viernes, 17 de febrero de 2017

FERNANDO ARAMBURU, Patria

A veces una novela se hace omnipresente en el entorno virtual o real, si además llega a casa sin ser yo quien la compra, la tentación acaba siendo excesiva para resistirla. Sus 642 páginas no me animaban en exceso pero aprovechando la parte final de las vacaciones de navidad, me lance a la aventura.
He leído la novela en paralelo con una amiga, las primeras páginas (más de cien) no me entusiasmaron en exceso mientras que mi amiga confesaba estar enganchada. El motivo era que los personajes me parecían demasiado estereotipados y al servicio de lo que el autor  opina respecto a la violencia terrorista en el País Vasco de los últimos años, incluido el abandono de las armas actual.


Hay un capítulo, hacia el final de la novela, “Si a la brasa le da el viento” (549-554), en que un escritor explica su motivación para escribir una novela de las atrocidades cometidas por la banda terrorista. En dicha intervención señala que hay libros que van creciendo dentro de uno a lo largo de los años en espera de la ocasión oportuna de ser escritos. El escritor apunta a que su motivación para escribir sobre el tema era doble: la empatía que les profesaba a las víctimas del terrorismo y el rechazo que le suscitaba la violencia u otras agresiones dirigidas contra el Estado de Derecho. Además de otros aspectos, este escritor que bien pudiera ser el alter ego  de Aramburu dice escribir sin odio contra el lenguaje del odio y contra la desmemoria y el olvido tramado por quienes tratan de inventarse una historia al servicio de su proyecto y sus convicciones totalitarias. Si atendemos a estas explicaciones se entiende bastante bien qué es Patria.

¿Y qué es Patria?
Me parece que se trata de dar una visión del terrorismo de ETA, de las víctimas que causó y del trasfondo que dio legitimidad a los asesinatos de ETA en el País Vasco a través de la ficción. Siendo ficción ¿se le puede pedir objetividad? Me parece que no, es ficción y el autor tiene licencia para recrear una realidad desde su perspectiva de novelista. La novela gira en torno al asesinato del Txato, un pequeño empresario hecho a sí mismo que se niega a pagar el impuesto revolucionario a ETA en un pequeño pueblo cercano a San Sebastián. Precisamente que el entorno sea una localidad pequeña en la que todo el mundo se conoce da pie al autor para describir el agobiante ambiente de control social que impusieron los medios abertzales del entorno de ETA. Dos familias amigas se convierten de pronto en enemigas, la del Txato y la familia de un miembro de ETA por motivos políticos muy primarios puesto que ninguna de las dos familias estaba comprometida políticamente de forma evidente. Las dos familias sufren, las dos familias tienen algunas diferencias respecto a lo ocurrido y la trama se estructura alrededor de los personajes de estas familias.

Por último señalar que ETA nació en un seminario y, que yo recuerde, nunca un atentado tuvo como objetivo a un miembro del clero católico.  El cura de ese pequeño pueblo no sale nada bien parado.

La novela es simplista en ocasiones, sus personajes luchan por salir del maniqueísmo, no está mal escrita y estructura bien la trama, Aramburu escribe una trama para transmitir un mensaje político intentando que su historia la pueblen personas con sentimientos, contradicciones, problemas económicos o emocionales. Quizás quiere tocar muchas teclas y los más de cuarenta años de violencia en el País Vasco no son fáciles de plasmar ni en la ficción ni a través de otros géneros.

La realidad es que hoy hay una lucha abierta en el País Vasco sobre la construcción del relato de lo ocurrido durante los más de cuarenta años de violencia terrorista. Quienes se disputan el éxito del relato de lo sucedido pretenden que sea aceptado por la mayoría, repetido por los ajenos y tomado por cierto por quien nada tiene que ver con ellos. Para el historiador Antonio Rivera en la actualidad hay una amenaza de que se implante un relato inocuo sobre la violencia terrorista del último medio siglo. Cada brecha social (y esto lo aplica al País Vasco) suele ir acompañada de un relato que oculta la verdad de lo sucedido (la historia) para así restañar las heridas internas, reconciliar a determinadas élites y cuerpos sociales, y derivar hacia otro lado o hacia la nada las responsabilidades. Patria cumple su función en esta batalla por controlar el relato de lo sucedido. 

