viernes, 8 de abril de 2016

ANNE FADIMAN, Ex Libris

Cuando contemplo mi piso abarrotado de libros, a veces me pregunto si estos no acabaran de expulsarme a las calles de la ciudad donde vivo. Como no pienso renunciar a ellos bajo ningún concepto, muchas veces me paseo por las diversas habitaciones y pasillos para ver que espacios puedo ir colonizando para instalar más libros. Ya tengo libros en la cocina y en los pasillos, ni siquiera el lavabo está libre de ellos. No me siento capaz de renunciar a lo que me aportan los libros, ni que estos sigan siendo de papel, puesto que cada vez que abro las páginas de uno de ellos es… 
(…) una nueva exploración es un viaje a las Indias, una búsqueda de un tesoro escondido, una travesía hacia el final de un arco iris; y da igual si al final aparece una mina de oro o tan solo un volumen encantador, siempre se encontraran maravillas por el camino (152). 

Ex libris 

Ex libris es una locución latina que significa literalmente de entre los libros, de una biblioteca, por ejemplo. Pero también hace referencia a la marca de propiedad que suele ser una estampa (como la que yo tengo y pongo en escasos libros), etiqueta o sello (que también tengo y pongo con más frecuencia) y contiene el nombre del dueño del ejemplar o de la biblioteca propietaria. 





Anne Fadiman escribe una auténtica declaración de amor a los libros que superando la idea de los lectores como meros consumidores va al corazón de la lectura: no si deseamos comprar un libro nuevo, sino cómo nos relacionamos con los viejos, aquellos con los que hemos vivido años, aquellos cuyas texturas y colores y olores nos son tan familiares como la piel de nuestros hijos (12). 

Y es que… 
Los libros escribieron la historia de nuestras vidas y, mientras se iban acumulando en nuestras estanterías (y en nuestros alféizares, y debajo de nuestro sofá, y encima de la nevera), se convirtieron en capítulos por sí mismos. ¿Cómo podría ser de otra manera? (13). 
He tenido días atrás un problema de cierta importancia en un ojo, cuando estaba en la consulta del oftalmólogo con la pupila dilatada seguía leyendo, tratando de espantar algo que me horroriza, no poder leer. 

Un libro sobre libros 

Soy consciente de que este “género”, por llamarlo de alguna manera, tiene hoy mucho éxito y siempre recelo ante uno de ellos. He sabido por este libro que en las librerías de viejo suele haber una sección dedicada a este tipo de libros (o no me había dado cuenta o no me había llamado la atención). 

Es un libro sobre libros sin duda. Sin embargo no fue concebido como libro, son breves ensayos bajo el título “Simples lecturas” que aparecieron en la revista Civilization. Fueron escritos por Fadiman, por recomendación de su editor, sobre sí misma. El centro de estos ensayos, y por tanto del libro, es ella misma y su familia. 

Cada capítulo corresponde a uno de estos breves ensayos, dieciocho en total, y tratan de temas muy diversos. “Matrimonio de bibliotecas” es el primero y describe cómo se sintió verdaderamente casada cuando después de unos años de convivencia decidieron mezclar sus dos bibliotecas y los criterios (y tensiones) que pactaron para hacerlo. “Mi estante suelto” trata de ese estante que todo el mundo tiene en su biblioteca en el que hay un pequeño y misterioso conjunto de volúmenes cuyo tema nada tiene que ver con el resto de la biblioteca y que, sin embargo, dice mucho de su propietario (33). En la biblioteca de Fadiman esa estantería suelta son sesenta y cuatro libros sobre la exploración polar. Mi estantería suelta está formada por unos cuarenta libros de arte.
¿Tenéis un estante suelto? 
Muy divertido resulta el capítulo sobre los errores gramaticales e interesante el de las partes que componen los libros, especialmente la hoja de cortesía y la portadilla. 


