viernes, 4 de noviembre de 2016

MARCEL PROUST, Sodoma y Gomorra. En busca del tiempo perdido IV

Me ha costado más de un año volver a Proust y encarar este cuarto volumen, quedé exhausta con el anterior y con dudas de continuar. Decidí leerlo en vacaciones pensando que eso mejoraría mi predisposición y, en parte, así ha sido, disponer de más tiempo y no tener los agobios propios del trabajo ha aportado su grano de arena para que su lectura haya sido más satisfactoria. 

Imprescindible en su lectura… 

Ya he mencionado en las reseñas anteriores que En busca del tiempo perdido requiere mucha atención en la lectura y concentración para evitar descolgarse entre las múltiples y prolijas descripciones que son la marca-proustiana. Llegada a este cuarto volumen, ya sabía lo que me iba a encontrar puesto que llevo un largo camino recorrido con sus personajes y temas. 


El tema, por llamarlo de alguna manera… 

Sodoma y Gomorra fueron dos ciudades castigadas por Dios con fuego y azufre por sus muchos pecados y es la fuente de inspiración para este volumen. Proust empieza la novela con un encuentro que el narrador presencia por casualidad entre el Sr. De Charlus y Jupien, de esta manera plantea el tema de la homosexualidad como centro de la narración. Este encuentro que conforma la primera parte con apenas cincuenta páginas da pie a la segunda parte, la más larga que queda dividida en cuatro capítulos. En el primer capítulo la narración se centra en una recepción en casa de los príncipes de Guermantes donde aparecen muchos personajes ya conocidos, entre los que reaparece Swann bastante enfermo, de nuevo el caso Dreyfus tiene gran protagonismo en las conversaciones. 
El príncipe se ha limitado a soltar un exabrupto a Swann y le ha hecho saber, como decían nuestros padres, que no debía volver a aparecer por su casa, dadas las opiniones que pregona (…) debería haber cortado hace más de seis meses con un dreyfusista notorio (102). 
El comportamiento del Sr. De Charlus visto desde el conocimiento de su homosexualidad tiene todo el protagonismo. Por otro lado Albertine acapara los pensamientos (y los celos) de nuestro protagonista. 

El segundo capítulo nos vuelve a llevar a Balbec a orillas del mar, donde el protagonista había estado con su abuela, a la que ahora recuerda una vez muerta con tristeza. Esos recuerdos le llevan al borde de la depresión al ser consciente de su definitiva desaparición. A este estado de ánimo se une la sospecha, por un comentario del Dr. Cottard, de que Albertine pueda tener deseos lésbicos con una amiga. 

En el tercer capítulo y cuarto nos encontraremos en una comida organizada por la Sra Verdurin y todo su núcleo de acólitos al que se unirá el Sr. De Charlus y su protegido, el violinista y militar, Morel. La relación entre Charlus y Morel, junto con la relación de nuestro protagonista con Albertine (y sus dudas sobre si la deja o se casa con ella) acaparan el último capítulo. 

Líneas de continuidad… 

Nada nuevo sobre su estilo en este volumen, su prosa delicada, prolija, lenta, deteniéndose páginas y páginas en la descripción de sus personajes, de sus mentalidades y de sus emociones, se extiende a lo largo de sus páginas. 

A veces cuesta mantener la paciencia y leer la minuciosidad que le dedica, por ejemplo, a la etimología de los nombres de las localidades próximas o las conversaciones intrascendentes que sostiene esa ociosa clase alta que disecciona Proust. Sin embargo tiene fragmentos brillantes, llenos de sentido del humor que desvelan la vacuidad de esos personajes ociosos que llenan sus páginas. De nuevo su denuncia del antisemitismo reinante en la sociedad francesa, alrededor del caso Dreyfrus, es desolador y se convierte en un factor de exclusión social como en el caso de Swann.

Los celos, el amor y el deseo también son temas reiterativos en esta obra, centrados en esta ocasión sobre todo en nuestro protagonista y Albertine.