18 comentarios:

  1. Hola Laura.

    No lo he leído, vaya eso por delante.

    Mi primera consideración es que, a parte de que el libro guste a más o menos lectores, afrontar esta obra ha debido de suponer un reto para Aramburu. Es cierto que lleva treinta años viviendo en Alemania, pero es vasco, tiene familia y amigos ahí, ha crecido inmerso en ese ambiente irrespirable de víctimas y verdugos, se ha cruzado con unos y otros, desde esa perspectiva escribir el libro refleja valentía por su parte.

    Él mismo manifiesta que el terrorismo de ETA y su entramado social sigue siendo un tema tabú para muchos escritores, las heridas están aún abiertas, los dedos acusadores siguen apuntando, las amenazas… es lógico que haya miedo.

    También comentaba Aramburu que esta larga novela ha sido un desafío en el plano estríctamente literario, que ha hecho y deshecho páginas, que se equivocó varios párrafos atribuyendo hechos a un personaje que no le correspondían… y vuelta a empezar.

    Tal vez eso produzca determinadas inconsistencias en la narración, como las que señalas, estereotipos o maniqueísmo, cierta simplicidad, etc.

    Concuerdo contigo en esto:

    “Siendo ficción ¿se le puede pedir objetividad? Me parece que no, es ficción y el autor tiene licencia para recrear una realidad desde su perspectiva de novelista.”

    Me parece una aclaración muy pertinente para entender que no se le puede pedir a una novela el rigor de un ensayo, es ficción y como tal debe juzgarse, que ya digo, tendrá fallos y aciertos.

    No sé, tal y como concluyes, si hay una lucha abierta por construir ese relato, interesados en afrontarlo seguro que sí, pero parece que ese relato, al menos en lo literario (otra cosa es el ensayo o la historia) tiene, ha tenido, muy pocas plumas dispuestas a escribirlo.

    Como lector sería ingenuo buscar la verdad de lo sucedido en esta u otras novelas, pero también en un ensayo histórico, creo que esa verdad (sea lo que sea), no cabe en una sola obra, ficción o no, sino que cada propuesta intelectual, se ajuste a la realidad o a la ficción, tiene una parcela de veracidad, de verdad, que le es propia, exclusiva y de la que no conviene prescindir. Siempre se ha dicho que la historia necesita a la literatura y viceversa, por supuesto.

    Tengo la sensación de que la naturaleza de este relato excede a las capacidades de quienes pretenden abordarlo... aunque al final todo se reduzca a una ecuación simple, víctimas y asesinos.

    Un abrazo y buen finde, Laura :)

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  2. Lo tengo esperando en la estantería y me da algo de miedo, que las expectativas las tengo muy altas después de ver tanto entusiasmo por las redes. Así que estoy dejando pasar el tiempo a ver si las bajo. Y tu reseña, en la que no percibo entusiasmo, me ayuda. ¿Objetividad? Es una novela, como bien dices. SI buscara objetividad, buscaría un ensayo... Y creo que ni aquí podría encontrarlo. Tiene que ser difícil escribir sobre cualquier cosa sin que tu opinión esté ahí, aunque sea de fondo. Y cuando se tratan temas tan grandes, creo que resulta ya imposible del todo.
    Besotes!!!
    PD: Me gusta esa "Vida Tao Estranha"...
    Más besotes!!!

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  3. Esta novela se ha convertido en un fenómeno social. Por eso hace poco leí que va por los ¡150.000! ejemplares vendidos, el 20% en el País Vasco. Añade a esto los préstamos en bibliotecas, donde el libro tiene una lista de espera mayor que el BULLI de Ferrán Adriá, añaden los particulares que se pasan el libro entre ellos como toda la vida o los desaprensivos que se lo piratean. Creo que va a ser una de esos libros que con el tiempo todo, todo el mundo habrá leído. Me parece emocionante que un libro sea capaz de levantar tanta expectación.

    Como Paco, tampoco lo he leído, tengo mi propia lista. El terrorismo alimenta mi rechazo, más que mi curiosidad. Si que he leído reseñas, donde se apunta todo lo que comentas, especialmente, en lo menos positivo, sus altibajos y personajes estereotipados y cierto maniqueismo.