Amar los libros 

Si algo tiene en común todos los capítulos es que, desde un ángulo u otro, la autora construye un calidoscopio que destila amor por los libros. 
(…) me di cuenta de que igual que hay más de una manera de amar a una persona, también hay más de una manera de amar un libro (…) Para nosotros, lo sagrado de un libro eran las palabras, pero el papel, la tela, el cartón, el pegamento, el hilo y la tinta que las contenían no eran más que un recipiente, y no era ningún sacrilegio tratarlos con toda la licencia que dictan el deseo y el pragmatismo. El mal uso de un libro no era señal de falta de respeto, sino de intimidad (49-50). 
El contacto con los libros hace mejor a las personas, cada una ha de encontrar la manera de relacionarse con las palabras para sentir esa comunión que es irrepetible. Cuando alguien comparte, mezcla, busca y encuentra libros, inicia una experiencia que le transforma, le enriquece y completa un camino que permite un crecimiento personal inagotable. 

Mi fragmento favorito 

Entre los dos, mis padres tenían unos siete mil libros. Cada vez que nos mudábamos de casa, un carpintero construía medio kilómetro de estanterías; cada vez que nos íbamos, los dueños nuevos las arrancaban. Para mí las paredes de los demás estaban desnudas. Las nuestras no eran telones de fondo blancos y sosos para colgar cuadros, eran obras de arte por sí mismas, mosaicos desde el suelo hasta el techo cuyos azulejos de colores vívidos eran rectángulos delgados, agradables al tacto e incluso, si a uno le gustaba la fragancia polvorienta del papel viejo, al olor (129). 
El libro como tentación, como placer de los sentidos, como alimento del intelecto, como compañía frente a la soledad, como compañero de aventuras, como alimento vital, como agua cristalina que sacia la sed, como ilusión, como objetivo utópico…

44 comentarios:

  1. Hola
    Al padre de Anne Fadiman, Clifton Fadiman, debo el placer que sentí al encontrar hace ya muchos años una lista de libros diferentes a los típicos que yo conocía y que leía, la lista se titulaba “Clifton Fadiman's "Lifetime Reading Plan”, ahora ya no hago mucho caso a esas listas, pero durante años fueron una fuente de conocimiento indispensable para nuevas lecturas. Ella fue la primera luego encontré miles, algunas muy buenas otras no tanto.
    El “vicio” de los libros , casi el embrujo de los libros, es algo que no puedo superar. Ahora, cuando he visto tu reseña, andaba eligiendo libros de un pequeño chollo, maravilla, que he encontrado de libros de “la otra orilla” a 1 euro, y ya no es el precio, sino la posibilidad de buscar y encontrar nuevos autores, nuevos obras, nuevos “acasos”” que puedo permitirme comprar y probar. Dices que buscas rincones en tu casa, yo ya no los tengo, y lo que más rabia me da es que nadie de mi familia lee, solo una sobrina me da algo de esperanza, pero ¿que será de mis biblioteca cuando no esté? Ahora mi plan es un entierro de papel vikingo ;)
    un saludo

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    1. Perdón, respondiendo a tu pregunta , mi estante suelto es doble y amenaza con ser triple, arte, como tú, filosofia e política -bueno más que politica es casi monotematico de ANtonio Negri, Michael HArdt y paralelos -

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    2. Compré por lo mismo que tú la obra de Harold Bloom Novelas y novelistas y la tengo a mano para consultarla de vez en cuando. Es interesante.
      Quedé bastante cautivada por Clifton Fadiman, que sale bastante en este Ex libris, pero no sabía nada de esta lista. La manera de introducir a sus hijos/as en la lectura me pareció admirable porque no es nada fácil lograrlo con los hijos/as.
      También me pregunté por el destino de mi biblioteca en un momento determinado pero he decidido despreocuparme al respecto, cuando ya no esté que pase lo que tenga que pasar, a mi me habrán proporcionado tantas horas de felicidad y placer que me basta.
      Hace unas semanas estaba de viaje y acabé no sé como en una librería perdida de Pamplona rebuscando entre libros que valían también un euro... y encontré tres :) perfectos.