Un párrafo… 
Se sentía, en efecto, vivo desde que había descubierto a alguien que conocía la mediocridad de los Cambremer y la grandeza de los Guermantes, alguien para quien existía el universo social: como un viejo latinista que –después del incendio de todas las bibliotecas del globo y el ascenso de una raza enteramente ignorante- se sintiera de nuevo sobre terreno firme y recuperara la confianza en la vida, al oír a alguien citarle un verso de Horacio (573). 
Sobrepasado el ecuador de la obra, me siento más animada para concluirla

44 comentarios:


  1. Te confesaré algo, cuando leí Por el camino de Swann, el primero de los siete libros que componen En busca del tiempo perdido, pensé que era la obra completa.. me costó muchísimo aunque la disfruté pero me hundí cuando me enteré que la obra completa en realidad eran ¡más de 3000 páginas! de esa observación minuciosa, no.. casi puntillista del comportamiento de las personas, lo que sienten, piensan o experimentan, 30 páginas para describir cómo da vueltas en la cama sin conciliar el sueño o cómo se para en los nombres de los lugares que como comentas llega a diseccionar hasta etimológicamente y todo ello con innumerables citas de libros, obras pictóricas, actores y actrices o piezas musicales con los que como ladrillos van construyendo este universo Proust en el que efectivamente parece que nunca ocurre nada impregnándolo todo creo que adrede – de ahí el título de la obra- de ese sopor vital o como tú dices vacuidad en el que vive la aristocracia que disecciona… me dije María, no empieces el segundo libro, ni lo intentes... terminarás odiando a Proust jaja por eso te admiro tanto LAURA. Tú puedes con todo ;-) te juro que a mi la extremada parsimonia o ensimismamiento de Proust por más que sea magistral literariamente hablando me consume, de la misma manera que el monólogo interior de James Joyce me aturdía enormemente, como si se enloquecieran mis neuronas …no sé, como cuando una ola te envuelve y bajo el agua no sabes si estás cabeza abajo o arriba.. otro con el que tampoco pude, que sumado al Quijote me hace sentir una enclenque ante estos monstruos pero es así, no puedo con el sufrimiento que me genera su lectura.

    Sobre Sodoma y Gomorra leí una vez era donde el narrador se ensañaba con más ahínco en esa aristocrática ociosa consagrada a la lujuria y la depravación dibujando personajes sumidos en la corrupción más profunda a falta de nada mejor que hacer .. el vicio “entre comillas” como única manera de sobrevivir y no morirse de asco …en fin, como siempre mil gracias y ánimo campeona! sin duda tu podrás, yo no! ;)


    Muchos besos y muy feliz finde LAURA... por lo que te leo has estado de viaje recientemente, como yo así que siendo así .. descansa ...en brazos de Proust, dormirás como un bebé ;)

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    1. Comprendo tus sensaciones porque son las mismas, de alguno de los volúmenes (del tercero especialmente) salí con la convicción de que ya no leía más. Pero quise probar a leerlo sola (las demás lecturas las había hecho con algunos bloggers) y en vacaciones. La experiencia ha mejorado, pero no para echar cohetes.Veremos si sigo, de hecho voy comprando de uno en uno, el quinto aún no lo he comprado.

      Este volumen tiene dos protagonistas, además de lo habitual de describir a la nobleza decadente francesa, la homosexualidad y el caso Dreyfus (ya tratado pero me ha dado la impresión de que en este tomo lo ha tratado más como elemento de exclusión social).

      Proust lo acabé de leer a mediados de septiembre, ya no me sirve para dormir :))

      Abrazos!!