    Es muy interesante lo que mencionas acerca de Patria. La literatura siempre ha hecho su aportación a la hora de construir una memoria colectiva sobre un suceso traumático. Pienso en nuestra guerra incivil, por ejemplo y la visión, tan distinta, pero tan influyente de Hemingway, Orwell o Gironella.

    Te paso el link del artículo que leí en El País hace unos días, por si no lo has leído: http://cultura.elpais.com/cultura/2017/02/11/actualidad/1486803840_485642.html?id_externo_rsoc=GO_CC

    Buen finde.

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  4. Lo tengo en espera...
    Y en este caso prefiero no tener expectativas (sea un documento histórico, sea novela o ambos dos)... ni para bien, ni para mal.
    Cuando lo lea, podré opinar... y opinaré desde lo vívido, lo que se vive... antes y ahora, desde dentro, desde aquí, desde el epicentro.

    Besos, cálido abrazo y buen finde!!

    :)

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  5. Precisamente lo estoy leyendo ahora y, como a tu amiga, me tiene totalmente enganchada. Reconozco que me daba pereza tanto el tema como su elevado número de páginas pero se me presentó la oportunidad y la aproveché. Por ahora no me arrepiento.
    Abrazo!

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  6. He leído mucho acerca de esta novela pero aún no me apetece leerla. En un primer momento escuché a algunos que hablaban de un cierto oportunismo en el momento de sacar la novela, creo que sea lo que sea es un tema delicado y probablemente el hecho de que el autor no viva en el País Vasco es lo que le ha permitido escribirlo, desde la distancia física que no la de sentimientos, porque lo ha vivido y porque tiene familiares allí.

    Todas las reseñas hablan de que se lee fácilmente, que engancha. Lo leeré aunque no sé cuando pero lo que tengo muy claro, es que no ha de ser nada fácil tocar este tema que levanta enseguida tantas ampollas y susceptibilidades.
    Un beso

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  7. Estoy enfrascado en la lectura de PATRIA. Me gusta que Aramburu narre la historia desde el núcleo familiar y pegado a las voces de dos madres: su intimidad y las del resto de narradores. El autor/narrador no juzga ni opina sobre sus idas. Se limita a describir, cuenta los diálogos y lo que cada uno piensa. Las dos madres cuentan sus respectivas visiones de los acontecimientos: Bittori desde el dolor de la viuda y Miren desde el dolor de madre de un hijo etarra encarcelado. Me encanta este enfoque

    Un abrazo

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  8. Hola Laura

    A mí no se ocurren grandes cosas sobre este libro, pero leyendo de todo un poco me vino a la mente, insistentemente, una canción cortita cortita de mi juventud, que no la pongo en su totalidad para que no moleste a nadie:), de “la polla records” que encaja en este pedacito del pedacito en este tema

    la religión ...es una maldición
    las jerarquías... son una porquería
    un patriota... un idiota...


    pues eso...
    cuídate

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  9. Espinoso tema...

    Me gusta mucho el análisis que haces: informativo y ponderado (eso me ha parecido)...

    Abrazo

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  10. De Aramburu he leído, 'El vigilante del fiordo', una serie de relatos donde también se habla de la ETA en algunos de ellos. Éste aún no lo he leído.
    Es curioso cómo resaltas lo del relato; las intenciones que subyacen en la construcción del mismo y los objetivos. No creo que la sangre derramada de tantas víctimas pueda acallarse con un discurso político, ¿o si?.
    Tampoco te leo entusiasmada con la lectura del libro; más bien, pareciera que no alcanza la trascendencia que tú, como lectora, esperabas de una obra de ficción. No obstante, el debate se ha establecido y muchos lectores lo signan como el libro de 2016. Sobre gustos...
    Si lo veo, lo rescato.
    Un gran abrazo, U-to!

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  11. Yo empece a leerla y la verdad es que me canse... Los libros con tantas paginas me producen ciertos picores, la verdad, pero tambien es verdad es que en el primer intento de lectura fracase... Quizas lo vuelva a intentar,, quien sabe... Lo cierto es que ahora parece que es la novela de moda...