      Ahora que lo dices el de filosofía también podría ser para mi un estante suelto (que últimamente está creciendo bastante), de política tengo bastante más.

      Toni Negri... lo he leído mucho y desde hace muchos años, cuando lo llevaron a la cárcel por los movimientos por la autonomía obrera de los años setenta en Italia. Me ha influido mucho.

      Salud-os!!

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  2. Con los libros podemos soñar cosas que nunca viviremos, lo que no es poco... Sin embargo, creo que, en papel, les queda poca vida... Las nuevas generaciones, en general, tienen poco o nulo interés por los libros en papel...

    Se extinguieron los jeroglificos egipcios y no pasó nada... Se extinguirán los libros y tampoco sucederá nada... Nosotros no estaremos ya para verlo, y nadie los echará en falta.

    Incluso la caligrafía se extinguirá.

    La vida es así, amiga. Hoy, nadie es capaz de hacer una multiplicación o división algo compleja, y no pasa nada

    Un abrazo

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    1. Bueno, no soy nada nostálgica ni defensora de algo por tradición, así que si tiene que desaparecer que desaparezca, preferiría que desaparecieran otras cosas pero no está en mis manos.

      Para mi los libros en papel son maravillosos, lo que venga después será lo que sea. Eso sí, tengo mis dudas respecto a que no se pierda algo importante por el poco interés por leer entre los jóvenes.

      Un abrazo!!

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  3. Arrrggggg... le tengo unas ganas terribles a este libro, pero está descatalogado y no consigo hacerme con él ni en las webs de segunda mano :(

    Mi estantería suelta es también de arte :) los libros relacionados con pintores...

    Un abrazo

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    1. Lo compré por internet hace dos o tres meses, pero no recuerdo en que web de libros.

      Un abrazo!!

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  4. Yo también soy fanàtica de los libros, vivo rodeada de ellos, y alguna discusiòn en casa porque sigo comprando y leyendo y ya no sé dònde ponerlos...pero me has dado una idea pues en los baños aùn no habìa pensado jaja...
    para mì el libro llena mis horas de tedio, no me pierdo mejor que con un libro interesante y ahora tomo nota de tu propuesta, gracias. Un beso U-topìa!

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    1. Los fans de la lectura y los libros entendemos enseguida lo que nos aportan en nuestra vida. Por eso cuando leía a Fadiman era hacerlo con una sonrisa permanente de reconocimiento en tics, manías, alegrías, etc respecto a los libros.

      Un abrazo!!

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  5. Lo leí hace unos meses. Me pareció una delicia para paladear acompañada de un buen Earl Grey. Mi estantería suelta es de lo que denomino como biografías urbanas- historias de ciudades, a través de las historias de sus habitantes.
    besos

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    1. Una idea excelente unir la lectura de este libro con una taza humeante de Earl Grey. Qué interesante esa estantería, ¿ahí podía entrar Danubio o Estambul o Ulises? ¿o no son novelas?

      Besos

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  6. Me he sentido identificada con algunas de las cosas que comentas, esos libros que me han llevado a mundos distintos, a penar, a soñar, a descubrir...qué bueno es leer un libro. Pero, tengo que reconocer que aunque fan del libro de papel, la realidad de la falta de espacio me ha abrumado tanto que me he tenido que pasar al ebook, pero no es lo mismo. Muy buena propuesta, me encantará leerlo.
    Un saludo

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    1. Por encima del formato lo importante es la lectura. Luego, cada cual decide si el formato le conviene de una forma u otra. Para mi el papel sigue siendo el formato, pero quién sabe...

      Un saludo.

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  7. “Nuestra prisión está construida de libros queridos”… Breton & Soupault. Los campos magnéticos (1919).

