martes, 28 de julio de 2020

Giacomo Debenedetti, 16 de octubre de 1943


Estamos ante un relato breve, apenas sesenta páginas, que tiene el valor de ser el primer texto escrito sobre la Shoah italiana (1944). Al texto le acompaña un Prólogo de Natalia Ginzburg y otro relato breve titulado Ocho judíos

Como bien dice Ginzburg estos dos relatos afrontan temas actuales: «La violencia, el exterminio de una colectividad por motivos raciales y, finalmente, la diferencia de los judíos». Esa diferencia que es compatible con otros diferentes que antes y después de los acontecimientos narrados son objeto de violencia por motivos raciales o de género o de clase o de opción sexual, etc. Un tema, por tanto, que sigue de plena actualidad cuando el 25 de mayo pasado George Floyd fue objeto de violencia hasta la muerte como resultado de su arresto por parte de cuatro policías locales en la ciudad de Mineápolis, Minesota (Estados Unidos). 

16 de octubre de 1943 es la crónica de la deportación de los habitantes del gueto de Roma a los campos de exterminio por parte de los SS alemanes. El autor logra sintetizar con brevedad y contundencia la tragedia y el dramatismo que se produce en el gueto cuando empiezan a ser conscientes del destino que les espera tras confiar en que nada les podía pasar. 

Debenedetti consigue sintetizar con maestría el horror de esos momentos que transcurren como una pesadilla en medio de los gritos, los golpes, las amenazas, los engaños, la arrogancia, la desesperanza. Y todo ello con una cuidada escenografía, teatralidad y solemnidad. 

El segundo relato es una reflexión sobre la condición de víctima y las relaciones que establece con los otros/otras.

14 comentarios:

  1. Lo que ha ocurrido es una advertencia. Olvidar al nazismo es una culpa. Debe ser recordado continuamente. Es posible que vuelva a ocurrir. Conozco a Giacomo Debenedetti pero no he leído este libro. Sí he leído novelas y ensayos sobre la II Guerra Mundial y el Holocausto. También he estado en algún campo de concentración, y me cuesta comprender el alcance de esa carnicería. No estaría mal que alguien investigara el perfil psicológico del que inventó las tenazas (por ejemplo) que servían para arrastrar un cadáver hasta el montón de otros cadáveres...
    Gracias por compartir.
    Un abrazo.

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    1. Marybel, seguramente el que inventó las tenazas era un técnico que buscaba eficacia, por lo que sé eran personas normales y corrientes, eso es lo que resulta más tenebroso. También he estado en varios campos pero nunca me acostumbraré, siempre me provoca el llanto.

      Aunque conocía lo ocurrido en el norte de Italia por Primo Levi, no conocía los hechos que relata Debebedetti.

      Gracias a ti por tu acertado comentario

      Un abrazo.

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  2. He descubierto una librería de segunda mano, que además tiene discos, y no doy abasto. He de decir que me hizo muy feliz que hayan abierto una en el pueblo ;D

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    1. Son una librerías llenas de estupendos libros que tienen una segunda oportunidad por poco dinero. Donde vivo también abrieron una hace poco tiempo (pero no tiene discos).

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  3. Uy, cuánta crudeza en tan pocas páginas. Sin duda tiene pinta de ser un libro muy interesante, pero ahora mismo no me apetece leer tanta realidad...

    Gracias por darlo a conocer.

    ¡Besos!

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    1. Los libros nos ofrecen muchas posibilidades, así que a buscarlas.

      Besos.

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  4. Esta temática siempre remuerde lo más profundo de la condición humana y aun hoy en plena posmodernidad seguimos igual, se sigue lastimando la dignidad de las personas por ser diferentes en el color de su piel, pues que decir ante este atropello de Floyd..., el texto que citas sin duda es un libro donde hay mucho que recordar y más que nada mucho que reflexionar, me permito recomendar de Hannah Arendt "La banalidad del mal"

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    1. He leído algo de Arendt y "Eichmann en Jerusalén" es un excelente libro y ese concepto de la banalidad del mal, muy brillante.
      Tengo claro que la historia poco puede hacer para evitar caer de nuevo en los mismos errores. Por desgracia el caso de Floyd demuestra un comportamiento humano basado en el supremacismo y el racismo, presente a escala impensable en el Holocausto.

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  5. ¡Madre mía! Tiene pinta de ser dura, al menos el primer relato. Es una pena que sigan ocurriendo cosas como lo de George Floyd y da miedo, mucho miedo. Fíjate que me suelen gustar los libros duros y no le hago ascos a lo macabro, pero el tema del nazismo me toca de una forma especial, quizás por eso, porque ha sido una realidad. Hubo un tiempo en el que leí mucho sobre el tema, pero últimamente la verdad es que no consigo que me apetezca, pero me parece una propuesta muy interesante
    Un besi

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    1. Hay rachas lectoras y parece que entras en un bucle leyendo y leyendo sobre el mismo tema. Luego hay que poner distancias, pasado un tiempo se puede volver de nuevo. Al menos es mi experiencia.

      Un beso.

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  6. Sobre esta temática Primo Levi conmovió al mundo con su "Si esto es un hombre". Históricamente creo que los judíos italianos y en especial los de Roma fueron enviados a los campos de exterminio como revancha ante la derrota de los nazis tras la invasión aliada de Sicilia y luego del Sur. El fascismo italiano siempre fue más contemporizador.

    Saludos

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    1. Si, tienes razón. Mussolini no buscaba exterminarlos y mientras vivió la población judía fue marginada pero no temió por su vida. Todo cambió con la muerte del dictador.
      La llamada TRILOGIA DE AUSCHWITZ, que engloba el magnífico "Si esto es un hombre", es una enciclopedia del saber sobre la persecución de la población judía. ¡¡Cuánto se aprende sobre la naturaleza humana!!

      Saludos.

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  7. Nazismo, Comunismo, Franquismo... Ay, Señor, que siglo... Y todo, en cualquier momento, puede volver...

    Por eso hay que recordar... No olvidar las atrocidades de unos y otros

    Un abrazo, amiga

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    1. Sí, el siglo XXI no ha empezado muy bien. Veremos cómo se desarrolla el futuro, recordando los grados de crueldad a los que ha llegado el ser humano.

      Abrazos!!

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