Mostrando entradas con la etiqueta TOLSTOI León. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TOLSTOI León. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de agosto de 2012

LEÓN TOLSTOI Y PHILIP ROTH, celos y humillación...







LEÓN TOLSTOI, La sonata a Kreutzer. 

Compré esta novela porque en el comentario que hice de la obra de Catherine Millet, Celos. La otra vida de Catherine M., índigo me la propuso por tratar sobre los celos. La compré a través de internet en una librería de libros de segunda mano por 3 €.
La novela tiene 125 páginas y el título hace referencia a la importancia que tiene La Sonata a Kreutzer, primer tempo, el presto, de Beethoven, en el transcurso del drama de celos que centra la novela de Tolstoi. León Tolstoi (1828-1910) es un autor ruso suficientemente conocido dentro de la literatura universal y por ello no voy a sintetizar una biografía que se puede consultar sin ningún problema.
Esta obra se sitúa en el último periodo de su madurez creadora, unos años después de sus dos obras maestras: Guerra y paz y Ana Karenina. Es perceptible en esta obra el planteamiento místico y ascético de sus últimos años de vida. Tolstoi expone en esta obra los efectos destructores de las pasiones carnales e impuras abogando por la castidad o el matrimonio contrario a la sensualidad que lleva al adulterio y a los celos que carcomen a Pozdnyshev. La sonata narra la locura de los celos y el trágico desenlace en el que concluyen. Éste relata su historia en un viaje en tren.
 Adscrito a la corriente realista trató de reflejar fielmente la sociedad en la que vivía. Es una obra de madurez que expone la situación de otra época que puede reproducirse, por desgracia, en la actualidad con todo su dramatismo. Merece la pena leerla. Un fragmento:

 “Entonces empezó un juego de engaño mutuo. Yo sonreía fingiendo que me hallaba muy a gusto. El miraba a mi mujer como miran los mujeriegos a las mujeres bellas, simulando interesarse por el objeto de la conversación, cuando en realidad ya no le interesaba en absoluto. Mi mujer aparentaba indiferencia; pero, sin duda, la excitaban mis celos, disimulados por una sonrisa que tan bien conocía, y la mirada lasciva de él. Me fijé que sus ojos brillaban de un modo particular. Probablemente a consecuencia de mis celos se estableció entre ellos algo así como una corriente eléctrica que provocó expresiones, miradas y sonrisas recíprocas" (p. 90).



 PHILIP ROTH, La humillación.


He decidido poner enmienda a mi escaso acercamiento a este autor, esa es la razón por la que la semana pasada compré esta novela y la he leído en un pis pas. Está en el montón de libros (y alguna libreta) que tengo en la parte derecha de mi mesa de trabajo.
La novela tiene 155 páginas y el título está relacionado con la humillación que siente el protagonista, Simon Axler, cuando pierde la seguridad que necesita para actuar, para él eso significa, literalmente, desaparecer del mundo (p. 135).
Philip Milton Roth (1933) es un escritor estadounidense de origen judío, conocido sobre todo por sus novelas, aunque también ha escrito cuentos y ensayos. Entre sus obras más conocidas se encuentran: la colección de cuentos de 1959 Goodbye, Columbus, la novela El mal de Portnoy (1969), y su "trilogía americana", publicada en los años 1990, compuesta por las novelas Pastoral americana (1997), ganadora del Pulitzer, Me casé con un comunista (1998), y La mancha humana (2000).
La humillación (2009), relata los efectos que tiene, para el actor Simon Axler, la pérdida de su magia, su talento y la seguridad en si mismo para actuar, es decir, para lograr “convertir en real el mundo imaginado” sin fingir (p. 155). Esta pérdida provocará que su mujer se vaya, su público lo abandone y los críticos lo cuestionen, arrastrándolo al desánimo y la depresión al enfrentarse a las realidades de la vejez, la enfermedad y la muerte. Pero de pronto se inicia otra trama basada en el deseo erótico hacia una mujer (Pegeen) veinte años más joven que él y lesbiana. Como en gran parte de la obra de Roth en esta novela se explora la naturaleza del deseo sexual y la autocomprensión. El autor utiliza el monólogo íntimo para narrar, de forma un tanto errática, una relación erótica en la que muestra que el protagonista se encuentra solo frente a las fuerzas elementales del Eros y el Thánatos. En esta parte de la novela falta hondura reflexiva y el humor que caracteriza su obra. La historia recupera fuerza irónica con un final sombrío y espantoso.
Seguramente La humillación no figurará entre las grandes obras de P. Roth pero se deja leer y su escritura siempre hace atractiva cualquiera de sus novelas.