    Y también nuestra celda de castigo. No leáis, criaturas, mejor matad el tiempo con librillos... de lomo. Hanníbal Léctor

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    1. Dos citas interesantes. Me quedo con la primera.

      Gracias.

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  8. Una hermosa reseña... como lo es ese título.
    Me suelen atraer este tipo de libros.
    Tomo nota.

    En mis estantes tengo unos cuantos pero muchísimos menos que tú, fijo!
    Y de vez en cuando dono algunos a la biblioteca municipal.
    Ahora suelo echar mano más del e-book.

    Me has dejado pensando en lo del 'estante suelto'... me da la sensación de que tengo varios... o tal vez sean tornillos... :P

    Besos, petons, muxus y un fuerte y cálido abrazo 'ex libris'!!!!
    Y haz el favor de cuidarte ese ojo... espero que ya estés mejor.

    :)

    PD: Bonito sello... ;)

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    1. Me alegra tentarte con esta propuesta ;)

      Parece una buena táctica la de donar libros a la biblioteca aunque yo no me decido a hacerlo, tiempo habrá.

      Y yo que te siento tan sensata y equilibrada... no te veo con tornillos sueltos, pero claro, tú te conoces mejor que nadie.

      Estoy mejor, gracias querida X!!

      Besos, petons, muxus y un gran abrazo!!

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  9. Cuánto agradezco ver este tipo de entradas, admiración y un rendido tributo a los libros, a través, claro está, de otro libro (muy atractivo, por cierto), pero también permitiendo que, de algún modo, nos asomemos a tu casa… Una “casa Ex Libris” como deben de ser muchas de quienes por aquí venimos, incluida la mía… He aprendido más de geometría, ingeniándomelas para ubicar libros en huecos inverosímiles (esto en lo que se refiere a mis librerías), que en todos los manuales de matemáticas juntos.
    Luego tengo pilas de ellos por mesitas de noche, en el escritorio, en el salón, en habitaciones… en fin, una delgada línea entre la pasión y la obsesión.

    Mi estante suelto, claro, sobre todo guías de viaje (destacan las de Lonely Planet…muchas, entre otras) algunas son decimonónicas, atlas, revistas de National Geographic antiguas y modernas, literatura de viajes, grandes exploraciones, mapas, diccionarios de diferentes idiomas, libros de fotografía, algunos libros de aves, de árboles, también de plantas, tengo uno de mariposas, de té… Y, no podía faltar, arte (pintura, arquitectura, diseño, etc), guías de museos… Todo eso junto, en un estante grande con una importante cantidad de libros.

    Termino con esta inquietante paradoja unamuniana: “Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee”. Miguel de Unamuno.

    Abrazos !

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    1. Lo de las pilas de libros en varios lugares también lo practico, pero de vez en cuando las deshago porque amenazan con el derrumbe y ejercen una presión que me agobia (en el sentido de que me doy cuenta que no llego a leer todo lo que deseo).

      Resulta que también tengo un estante suelto de guías de viaje, atlas, guías gastronómicas, no tan grande como la tuya, eso seguro. También tengo otra de diccionarios. En fin, tengo más de las que pensaba.

      Esta frase que propones de Unamuno, tiene muchas posibilidades de ser leída. La ignorancia es peligrosa y esta tiene la base en la escasa lectura... por ahí he divagado.

      Un abrazo!!

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  10. Soy de los que trata de disminuir el número de libros en casa. Hace tiempo que soy usuario compulsivo de la Biblioteca de mi ciudad. Y también hace pocos años que compre el e-book. No tengo tanto amor por los libros como por las historias. Os entiendo, pero unas cuantas mudanzas han mudado también mis convicciones.

    Yo tengo estanterías separadas, de hecho, muchas de ellas. Sin embargo, es la poesía la que prefiero. Me parece que es la literatura por excelencia, de modo que aparte, en lugar diferenciado.

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    1. La Biblioteca de mi ciudad es poco generosa y además con predominio de una lengua en la que leo poco, así que ese recurso lo tengo reducido.