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  2. Me gusta el comentario que te ha dejado María aunque yo sea un proustiano confeso, todo lo que dice es cierto.
    Proust quiere hacer una fotografía del mundo en sus mil vericuetos unas de esas fotografías donde quepa todo como esas panorámicas de hoy en día que puedes ver todo un paisaje alrededor de ti.
    Cuando quieres retratar el mundo tal cual es no existe un principio, un nudo y un desenlace. En el mundo real la narración cuando va de A a B se puede perder por el camino y encontrarse con un AA1 que no da llegado a un AA2 etc... El mundo real no es una novela en que todo tiene una lógica interior y tiene sentido de principio a fin. El mundo real divaga, se pierde y se mueve por afinidades linguísticas o por imágenes redundantes. Proust quiere reconstruir el recuerdo y el recuerdo es así, empiezas en un sitio y puedes llegar a cualquier parte imprevista.
    Leí hace más 30 años Sodoma y Gomorra y en cambio he releído dos veces el tercer volumen y tres los dos primeros. ¿Por qué no llegue hasta allí? Porque entrar en el mundo de Proust que es muy exigente y uno necesita cierta presencia de ánimo. Sin embargo recuerdo que en Sodoma y Gomorra esa presentación e idealización que se produce en los volúmenes anteriores se va quebrando por el caso Dreyfus, ya no es un mundo idílico porque el tema quiebra el consenso social entre las clases superiores y los episodios de intolerancia frente a los judíos están presentes. La vieja aristocracia toma partido, la nueva aristocracia y la burguesía enriquecida por la Revolución Industrail toma partido y el propio Proust, que no hay que confundir con el personaje innombrado que protagoniza su obra, tomó partido por el dreyfismo. Ruptura del consenso que es la ruptura de los equilibrios sociales que mantenían a aquel grupo lejos de las vicisitudes del pueblo llano en una especie de mundo de invernadero a salvo de contingencias.
    Espero volver a retornar a ese libro para confirmar mis sospechas.

    Un abrazo

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    1. Aunque el caso Dreyfus ya aparece en los volúmenes anteriores con una cierta importancia es en este donde se manifiesta en forma de marginación social, como es el caso del propio Swann. En este volumen queda patente la dimensión del antisemitismo que nos permite comprender lo que ocurrió luego a partir de 1940 en Francia.

      Estoy también de acuerdo en que es una lectura exigente, hay otras que lo son también, la cosa está en si compensa o no dicho esfuerzo, yo no puedo decir un sí rotundo, tampoco un no. Me mantengo en un precario equilibrio.

      Abrazos!!

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  3. Pues yo tengo que reconocer que está ahí sabiendo que tendría que leerlo pero sin encontrar la motivación para hacerlo.
    Supongo que aún no ha llegado el momento de Proust para mi, aunque he leído con mucho interés tu reseña que hasta motivaba mi curiosidad por leerlo pero después he decidido que necesito mi concentración extrema y tiempo y no es ahora cuando lo puedo hacer, quizás como tú decías Laura el verano es un buen momento, sin tantas obligaciones.
    Un saludo
    Feliz fin de semana

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    1. Me parece muy bien Conxita, es un libro(s) para pensárselo dos veces (y tres y cuatro), pero seguro que puede llegar ese momento, además para alguien como tú que escribe relatos, Proust puede ser un referente, escribe muy bien.

      Feliz semana, un abrazo.

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  4. No sabes lo que me ha gustado leer esta entrada, primero porque veo que coincidimos el lo que pensamos de la forma de escribir del autor de las interminables descripciones y también que aunque es agotador leerlo, gusta hacerlo y yo concretamente lo disfruto, pero necesito parar u oxigenarme con lecturas más livianas. En segundo lugar te envidio eso de que vayas por ¿EL CUARTO? volumen me ha dejado anonadada porque pienso que la muerte me llegará antes de terminar la lectura, al paso que voy... Eso sí, estoy aprendiendo mucho y estoy disfrutándolo.
    Un abrazo, Laura, hoy te he visto más parecida a mí y no veas lo orgullosa que me he puesto.

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    1. Tracy, lo importante es lo que tú dices: disfrutar de su lectura, cosa que no siempre he logrado yo, pero parece que me voy aproximando a lograrlo, igual en el séptimo volumen, jajaja

      Pues tengo que decir exactamente lo mismo, también yo me siento orgullosa de verme parecida a ti.

      Abrazos!!

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  5. Uno de mis mas viejos amigos que es proustiano perdido y además francófono, me regaló allá por nuestra primera juventud su muy querido libro de cabecera Du côté de chez Swann. Ensegida comprendí dos cosas: que Proust no encajaba bien con mis nervios y que si no lo leía perdería un amigo. Y claro,lo leí (mas o menos, porque también comprendí que había sobrevalorado mi dominio del francés). Sin embargo era uno de mis libros mas queridos, un recuerdo de esta amistad juvenil que aún conservo (la amistad, no el libro, que muy a mi pesar se extravió en una mudanza)
    A veces me pregunto si no debería intentarlo en español, ahora en la flor de mi madurez. Aunque de los nervios no he mejorado.
    Estupenda reseña comme d´habitude.
    Un abrazo

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    1. Pues quizás el problema sea ese, yo también soy nerviosa, impaciente e inquieta. Todo eso no casa bien con la lectura de Proust. Si lo intentas le darás una alegría a tu amigo, eso seguro.

