las palabras y…
…donde antes había un lío de rayas negras, ahora había letras y palabras. y frases.
Una novela, con un giro inesperado al final, que muestra la lógica de la dominación y del poder en una época que hoy existe aún para millones de personas. Un sistema de dominación en el que los grupos subordinados no tienen derechos políticos o civiles (pese a la existencia en Inglaterra de un sistema parlamentario) y que contienen un fuerte elemento de mando personal. Me refiero a la enorme libertad que poseen los amos para tratar arbitraria y caprichosamente a sus subordinados. Hay un elemento de terror personal en estos sistemas que, como dice James C. Scott, puede tomar la forma de palizas arbitrarias, violaciones sexuales y otros insultos y humillaciones. Algo de todo esto hay en esta excelente novela.
  

35 comentarios:

  1. Lo has descrito a la perfección. Lo leí a principios de año y me gustó muchísimo.
    Abrazo!

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    1. Me alegra la coincidencia de impresiones.

      Abrazo!!

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  2. Una reseña magnífica. Es un libro que ya tenía apuntado en mi lista y que voy a tener que buscar pronto.
    Besotes!!!

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    1. Merece la pena, sorprende y hace pensar. Te gustará. Gracias!!

      Besos!!

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  3. Se nota que te ha gustado mucho, me alegra, y sin duda que lo voy a tener presente, creo que podría disfrutarlo tanto como tú, gracias por la recomendación.

    Besos.

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    1. Si que me ha gustado, es una novela muy especial.

      Besos!!

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  4. El estilo narrativo que resaltas; predominio de frases cortas separadas por puntos, me recuerda al libro de Anja Tuckermann, “Lecho de musgo”, que echa mano del mismo recurso para darle “voz” a su protagonista, precisamente una adolescente que cuenta su historia en primera persona y, por lo menos en ese título, imprime un carácter y una personalidad muy distintiva a la historia.
    Es lo que a veces hemos comentado tú y yo sobre una apreciada cualidad de la escritura, que se perciba como adherida a la vida. No conozco este libro, pero de tus palabras, que son siempre excelentes “cicerones” para hacer un recorrido por la obra, deduzco que se trata de una “escritura viva”. Tu tino para seleccionar párrafos lo deja claro:

    (…) veo los árboles y veo las hojas.y cada hoja tiene venas que la recorren.y la corteza de cada árbol tiene grietas.

    Me gusta ese fragmento, a mí me parece una preciosa metáfora sobre el recorrido que hacemos por la vida y la huella que deja el tiempo en nuestra piel, en nuestro espíritu.
    Un fuerte abrazo Laura!

    Pdt: este largo comentario es mi venganza por el que me has dejado tú ! Jajaja, broma, aprecio mucho tus respuestas!! :))

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    1. No conozco yo el de Tuckermann, ¿lo tienes reseñado? ¿merece la pena?
      Sí sí, es una escritura y una trama adherida a la vida. Y es como la vida, tierna y cruel a la vez, su modo de escribir, que al principio me molestaba por no usar las mayúsculas, le confiere autenticidad.
      Es muy buena en metáforas relacionadas con la naturaleza y la vida en la granja, al fin y al cabo el mundo de la protagonista. Retrata de forma excelente el mundo duro de principios del siglo XIX, sin apenas hablar de la historia con mayúsculas.

      Pues sigue vengándote :)) a mi me encantan tus comentarios.

      Un fuerte abrazo!!

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  5. Me has conquistado con tu reseña. Leeré esta obra, aunque no sé cuando, pero pronto.
    Un beso

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    1. Te gustará seguro, ya me contarás qué te parece.

      Un beso!!

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  6. Ay. Otro que se apunta en la cola de espera, por fortuna se aproxima el invierno y cuando se adormece el jardín, se precipitan las hojas hasta el suelo, en un alocado vuelo final, se estrecha el espacio vital, la lámpara de bajo consumo reclama compañia y el sillón de orejas permanece a la escucha contento porqué ya siente frío en el asiento. Un beso. Ya lo sé, ustedes trabajan, pero eso tampoco lo puedo evitar, luego. ¿Para que nos vamos a preocupar? Es tiempo de lecturas. Un beso.

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    1. Pero que bien explicas cómo el cambio de estación, que se vislumbra, modifica tus hábitos cotidianos. Sí, yo trabajo, para mi siempre es tiempo de lecturas :))

      Un beso!!

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  7. y el aire estaba cálido
    y tenía olor a verano y a la granja.
    si pudiera detener el tiempo,
    eso es lo que haría
    y me quedaría en aquel momento
    para toda mi vida y para siempre
    pero un momento no puede durar para siempre (p. 50).

    Muy poético!

    Y a hablando de poetas te dejo éste bello bouquet de palabras para que perfumen tu ventana y a cada lector que por ella se asome...

    Abrazos Laura


    A la casa de las palabras, soñó Helena Villagra,
    acudían los poetas. Las palabras, guardadas en viejos frascos
    de cristal, esperaban a los poetas y se les ofrecían,
    locas de ganas de ser elegidas: ellas rogaban a los poetas
    que las miraran, que las olieran, que las tocaran,
    que las lamieran. Los poetas abrían los frascos, probaban
    palabras con el dedo y entonces se relamían o
    fruncían la naríz. Los poetas andaban en busca de palabras
    que no conocían, y también buscaban palabras que
    conocían y habían perdido.
    En la casa de las palabras había una mesa de los colores.
    En grandes fuentes se ofrecían los colores y cada
    poeta se servía del color que le hacía falta: amarillo
    limón o amarillo sol, azul de mar o de humo, rojo lacre,
    rojo sangre, rojo vino.