      Por supuesto lo importante es el contenido de los libros y no el formato, pero estando de acuerdo con ello, me gusta vivir rodeada de libros. Respecto a la poesía, estoy de acuerdo con tu afirmación pese a que leo relativamente poca poesía en comparación con la prosa. Pero tengo unas cuantas estanterías de poesía.

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  11. Mi querida Laura, este libro significó mucho para mí, y me recordó lo mucho que añoraba leer sobre exploradores de la Antártida...gracias a su lectura, fui redescubriendo otras. También escribí de este libro en el blog...¡¡cómo no!! Necesitas hablar con él,...de Anne Faidiman, de sus historias, de la mezcla de libros cuando convives con alguien, de las mudanzas, del uso de los libros si somos de quienes los tenemos envueltos en celofán o decidimos que se muevan por el mundo y somos capaces de arrancar hojas...(sin duda me acerco más a la primera, que a las últimas)...
    Me quedo con muchas de las palabras de los relatos de su historia de vida con los libros. Sigue siendo un libro que visito de cuando en cuando, y puede que hoy lo nombre, o lo rescate de la estantería de libros.
    Mi estante de libros suelto ha ido cambiando y transformándose. Antes eran los exploradores y viajeros a la Antártida, pero ese estante, ya tiene un hueco, y no puede estar suelto, sin embargo...los libros que hablan de libros, que son una mezcla de ensayo y biografía...aquellos que también nombran librerías o la vida dentro de ellas...esos libros, son los que forman mi estante suelto. Cada vez, hay más libros que hablan de ellos...pero tal vez, lo que estoy encontrando son historias del pasado...Como el bibliómano o aquél que leíste en un momento de Claude Roy, el amante de las librerías...Al final esos libros, junto a otros más novelados, forman ese espacio al que recurro y que no tiene nombre propio.
    Me ha encantado leerte, Laura, en una mañana, en el que los libros me parecen el mejor refugio del mundo.
    Un abrazo grande.

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    1. Acabo de leer tu entrada sobre el libro. Me ha costado encontrarlo pero lo he logrado, coincidimos en muchos aspectos alrededor de ese disfrute que nos proporcionan los libros y la alegría de encontrar ciertos libros (como este) con los que nos identificamos muchas personas sin necesidad de conocernos, perteneciendo a países y a generaciones distintas, unidas por ese amor a la lectura.

      Me parece que también lo releeré de vez en cuando, como mínimo algunos de los artículos.

      Me gustan como a ti, esos libros que hablan de libros, librerías, bibliotecas..., pero las editoriales lo saben y sacan muchas propuestas sin interés. Recuerdo el de Roy, ¡una maravilla! De tus propuestas me fío sin dudarlo, para mi tienes credibilidad, así que será un placer seguir compartiendo libros contigo.

      Un fuerte abrazo!!

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    2. Laura, gracias por tomarte la molestia, e ir a leerme en esa entrada perdida de Anne Fadiman. La verdad es que lo tengo complicado para que se encuentren las entradas...tengo que buscar otro sistema que sea más operativo.
      Estoy de acuerdo contigo en que las editoriales se aprovechan mucho de eso de que nos gusta leer sobre libros...y/o librerías. Por ello es recomendable estar atentas.
      Un beso grande...y feliz día/tarde de los libros.

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    3. Siempre me gusta leerte (pero sí, deberías buscar otro sistema más sencillo).

      Felices días, siempre, de libros!!

      Abrazos!!

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  12. He dedicado a cuidar libros muchos años de vida pero supongo que me pasa como a esos médicos que para su desgracia han tenido que lidiar con la muerte. He visto morir muchos libros en mis manos.