      Gracias y un fuerte abrazo!!

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  6. Besos y regalo:


    Dos almas y un sueño



    "Hay pocas veces en la vida, en que se cruzan dos almas.
    Es que si te pones a pensar, amor mío,
    la gente se encuentra, se desencuentra,
    se hacen el amor, y hasta de vez en cuando se quieren;
    eso pasa todos los días.
    Pero ¿cuántas veces tu alma se cruza con otra?
    Y no estamos hablando de otra cualquiera,
    sino de esa que reconoce tu alma,
    esa que perdura, que la alimenta.
    Que se encuentra con tu alma en un sueño
    y se abrazan y se dicen cosas,
    y hasta se hablan de otras vidas.
    Vidas en las que vivieron viviendo, juntas.
    Bajo la misma piel.
    Bajo el mismo cielo.
    Respirando el aire del mismo amor".
    "Dos almas y un sueño",


    Lucas Hugo Guerra.

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    1. Una preciosidad tu regalo como siempre, me lo guardo bien guardadito para releerlo tantas veces como tenga necesidad de ello. No conozco a la poeta, gracias también por ello.

      Un fuerte abrazo!!

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  7. Después de leeros concluyo que no creo que sea para mí y menos en este momento...

    Me sigue admirando tu capacidad lectora (y la de tantos comentaristas tuyos), tamaña de semejantes proezas... pero pienso en 'Proust' capaz de escribirlo y... uf!... ozú, mi arma! :O

    Besos, petons y muxus bajo la lluvia!
    Y cálido abrazo!

    :)

    PD: Bonito regalo te (nos) ha dejado, como siempre, 'Adriana Alba'... ;)

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    1. La lectura es mi aficción pero también es parte de mi vida, así que no sé si tiene mucho mérito. Por otro lado es cierto que en la vida me gustan los retos y las dificultades, así que lo mismo sucede en la lectura.

      Besos y un grandísimo abrazo querida L.

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  8. Hace como mil años leí lo poco de Proust q he leido. Juraría q era Por el camino de Swann... Me llamó la atención como un hombre con las herramientas para escribir bien, escribía ese para mí coñazo infame. Claro que yo soy como el tipo que describía Valera en su prólogo a Dafnis y Cloé (prólogo q me entusiasmó y siempre tengo en la memoria), el bestia que asume que es bestia y que no se corta de dejar claro que para un bestia como él las lindezas de estilo pueden ser perfectos truños, : )
    Un besote y saludos, oh, tú, lectora (te pega ser del Betis)

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    1. Jajajaja, no creo que seas tal bestia por no gustarte (o considerar un truño su obra) Proust. Como dijo O. Wilde nadie está obligado a leer una obra por ser considerada por alguien excelente.

      A mi me gustan las lindezas de estilo, de hecho sigo leyendo a Proust porque escribe bien y porque de pronto descubro la aguja en el pajar, es decir, me doy de bruces con un fragmento que me encandila (ah y por cabezonería también).

      No soy nada futbolera, pero de ser de un equipo sería del Zaragoza (o sea una ruina caracolera).

      Abrazos!!

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  9. Mira que te envidio... ¿El cuarto volumen? ¿Ya?
    Abrazo!

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    1. Sip :))

      Pero no doy por hercho que siga... veremos.

      Abrazos!!

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  10. Yo leí, hace mil años, el primer tomo, y quedé exhausto... Sinceramente, ya no me veo con fuerzas para estos empeños...

    Un abrazo, amiga... Y el deseo de un feliz domingo

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    1. No me extraña, yo quedé derrotada, pero he seguido y de momento he llegado al cuarto.

      Buena semana y un fuerte abrazo!!

