SÁNDOR MÁRAI, “El último encuentro”
Este libro es mío, hacía casi diez años que lo había leído y
HLO, en una de sus entradas, habló de él y me entró el “gusanillo” de volverlo a leer. He disfrutado mucho con su lectura y creo que estaba más predispuesta a absorberlo, más y mejor, que hace una década. El libro está con una campana que me hizo, hace mucho, mi padre. Esa campana está hecha con piezas que manejaba mi padre, obrero metalúrgico, en la fábrica en la que trabajaba.
Esta novela es breve, 188 páginas. El título responde al último encuentro que tienen dos amigos después de cuarenta y un años sin haberse visto.
El argumento se basa en esa última entrevista que tienen dos amigos que lo son desde niños, amistad interrumpida por una traición. Uno espera al otro para que le conteste dos preguntas que lleva haciéndose desde hace cuatro décadas. Es una trágica historia de amistad y de amor. Es una reflexión sobre la búsqueda de la verdad, una verdad que, como dice el autor, hay que empezar a buscarla dentro de cada uno. Hay preguntas que no se pueden formular con palabras.
FRAGMENTOS:
--Sobre la AMISTAD…
“La gente no desea nada con más fervor que una amistad desinteresada. La desea con fervor, aunque sin esperanza” (p. 40).
“Estaría bien saber (…) si de verdad existe la amistad. No me refiero al placer momentáneo que siente dos personas que se encuentran por causalidad, a la alegría que les embarga porque en un momento dado de su vida comparten las mismas ideas acerca de ciertas cuestiones, o porque comparten sus gustos y sus aficiones. Eso todavía no es amistad. A veces pienso que la amistad es la relación más intensa de la vida… y que por eso se presenta en tan pocas ocasiones. ¿Qué se esconde detrás de la amistad? ¿Simpatía? Se trata de una palabra hueca, pero consistente,, cuyo contenido no puede ser suficiente para que dos personas se mantengan unidas, incluso en las situaciones más adversas, ayudándose y apoyándose de por vida… ¿por pura simpatía? ¿O se trata quizás de otra cosa?... ¿Habrá tal vez cierto erotismo en el fondo de cada relación humana? (…) Naturalmente, la amistad es algo distinto (…) Al erotismo de la amistad no le hace falta el cuerpo… no le es atractivo, resulta incluso inútil. Sin embargo, no deja de ser erotismo. En el fondo de todo amor, de todo cariño, de toda relación humana late el erotismo. (…) La amistad, así lo creo (…), la amistad es la relación más noble que pueda haber entre los seres humanos. (…) el amigo no espera ninguna recompensa por sus sentimientos. No espera ningún galardón, no idealiza a la persona que ha escogido como amiga, ya que conoce sus defectos y la acepta así, con todas sus consecuencias (…) ¿Qué valor tiene una amistad si sólo amamos en la otra persona sus virtudes, su fidelidad, su firmeza?. (…)Y si uno entrega a alguien toda la confianza de su juventud, toda la disposición al sacrificio de su edad madura y finalmente le regala lo máximo que un ser humano puede dar a otro, si le regala toda su confianza ciega, sin condiciones, su confianza apasionada, y después se da cuenta de que el otro le es infiel y se comporta como un canalla, ¿tiene derecho a enfadarse, a exigir venganza? (…) no tenemos ningún derecho a exigir ni la verdad ni la fidelidad de aquel a quien un día aceptamos como amigo… (pp. 97-100).
No hay un proceso anímico más triste, más desesperado que cuando se enfría una amistad (p. 123). …no hay nada en el mundo que pueda compensar una amistad. Ni siquiera una pasión devoradora puede brindar tanta satisfacción como una amistad silenciosa y discreta, para los que tienen la suerte de haber sido tocados por su fuerza (p. 124).
--Sobre los que son “DISTINTOS” de temperamento y de ritmo vital…
“Son muy pocas las personas cuyas palabras concuerdan con su existencia. Cuando eso sucede, se produce una de las maravillas más raras de la vida. (…) Quizás no se pueda hacer nada más que esto en la vida: adaptar a la realidad, con inteligencia y con atención, esa otra realidad irrevocable, el carácter personal. Esto es lo único que podemos hacer. Y sin embargo, así tampoco seremos más sabios, ni estaremos más resguardados frente a las adversidades… (pp. 144-145).
“… el alma humana sólo puede ayudar a otra alma humana si no es distinta, si sus puntos de vista, sus convicciones y su realidad secreta son parecidos… (p. 153).
--Una mujer INDOMABLE… amada por dos hombres, uno igual y otro distinto a ella…
“K. era salvaje por dentro, indomable: todo lo que yo podía darle, la riqueza, el rango social, el mundo adonde la conducía no tenían ningún valor para ella en el fondo; y ella no quería entregar a cambio ni una mínima parte de su afán de independencia y de libertad, puesto que ése era el verdadero contenido de su ser y de su carácter… (…). K. estaba orgullosa de la calidad noble y salvaje de su corazón y de su alma, de esa herencia que era como un veneno. Era una persona soberana, totalmente independiente y emancipada en su fuero íntimo, y tú lo sabes muy bien; y éstas son cualidades muy raras hoy en día, tanto en mujeres como en hombres. (…) No se dejaba ofender, ni se dejaba atemorizar por ningún desafío; no toleraba las limitaciones, en ningún sentido. Sabía otra cosa más que pocas mujeres saben: era consciente de la responsabilidad que conllevaban sus propios valores humanos” (pp. 155-156).
--Algo peor que la MUERTE…
“Hay algo peor que la muerte, peor que el sufrimiento… y es cuando uno pierde el amor propio. (…) Hay algo que duele, hiere y quema de tal manera que ni siquiera la muerte puede extinguirlo: y es cuando una persona, o dos, hieren ese amor propio sin el cual ya no podemos vivir una vida digna” (p. 168).
RECOMENDACIÓN: Os recomiendo que la leáis y os dejéis llevar por la tensión que genera la búsqueda de los protagonistas en lo más recóndito de su interior... Y, claro, dejaros llevar también por esa magnífica reflexión sobre la amistad y el amor.