Mostrando entradas con la etiqueta TURGUÉNEV Iván. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TURGUÉNEV Iván. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de abril de 2018

IVÁN TURGUÉNEV, Padres e hijos.

Fue como consecuencia de una reseña de Marcelo Z. sobre esta novela que decidí comprarla (pese a que estoy segura de esta circunstancia no he localizado la reseña en las etiquetas de su blog “Libros en estéreo”). Luego pasó tiempo hasta que decidí leerla, me suele suceder que compró un libro por impulso (o por leer una buena reseña) y luego se queda a la espera y pueden pasar días, meses o años.


Padres e hijos refleja los problemas generacionales que, adoptando formas diferentes, son un elemento siempre presente. La acción se sitúa en 1859, el joven Arcadi regresa a su casa después de haberse licenciado en la Universidad de San Petersburgo. Su padre viudo, Nicolái Kirsánov, le espera impaciente en el camino. Arcadi regresa a su casa con un amigo, Bazárov, al que ha invitado a pasar unas semanas con su familia.

Bazárov es un personaje conflictivo que acaba provocando problemas con Pável Petróvich, el hermano mayor de Nicolái. La defensa de los tradicionales valores rusos de Pável choca con los de Bazárov, que se declara nihilista y, por tanto, que lo valora todo desde un punto de vista crítico y no se doblega ante ninguna autoridad.
Un nihilista es la persona que no se inclina ante ningún tipo de autoridad, el que no acepta ningún principio de fe, por mucho respeto que éste le infunda (96). 
Además de los problemas generacionales resulta interesante el trasfondo histórico de la novela ya que el libro se publicó un año después de ser decretada la abolición de la servidumbre (1861). Turguénev siempre se mostró crítico con el sistema de servidumbre y así se refleja en la novela.

Un tercer aspecto interesante de la novela se refiere al papel secundario y subordinado de las mujeres con manifestaciones de clara misoginia en algunos personajes masculinos, especialmente Bazárov. 
Bazárov frunció el ceño. En la pequeña y poco atractiva figura de aquella mujer emancipada no había nada deforme. Sin embargo, la expresión de su rostro causaba una impresión desagradable. Involuntariamente, uno se sentía impulsado a preguntarle “¿Tienes hambre?, ¿te aburres?, ¿te ha intimidado algo’, ¿qué te hace estar tan inquieta? (…) había algo en ella que parecía arañarle el alma (147). 
En la novela hay muchos otros aspectos interesantes como el carácter ruso, el destino, los afanes de modernización siempre ralentizados, el arte y la belleza, la literatura, la ciencia y la medicina y otros muchos.

Bien escrita, hay una historia bien narrada y unos personajes creíbles y que despiertan nuestro interés. Igual que en su momento Marcelo Z la recomendó a quienes seguíamos su blog, hoy os la recomiendo yo a vosotros/as.