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  11. Buenísima reseña, U-topia. De este libro, que leí saltándome muchos fragmentos, recuerdo dos temas que, en mi opinión, se erigen en protagonistas del mismo: el de la homosexualidad y el de la decadencia de ese estamento social preeminente que pierde mucha relevancia en la transición de Francia hacia la modernidad...

    Besos, lectora insaciable

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    1. Gracias Luis Antonio.

      Guardas buena memoria de este volumen puesto que para mi también son esos los temas más destacados.

      Besos (soy insaciable en muchas cosas no pienses :))

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  12. Es dificil encontrar un autor con una prosa tan delicada, casi sublime munchas veces, y que a la vez esta misma sea la responsable de que sus obras sean inaccesibles. Me encanta, pero me agota.

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    1. Totalmente de acuerdo, aunque me gustaría que me encantara más de lo que lo hace.

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  13. Hola Laura

    No quito valor al libro -no podría hacerlo, sería estúpido-, no quito, por supuesto, el que sea un libro de enorme valor para muchísima gente-. A mí solo me sorprende el prestigio, que me parece sobrevalorado. Ahora explico la razón: es un libro como muchos de esas primeras décadas del siglo XX, que presentaban enormes y cualificados cambios técnicos, literarios o temáticos. Todos ellos valorados y prestigiados hasta grado extremo; Prestigiados por parte de los críticos universitarios o literarios, siempre lo he pensado, por puro conservadurismo, -cobardía, falta interés, seguir al primero, acomodamiento, etc- de los críticos posteriores han seguido a los primeros así no se confundían, no arriesgaba; por ejemplo : “Berlín Alexanderplatz” “Ulises” “El buen soldado” “Insaciabilidad” “Conciencia de Zeno”” en busca del tiempo perdido”, ““EL hombre sin atributos” son novelas que iniciaron una época, fueron obras maestras, pero como todo maestro están destinadas a ser superadas, y lo han sido , con creces: en interés, en técnica, en temática. El hecho que sean las primeras no presupone que sean las mejores, tomo por ejemplo ,en cuestiones de arte, “la Venus de Willendorf” y la exponemos como una realidad antigua en la que se suponen unos valores más probablemente religiosos o simbólicos que artísticos. Pero obviando eso: aun así , si tomamos el valor como arte que esa escultura tendría, con categorías innovadoras e incluso precursoras en lo posterior, eso no presupone, que quitando su valor como antiguo y como pionera o precedente, no sea año tras año, lustro tras lustro, siglo tras siglo, superada por miles de esculturas que la pudieron apreciar como ejemplo pero la superaban en estética, fondo, forma, significado.... :) La venus de Willendorf es proclamada , con razón, ejemplo de arte bello en la antigüedad prehistórica.. pero solo eso :)

    un abrazo grande:)

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    1. Tus argumentos son convincentes y como ya he dicho en anteriores comentarios, todas las opiniones respecto a esta obra y cualquier obra son para mi válidas siempre y cuando se argumente y se sea flexible para aceptar que para otras personas sea una obra excelente o lo contrario.

      Gracias por tu sinceridad, me gusta que las opiniones sean diferentes respecto a los libros y creo que en esta casa se procura que así sea.

      Un fuerte y gran abrazo!!

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  14. Desde luego tus retos no son nada convencionales. Montaigne y ahora Proust, casi nada. En su día me inicié con "Por el camino de Swann" y lo dejé (he visto en los comentarios que no es algo tan raro); tan solo recuerdo la sensación de aturdimiento. Me gustaría volver a intentarlo, porque supongo que con los años afrontaría su lectura de otro humor pero también, pensando en el poco tiempo que tengo y en lo permeable que soy a las interrupciones, mi tendencia a hacer dos cosas al mismo tiempo... Existe el riesgo de que ese tipo de lecturas, como "Ulises" de Joyce, estén cada vez más fuera de mi alcance y no me apetece de momento comprobarlo. Así que me contento con tu reseña y alguna escapada furtiva a la biblioteca para echarle un vistazo, aunque sea un par de páginas.
    Saludos.

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    1. Me repito, porque lo digo muchas veces en los comentarios, pero estoy convencida que cada lectura tiene su momento y no es necesario forzar el momento porque este acaba llegando. Tú mismo hablas de tu falta de tiempo y otros factores que no favorecen la lectura de este tipo de obras ahora, las circunstancias cambian y seguro que en un momento dado encontraras tu momento para Proust, Joyce y otros.