    He visto gente que se ha pasado su vida entera entregada a la compra y colección de libros con un mimo y un cuidado absoluto ocupando el espacio preferente y disponible en sus casas o incluso alquilando pisos o estudios ajenos por la incapacidad de contenerlos en el espacio propio, para luego tras el cambio de circunstancias personales -el fallecimiento, una desgracia súbita etc..- ver como esas colecciones desaparecen terminan en la basura "ya que todo el mundo tiene los mismos libros en casa" y las bibliotecas, centros cívicos y demás no admiten ese material y cuando lo admiten eliminan todos esos libros de bolsillo o en rústica, amarillos ya. que se rompen simplemente al ponerles una alarma antirrobo.

    No estoy desdeñando la importancia de crear o guardar todos los libros que han marcado la vida de cada cual. Si lo hiciera tendría que hacerlo conmigo mismo que tenía dos libros, dos, en mi casa familiar siendo niño y ahora hay varios miles. Simplemente relativizo la importancia de su posesión, la importancia del libro como objeto simbólico, la importancia del codex como mecanismo de catalizador nostálgico y emocional.

    No importan los formatos, yo soy feliz con los libros que tengo en mi ebook, lo importante es la lectura. Creo que la idea de poseer nos priva de una mejor utilización de las cosas, de su usufructo, como hicieron los lectores de todos los tiempos hasta el advenimiento del consumismo capitalista. Quizás los viejos anarquistas tenían razón cuando distinguían propiedad y posesión.

    Un abrazo

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    1. No me preocupa qué pase con mis libros una vez haya muerto, igual que no me preocupa con respecto a ninguno de mis escasos bienes. Lo que me gusta es disfrutar de ellos mientras estoy viva y me proporcionan el placer que me proporciona la lectura, viajar, conversar con la gente que amo, etc.

      Me gusta sentirme rodeada de libros, tenerlos a mano para consultarlos cuando lo necesito o releer algún capítulo o alguna frase. No estoy preparada para regalarlos aunque los presto con mucha frecuencia e incluso, algunos, han migrado a otras casas amigas. Tampoco estoy preparada para leer en un e-book.

      Sin embargo lo importante es leer y hacerlo en el formado que cada cual desee, así que coincidimos. Poseo tan pocas cosas que no hay peligro de no utilizar bien lo que tengo. Ciertamente los viejos/as anarquistas tenían menos que lo que cualquiera de nosotros/as pueda tener ahora, eran otros tiempos.

      Un abrazo!!

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  13. De acuerdo en tu amor por los libros. Yo antes era de tu parecer en lo de no separarme de ninguno de mis volúmenes así se acabara el mundo o se hundieran las baldas, pero con el tiempo he aprendido a seleccionar. Realmente, hay obras de circunstancias o directamente malas que no merecen ocupar espacio en mi casa, así que intento quedarme con lo esencial, y la paja a reciclar.

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    1. Es loable aprender a hacer esa selección, a veces lo he intentado y he logrado muy poco, así que los he vuelto a colocar en su sitio.

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  14. La pasión por leer -de eso hablamos- trasciende el formato, U-to. Así como no puedo imaginarme un mundo sin libros, tampoco me preocupa mucho cómo se encuentren, con tal que se encuentren.
    Ya lo había apuntado de Agnieszka, pero aquí es casi imposible encontrar un ejemplar. No soy mucho del género, pero éste en particular resulta atractivo.
    Gracias por reforzar mi interés por él.
    Un gran abrazo!

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    1. De acuerdo del todo. Mi formato a fecha de hoy es el libro de papel, quién sabe mañana.

      Parece que también aquí es difícil de encontrar ahora.

      Un gran abrazo!!

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  15. Hermosos los comentarios que haces, Lucía, y los que hace Anne.

    Sí, tengo mi estante suelto. Con libros de anarquismo.

    Abrazos.

    Ignacio

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    1. Sobre ese tema tengo estanterías enteras, es uno de mis temas en el amplio sentido de la palabra.

      Abrazos y gracias!!

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  16. Claro, cambio lo de Lucía por Laura. (Y, así, más abrazos).

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  17. Curioso lo de ex libris...un saludo desde Murcia...sigo aprendiendo....