    El libro de los abrazos -Eduardo Galeano.-

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    1. ¡¡Qué maravilla!! Yo me pido palabras de verdad, de empatía, de cooperación y de utopía. Y las quiero azul índigo, rosa rosa, rojo intenso y verde árbol...

      Gracias por traer a Galeano.

      Un inmenso abrazo!!

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  8. Una tierna/cruel pero cierta/certera conjunción de cruda realidad e inocencia...
    Eso me sugiere tu reseña...
    y que... "cuando se cierra una puerta, se abre una ventana"... en este caso... al mundo a través de la lecto-escritura...

    Besos, petonets, muxus y cálido abrazo!!

    ;)

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    1. Has captado muy bien el contenido de la novela, así que me alegro. La lectura, en especial para las mujeres, ha sido abrir puertas y ventanas al espacio doméstico donde se nos enclaustró durante centenares de años. Un peligro para los dominadores.

      Montones de abrazos y besos!!

      Pdt: disfrutando del merecido descanso??

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  9. Lo tengo pendiente en casa. Lo regalé a mi madre y a ella le gustó, lo cual es buena señal pues no lee muchos libros "arriesgados" (como parece este). Cuando leí las primeras páginas supe que tenía algo especial, como apoyan las buenas opiniones. Estoy deseando encontrarme con ese giro final inesperado.
    Besos y buena semana.

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    1. Es una propuesta original e interesante, muy bien conducido por el dominio del lenguaje que se adapta a la perfección a una adolescente que accede a la lectura sin más (y sin menos).

      Buena semana, un abrazo!!

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  10. De nuevo por tu casa, disfrutando de las cosillas que nos dejas.

    Saludos.

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  11. Vaya, tus palabras me animan a leerla... A ver si me pongo manos a la obra...

    Un abrazo fuerte, y feliz domingo

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    1. Seguro que te gusta y encuentras algún fragmento para acompañar una de tus preciosas fotos.

      Buena semana y un abrazo!!

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  12. Si te ha dejado noqueda la anoto ahora mismo...la buscaré...el tema también me interesa.....y si...demasiada libertad y libertinaje tienen algunos para tratar a sus subordinados....hasta que estos un día deciden dejar de serlo....hay cosas que han de cambiar....por la fuerza de la razón o por puro dentido común....
    Da gusto ver ese lateral...en pintura, en fortografía, Salomon BurKe, mis amigas Beth y Melody Gardot....gustazo---fuerte abrazo Laura

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    1. Cada vez soy más escéptica, pero hay cosas que deben cambiar, el problema es que no veo nada que augure esos buenos deseos. Pero puedo estar equivocada.

      Me alegro que esta casa te resulte acogedora :))

      Un abrazo!!

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    2. ¿Pero es que no vas a publicar nada? Has dejado de ir al cineeee?

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  13. Desde luego, se lee en un suspiro y el final es inolvidable, me gustó mucho aunque recuerdo haber comentado con Norah que algunos elementos no me parecieron del todo "creíbles" aunque el mayor fallo es que me faltaron páginas, algo más de intensidad que se concentra toda en las páginas finales. Me faltó esa intensidad y desarrollaría tu último párrafo mucho más. Amos y subordinados, verdugos sin escrúpulos y sin empatía con otro ser humano más que por ser su subordinado... me encanta además que hayas usado esa palabra, extrae el carácter universal del libro. Un beso :)

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    1. Te doy la razón en que el desarrollo de la novela tiene un ritmo que de pronto cae como si fuera una cascada. Y eso es lo que me dejó sin aliento. Puede ser que falten páginas, pero yo no las he echado en falta. Cerré el libro y me quedé mucho rato meditando sobre ese trasfondo que sutilmente se va indicando en un crescendo que estalla de golpe.

      Una historia que trae al primer plano a quienes no tienen historia, a quienes la Historia con mayúscula nunca atiende porque no dejan huella (entre otras cosas porque no sabían leer y escribir). Es la historia en minúscula, la que nos hace comprender, en su brevedad, tantas cosas.

      Un beso!!

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  14. Sorprende la capacidad para meterse en la mente de una sencilla campesina del XIX.
    La alfabetización ha sido una de las mejores armas contra la injusticia.
    Un saludo!!

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    1. Es cierto, no era nada fácil el reto y lo hace muy bien. Leer es liberar la mente y, a la vez, ir amueblándola.
      Salud-os!!

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  15. Lo había apuntado de Norah, y lo tengo por aquí dando vueltas, esperando su momento. Me había sorprendido la combinación, analfabetismo/ dominación.
    Tus líneas refuerzan la sensación de ser una buena lectura, por lo que lo pondré a mano para encararlo en breve.
    Un fuerte abrazo!

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    1. Es una lectura intensa pero breve, así que hazle un hueco a ver qué te parece. Es una lectura especial, desde luego.

      Un abrazo grande!!

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  16. Alguien me ha hablado de esta novele,no recuerdo quien...y tú acabas de redondear esa recomendación.
    Gracias!

    Besos de septiembre!

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    1. No tienes escapatoria ;)

      Besos con lluvia casi otoñal... qué bonita!!

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  17. Procuraré tentarte para que leas los libros que me han gustado mucho, porque haces unas crónicas mucho mejor que las que yo podría hacer.

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    1. Las tentaciones lectoras son siempre bienvenidas en esta casa. Gracias!!

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