      Saludos.

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  15. Ya conoces mi parecer acerca del conjunto de la obra, abordada durante el 2014. Sin dudas, el libro anterior y éste han sido para quien escribe el escollo más importante. 'Del lado de Guermantes', por la descripción minuciosa del entorno al que el propio Proust aspiraba a pertenecer. Como bien señalas, vidas vacuas, cortesanas, que formaban parte del decadente mundo aristocrático francés de fin de siglo XIX; éste, debido a las extensas reflexiones y circunloquios sobre la aparente homosexualidad de los principales personajes que, si bien podría ser una de las primeras veces que se alude a ello literariamente en forma taxativa, lo cierto es que no aporta demasiado, salvo el capítulo dedicado a la abuela -que salva en gran medida, a mi entender, este volumen-.
    Ahora sólo te resta un esfuerzo más. Lo que sigue no ha de requerir tanta paciencia y tesón. Enhorabuena!
    Un gran abrazo!

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    1. Tienes mucha razón, el capítulo dedicado a la muerte de la abuela y los sentimientos que despierta en el protagonista es de lo mejor de este volumen.
      Me anima mucho lo que dices de que he saltado el "escollo más importante".

      Tu manera de encarar la lectura de todos los volúmenes me resulta valiente y admirable. Eso si que es tesón y fuerza de voluntad.

      Un gran abrazo Marcelo!!

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  16. Y a mí que Proust me parece un autor facilito. Y espero no sonar pedante ni arrogante. Proust puede ser agotador, desde luego, y puede ser un coñazo, cómo no, pero de los grandes autores del siglo XX (Joyce, Beckett, Musil, Kafka y algunos más) es sin duda el más transparente.
    Personalmente, lo que más me gusta de él es precisamente lo que repele a muchos, es decir, su estilo. Frases larguísimas, digresiones constantes, reflexiones que no parecen venir a cuento y se imponen al tenue hilo argumental, descripciones interminables, etc etc. Me maravilla su estilo porque, entre otras muchas razones, me parece estar leyendo mi vida, mis propios recuerdos y mis desengaños amorosos. Naturalmente, no lo leo (leí) por saber qué va a pasar, del mismo modo que no vivo la vida por saber qué va a pasar mañana. Y por supuesto, entiendo a los que no pueden con él y les parece aburrido. Divertido, Proust, no, no lo es. Pero mi lectura de los siete volúmenes el año pasado ha sido, con diferencia, la experiencia más... me niego a adjetivarlo.
    Eso sí, tienes que seguir leyéndolo. El último volumen es seguramente lo más grande que se ha escrito jamás en cualquier lengua. (Joder, sí que estoy hiperbólico hoy)
    Saludos

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    1. Concuerdo en que la dificultad de Proust no está en el estilo o en el contenido, es más paciencia que otra cosa lo que requiere su lectura por las prolijas descripciones y por no pasar a penas nada en la narración.

      Comprendo que te pueda gustar el estilo, escribe muy bien y tiene fragmentos redondos, sin embargo a mi me resulta cansino.

      Mi intención es acabar los tres volúmenes restantes peroooo...... ya veremos. De todas formas tu recomendación es para mi un señuelo para llegar a ese magnífico último libro.

      Un abrazo.

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  17. Ánimo y a terminar el libro. Tú si que puedes, lectora empedernida.
    Yo... no podría. Tengo que asumirlo.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

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    1. Pues tengo que confesarte que esos ánimos los necesito, así que mil gracias por ello. A ver si los acabo leyendo todos.

      Un abrazo!!

