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viernes, 25 de febrero de 2011

JOHN BANVILLE, Los infinitos.



La novela la compré por recomendación de Herminia Luque, del blog Novela negra con lunares, está acompañado de Puppy, el perro del Guggenheim, en tamaño mini y en forma de goma para borrar. Me encanta el Puppy floreado y por eso compré la goma cuando estuve por última vez en Bilbao hace menos de un año (esta foto es mía).





La novela tiene 290 páginas y su título está referido al mundo de los dioses, pero intentaré afinar un poco más, creo que la intromisión de tiempos, y de humanos y dioses, arranca de cuando a Adam Godley, uno de los protagonistas de la novela, le vino la idea “de que en aquellos oscuros infinitos que llevaban perturbando sus cálculos durante tanto tiempo residían, precisamente, las radiantes soluciones al problema” (p. 196). Godley planteó la llamada hipótesis Brahma, en ella se postulaba el “cronotón”, concepto exquisito que hacía referencia a “la partícula primordial del tiempo” y que agujereaba la Teoría del Todo con “mi resplandeciente dedo gordo del pie” (p. 162). La serie de ecuaciones que formaban parte de la hipótesis Brahma, “abrió la cámara acorazada del tiempo” y el “reino hasta ahora inimaginado que revelé más allá de los infinitos era un nuevo mundo hacia el cual no zarparían arboladas carabelas” (pp. 210-211). En ese lugar nuevo y lejano era donde vivían los dioses. Ese mundo de los dioses era un “lugar pulido, cristalino, claro y centelleante, con todo tal cual es a este lado, sólo que invertido, e infinitamente inalcanzable. El mundo como espejo (…)” (p. 252). No sé si queda claro el título pero en todo caso es la justificación de una trama en que humanos y dioses se relacionan y se entrometen en la vida unos de otros, creo que se percibe también el extraordinario sentido del humor del autor.

Nunca me había costado tanto explicar el título de una novela...



John Banville (Wexford, 8 de diciembre de 1945), novelista irlandés, que fue candidato al Booker Prize con su obra Book of Evidence en 1989, año en el que ganó el galardón Guinness Peat Aviation Award. Es el editor literario del diario Irish Times y es colaborador habitual de The New York Review of Books. En 2005 ganó el Man Booker Prize por su novela The Sea (El mar).
Banville es conocido por su ingenio y su humor negro que muestran la influencia de Nabokov. Su primera incursión en el género de novela negra, El secreto de Christine, ha sido publicada tras el seudónimo de Benjamin Black.

“Los infinitos”, dice su autor, es una celebración del paganismo. La obra trata de las relaciones entre dioses y hombres. Durante una larga y única jornada de verano, la familia Godley se reúne en su finca de la campiña irlandesa, junto a las vías del tren, puesto que el patriarca, Adam, ha sufrido un ictus cerebral y se está muriendo. Su esposa Úrsula, su hijo Adam y su esposa Helena, así como su otra hija Petra pasarán allí un día, mientras un narrador omnisciente, que dice ser Hermes, hijo del viejo Zeus y de Maya, la cavernícola, va moviendo los hilos de los diferentes acontecimientos que irán sucediendo en esas horas. Los dioses son incapaces de amar, saben mucho de inmortalidad pero nada de amor, algo ligado a la mortalidad de los humanos y que los dioses desean.

La novela tiene constantes toques de humor y de fina ironía que te hacen sonreír en diversos momentos de la obra. Está muy bien escrita y se lee con placentera facilidad.

FRAGMENTOS:

-- “Cuando la oscuridad se desmenuza en el aire como terso y blando hollín y la luz se extiende despacio por el Este todo el género humano, menos sus miembros más desdichados, vuelve a vivir” (p. 9).

--- “El padre de los dioses está de morros. Siempre ocurre lo mismo cuando una de sus amadas, sin conciencia de lo que pasa, vuelve a lo suyo, es decir, a su compañero legítimo, como debe ser. ¿Qué esperaba? Se les presenta disfrazado, adopta la forma de toro, águila, cisne, o, como en el caso que nos ocupa, marido, y pretende que lo quieran: a él, y no a quien finge ser, como si fuera mortal como ellas” (p. 73).
JAJAJAJA…….. este fragmento es una muestra de ese humor del que os hablaba en el texto.

--- “Por encima de todo, os haríamos reconocer y aceptar que la naturaleza de lustra vida es trágica, no porque sea cruel ni triste -¿qué son la tristeza y la crueldad para nosotros?- sino porque es como es y el Destino no puede evitarse, y, sobre todo, porque moriréis y seréis como si nunca hubierais sido. Ésa es la diferencia entre nosotros y vuestro así llamado Salvador, de harinosa lengua; no pretendemos ser benignos, sólo somos festivos, y nos solazamos continuamente con el espectáculo de vuestros exámenes de conciencia y tribulaciones de espíritu” (p. 92).

RECOMENDACIÓN: es la primera obra que leo de este autor y me ha gustado, me ha resultado gratamente entretenida, con humor y muy bien escrita.