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  18. Me siento totalmente identificado, sobre todo, con lo que se expresa en el primer párrafo. En mi casa ya no caben más libros y necesitaría vivir 50 años más para poder leerlos todos. Creo que he sido un poco inconsciente: he comprado libros de forma compulsiva sin caer en la cuenta de que no los iba a poder leer todos y de que muchos no valían la pena...

    Desde hace un par de años colecciono libros tanto en el Kindle como en el iPad. A veces me crea mala conciencia el hecho de leer en estos dispositivos, pero también tienen sus ventajas. Podría enumerar unas cuantas, pero me sonarían a deslealtad con los libros de siempre...

    Perdona que me hya ido por las ramas, pero tu escrito me ha llegado al alma y a mi atormentada conciencia sobre este asunto...

    Abrazos

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    1. No, no, no te has ido por las ramas, has hablado del tema de los libros y de lo que significan para nosotros/as. No necesitaría vivir 50 años pero creo que también he comprado en exceso. Mi lucha es siempre por moderar la compra y mantener la estantería de pendientes controlada. Sin embargo, igual que compras una cubertería o una vajillería y nunca usarás todos los platos y cuchillos, tampoco hay que tener solo los libros que alcanzarás a leer ¿no? :))

      Abrazos!!

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  19. Mi relación con los libros es íntima y pasional, por eso los subrayo, doblo las páginas (sacrilegio según algunos), hago anotaciones, los releo, lo huelo... Los ordeno por "intensidades"

    Por eso me ha encantado encontrar en este texto una amante de los libros que no me lo recrimina.

    Me he mudado muchas veces de casa y unas cuantas de ciudad, así que llegó un momento en que tuvimos que tomar una decisón, y fue desprendernos de algunos libros, cuando en una mudanza tuvimos que alquilar una furgoneta sólo para su traslado.

    Vuelvo a tener muchos libros, los que van conmigo desde siempre y de los que no quiero desprenderme y los nuevos, ya invaden el suelo del pasillo, creo que está llegando el momento de volver a elegir. Uf, qué pena, pero no me queda otra.

    Sigo poniéndome al día por aquí.

    Un beso,

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    1. Mi relación con los libros es parecida a la tuya, también íntima y pasional. Los subrayo, pongo exclamaciones, anotaciones (eso sí, a lápiz), también he doblado los vértices de las hojas, aunque últimamente he dejado de hacerlo.
      ¿Los ordenas por intensidades? Nunca se me hubiera ocurrido, que buen criterio :)

      Esa elección de desprenderme de libros nunca la he hecho aunque conservo libros en casa de mi madre que nunca me traje y allí siguen, alguna vez me traigo alguno.

      Me encantan estos intercambios de "manías", costumbres y devociones alrededor de los libros.

      Abrazos!!

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  20. Envidio tu biblioteca y tu capacidad lectora.
    Tener un problema en la vista y no poder leer debe ser lo más parecido al infierno... para personas como tú.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

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    1. Has dado en el clavo...un infierno.

      Abrazos!!

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  21. Espero que tu problema en el ojo haya desaparecido.

    Envidio a la gente que posee tantos libros y además los lee y además los extracta en magnificas reseñas como haces tú.

    Yo no tengo muchos, unos cuantos y de diversos temas...

    Yo soy muy anárquico a la hora de leer... a lo mejor leo un trozo de uno y voy para otro y así...

    Me gustan los libros, me atraen los antiguos...

    A veces he comprado algún libro por su título y por dentro era (me pareció a mí) un bodrio...

    Gracias por ayudarme a conocer los libros...

    Abrazo

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    1. Cada persona se aproxima a los libros de una manera diferente, tú lo haces de una manera, yo de otra y otros/as de mil maneras diferentes, lo importante es que el libro sea algo preciado (o eso es lo que yo siento).

      Gracias a ti por tus sinceros comentarios. Y un abrazo!!

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