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  18. "Una hora no es sólo una hora, es un recipiente lleno de perfumes, sonidos, proyectos y climas" dijo Marcel Proust en relación a su reflexión literaria acerca del tiempo recuperado contrastando con el tiempo matemático donde se asienta el tiempo perdido, hay que hacer notar que aparte habla de un tiempo psicológico y meteorológico. Una reflexión abordada desde la profusión y meticulosidad de todo un puntillista como lo apunta María a lo que habría que agregar impresionista hiperrealista!!! Y no es para menos en alguien que tuvo como maestro a Alphonse Darlu, se obsesionó con Baudelaire y fue un estudioso minucioso de Bergson. Tengamos en cuenta que esta obra es un retrato del Tiempo Perdido así que si alguien que lee esta obra bosteza y se desespera es una buena señal que va por buen camino jajajajajajajajajajajaja, ya en el Tiempo Recuperado tal vez las cosas cambien. Pero creo que esta obra se disfruta más una vez se haya leído en su totalidad y se empieza con su segunda lectura donde se tiene ya una panorámica y se ha uno informado más acerca de su relación con los demás alcances del pensamiento de la época y actuales.
    Esta obra es todo un ejercicio continuo para alcanzar y mostrar la gran posibilidad de potenciar al máximo nuestra afirmación de vida y de EXISTENCIA recalco esto último. La prueba fehaciente son esas más de 30 páginas sobre el despertar en la cama...noten que es un despertar sólo sin compañía jajajajajajajajajajajajajajaja.
    Pero la aventura y el sarcasmo no está en despertarse solo, está en el planteamiento de la disolución del mismo yo un tanto a lo Wittgenstein a quienes los científicos y matemáticos le podrán hacer más caso y prestar más atención que al mismo Proust.
    Sesenta páginas para despertarme y llenarte de besos por tan interesante reseña querida Luna!!!

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    1. Interesantísimo tu comentario querido Aristos. Das claves importantes para entender esta monumental obra. La afirmación de la existencia como centro de interés primordial para estructurar la obra y para comprenderla tras su lectura.
      Entiendo que esa búsqueda del tiempo perdido imprime un ritmo lento y minucioso al tiempo que ya no se rige por los parámetros de división del tiempo en horas, días o semanas. La dimensión del tiempo perdido es otra, hecha de recuerdos, sensaciones, sabores, y percepciones diversas.
      Tendré que acompañarte con las mismas sesenta páginas para despertarte y llenarte de besos (jajaja, eres la monda, llevas tiempo desaparecido y de pronto apareces con este comentario y una carretada de besos).

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  19. Sí que te has embarcado en una obra titánica. No habrá muchas personas que lo estén haciendo, no obstante ser una de las bases de la literatura moderna.

    El párrafo que citas es magistral. Pero, creo, que no entender el mundo es la esencia de la vida, y no al revés.

    Besos.

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    1. Eso parece... sin embargo como voy a trancas y barrancas no tengo la sensación de estar haciendo nada peculiar.
      Y a mi que me gusta entender el mundo...

      Besos!!

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  20. Mucho ánimo para continuar... Proust es rocoso y difícil pero ¿y la satisfacción que vas a tener cuando alcances esa cima? Precioso el párrafo que destacas, es imposible decirlo mejor.

    Un abrazo.

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    1. Necesito esos ánimos :)

      Veremos si llego al final, pero si lo hago, te cuento qué he sentido al cerrar la última página.

      Un abrazo!!

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  21. Todas estas mega-obras como "En busca del Tiempo perdido" de Proust, o la no menos valiosa "Los sonámbulos" del vienés H. Broch, por citar algunas, ponen de manifiesto esa minuciosa disección de la sociedad en la que se embarcó el autor, desde luego requiere un ingente esfuerzo al escritor que merece, como mínimo, la admiración por nuestra parte. Es una obra que tengo en casa, habrá que esperar "su momento".
    Abrazo Laura :)

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    1. Estoy de acuerdo con lo que dices, en algunos casos empatizamos más con unas obras que con otras y eso hace más o menos fácil su lectura. En este caso se trata de una obra rocosa (como creo que ha dicho un comentarista) no porque sea difícil de leer sino por su lentitud y minuciosidad que para alguien inquieta y nerviosa como yo requiere un estado de ánimo adecuado.

      Seguro que llegará ese momento.

      Un fuerte abrazo Paco!!

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  22. Me enamoré de Proust hace añísimos, aprendí un par de cosas con él que me han servido toda la vida. Sin embargo, El mundo de Guermantes no pude acabarlo nunca, así que te comprendo.
    Besossssssss

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    1. Eso que dices es muy valioso y pese a mis reticencias, entiendo que así sea.

      Besosssss

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