Mostrando entradas con la etiqueta GUEVARA Ernesto "Che". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GUEVARA Ernesto "Che". Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de mayo de 2011

ERNESTO CHE GUEVARA.


Ernesto Guevara, más conocido como «Che Guevara» (Rosario, Argentina, 1928 – La Higuera, Bolivia, 1967).
Fue político, escritor, periodista y médico. Guevara fue uno de los ideólogos y comandantes que lideraron la Revolución Cubana (1953-1959) que desembocó en un nuevo régimen político en ese país. Guevara participó desde entonces y hasta 1965 en la organización del Estado cubano desempeñando varios altos cargos de su administración y de su Gobierno.

Convencido de la necesidad de extender la lucha armada en todo el Tercer Mundo, el Che Guevara impulsó la instalación de focos guerrilleros en varios países de América Latina. Entre 1965 y 1967, él mismo combatió en el Congo y en Bolivia. En este último país fue capturado y ejecutado de manera clandestina y sumaria por el Ejército boliviano en colaboración con la CIA el 9 de octubre de 1967.

Mi padre admiraba profundamente al “Che”, se consideraba comunista en una España franquista que perseguía como auténticos demonios a los que consideraba “rojos”. Mi abuelo tenía ideas anarcosindicalistas, sus seis hijos no heredaron esa ideología, mi abuelo era muy parco en palabras y poco debió explicarles de lo que significaba el anarquismo y sus diferencias con el marxismo. Dudo que tuviera sino unas elementales nociones de la idea de libertad, de justicia social y de fraternidad entre los pobres. Mi abuelo era jornalero sin tierras en el Aragón pobre de la primera mitad del siglo XX, era además analfabeto, por tanto su ideología era muy elemental, que no simple.




Mi padre, y sus hermanos, heredaron esas ideas y se consideraron comunistas, creo que de la misma forma vital y existencial que mi abuelo se considebaba anarquista. Nunca supe bien la razón de que se consideraran comunistas y no anarquistas como su padre, aunque creo que está relacionado con el hecho de que mi padre escuchaba “Radio Pirenaica”. En una radio enorme, que estaba en la cocina, pasaba rato y rato hasta que lograba la conexión, siempre con la puerta de la cocina y del balcón, cerrados a cal y canto.





Radio España Independiente más conocida como La Pirenaica, por la leyenda de que se emitía desde algún lugar de los Pirineos, fue una emisora creada por el Partido Comunista de España en el marco de la creación de emisoras de radio por parte de diversos partidos comunistas de Europa durante la Segunda Guerra Mundial como un elemento más de la lucha de resistencia contra el fascismo. Esta emisora se creó a instancias de Dolores Ibárruri, Pasionaria y comenzó a emitir desde Moscú el 22 de julio de 1941, el apelativo de "estación pirenaica" se utiliza para eliminar la sensación de lejanía que podía significar para los oyentes de España el hecho de estar en Moscú.

La primera vez que oí hablar del Che fue en una de esas sesiones radiofónicas, yo era muy pequeña. Pregunté a mi padre quien era aquel Che y me dijo:

-- Un hombre valiente.

Desde entonces pensé que era un héroe de cuento de hadas.
Poco después el Che fue asesinado. Mi padre no lo creía, pensaba que era una mentira de los norteamericanos, le parecía imposible que le hubieran matado.




Recuperé al Che en el Instituto, cuando me acerqué con 15 años a las asociaciones estudiantiles. El Che era ya un mito, sus posters se vendían en muchos sitios, lo tuve en la cabecera de mi cama durante los años de estudiante, aunque no compartía su ideología. Su retrato fotográfico (el que inicia este post), obra de Alberto Korda, es una de las imágenes más reproducidas del mundo, tanto en su original como en variantes que reproducen el contorno de su rostro, para uso simbólico, artístico o publicitario, siendo uno de los iconos del movimiento contracultural.

El Che me recuerda a mi padre, su valentía, su integridad, su manera de entender la justicia social y su batallar y luchar constante como trabajador. Siempre se sintió orgulloso de ser un obrero, no envidiaba la riqueza ni las comodidades, sólo la cultura y la educación. Admiró al Che y para mi se convirtió, sin admirarlo, en un punto de referencia, por eso le dedico esta hagiografía hecha a mi manera personal y sin objetividad, por eso es una hagiografía.