    Un abrazo, amiga

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  12. Es una novela considerada por mucha crítica "la de la prensa oficial" como la mejor del año pasado y no sé deja de hablar de ella ¿oportunismo?, Por mi parte tengo ciertos escrúpulos respecto a ella y tú lo has confirmado: hay el peligro del maniqueismo y la simplicidad.
    Son tiempos éstos donde la polarización se ha convertido en el único motivo para muchas luchas y donde una visión del mundo se justifica por la existencia de la contraria a la que hay que exterminar. Quizás entonces ese maniqueismo sea más real de lo que pensamos aunque nuestra naturaleza lo rechace como algo inducido artificialmente desde arriba.

    Un abrazo

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  13. Buen análisis y, supongo, interesante libro dado que de alguna manera hemos vivido esos años de terror y goma dos.
    La clave, como bien dices, está ahora en la construcción del relato. Desde las justificaciones a las explicaciones, o al "aquí no pasa nada" que se decía cuando ibas a Bilbao... pero que por determinadas calles y zonas no te llevaban tus amigos...
    Esperemos que el relato con concluya con esa impresentable 'equidistancia'.

    un abrazo

    · LMA · & · CR ·

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  14. No he leído el libro, ando corta de tiempo para recrearme en ellos pero poco a poco lo sigo intentando, pero el tema de por sí es difícil y más en este país que no tiene cerrada ninguna herida, ya que todo es muy reciente. Escribir sobre ello debe ser igual de difícil.
    Gracias por tu entrada.
    Un abrazo

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  15. La verdad que en cualquier círculo lector está presente "Patria". Por mi parte, mantengo la postura que suelo tomar ante los best-sellers, salvo fuerza mayor (como puede ser el tener que leer la obra para el club de lectura): dejo transcurrir unos años hasta ver si conserva fuerza para que continúe leyéndose.

    Por lo demás, estoy de acuerdo en lo expone Rivera (historiador con quien he topado en otras ocasiones).

    Abrazos.

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  16. Supongo que es un libro que cada cual lee en función de su opinión previa sobre lo ocurrido en el Pais Vasco. Me alegra que tu reseña sea mas objetiva.
    ¡Ay, las transiciones!

    Un abrazo

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  17. Curiosamente ayer mismo leí en ESTE BLOG AMIGO una disección completísima de esta novela (MYR es una profundísima estudiosa de todo lo que lee, como podrás comprobar si te pasas por su reseña) parece ser que tb la están leyendo en común, cosa que me encataría un día si tienes tiempo y ganas me explicaras cómo se hace porque siento verdadera curiosidad .. sé que el Ulises tb lo leíste en común.. no sé, me pregunto si os llamáis o cada uno lee y luego cuenta sus impresiones .. en fin, que soy una curiosa, ni caso : )

    Me parece que afortunadamente en este país ETA es ya casi una pesadilla del pasado, la parte más oscura y terrible de un nacionalismo fanático surgido en una época en la que la falta de libertades parece ser justificaba cualquier cosa, luego siguió retoralimentándose porque todas estas estructuras generan una forma de vida a quienes se integran en ellas y salir de ahí termina siendo tan difícil como desenganchares de las drogas. Falta tiempo para temerse una perspectiva real de lo sucedido en el Pais Vasco por quienes lo han vivido en vivo y en directo, demasiadas heridas que restañar, pero al menos desde lejos parece que han encontrado la serenidad y cordura que parece ahora se está perdiendo ahí en tu preciosa Cataluña, cuando nunca en la historia se había radicalizado tantísimo la disputa nacionalista, afortunadamente ahí por ahora, solo verbal e ideológicamente hablando. Pero estos antecedentes asustan. El fanatismo no se controla cuando se dispara.

    Muchos besos LAURA, espero estés bien, quizá ya has empezado los carnavales y por eso se te ve tan poquito por aquí, ojalá sea así y disfrutes mucho!

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  18. Me la han regalado, pero me da mucha pereza.
    Un asunto de este calibre creo que necesita distancia histórica para poder ser narrado. Vivo en Euskadi y hemos tenido que aguantar la violencia abertzale, pero también es verdad que el estado ha respondido de la misma manera. Ahora que Eta ha parado no me apetece rememorar hechos dolorosos y menos de la mano de un escritor que no me gusta mucho y santificado por la crítica oficial.

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DIME QUÉ PIENSAS SI ASÍ LO DESEAS...