viernes, 18 de julio de 2014

FERDINAND VON SCHIRACH, El caso Collini.

Esta novela de 151 páginas, con un anexo que la alarga hasta 154, transcurre, en sus primeras 96 páginas, narrando una historia aparentemente intrascendente en la que un joven, Caspar Leinen, afronta la defensa de su primer caso. Fabrizio Collini es el autor del crimen que le toca por turno de oficio a Leinen.





Cuando solo quedan 55 páginas, la historia cambia de rumbo y es imposible dejar de leerlas de un tirón para acabar absolutamente consternada y desolada. La concisión y desnudez de que hace gala el autor para revelar el trasfondo del crimen, y las trampas de la justicia alemana de postguerra, son estremecedoras.
Al principio las carpetas le resultaban ajenas, apenas había entendido lo que leía. Pero poco a poco todo fue cambiando. En la habitación grande, desnuda, el papel empezó a cobrar vida, todo quería apoderarse de él, y al acostarse soñaba con aquellas carpetas. Cuando regresó a Berlín, había adelgazado dos kilos. Llevó cajas de cartón llenas de fotocopias al bufete, se fue a su casa, echó las cortinas y se pasó el fin de semana metido en la cama. El lunes visitó a Collini en el centro penitenciario. Y cuando siete horas después salió de la prisión, ya sabía lo que tenía que hacer (p. 96). 
Imposible explicar tanto en menos de diez líneas y alertarnos de que las siguientes páginas desvelarán las razones por las que un obrero jubilado de la Mercedes-Benz, asesina a un anciano sin motivos aparentes. 




Ferdinand von Schirach (Múnich, 1964), jurista alemán que se adentra en la ficción con esta novela publicada en el 2011, es nieto del líder de las Juventudes Hitlerianas, Baldur von Schirach (1907-1974), que se afilió con 18 años al Partido Nazi. Pronto se ganó la confianza de Hitler que lo nombró en 1929 jefe de la Unión Estudiantil Nacionalsocialista y llegó a ser, con 26 años, jefe de las Juventudes Hitlerianas, con el rango de Gruppenführer en las SA. Durante la II Guerra Mundial Hitler le nombró Gauleiter (líder de zona) de Viena. Fue detenido en 1945 y juzgado junto a otros oficiales nazis en los Juicios de Núremberg y condenado por cometer crímenes contra la paz y contra la humanidad. Fue confinado en Spandau durante veinte años. 

Llegué a esta novela por un programa de radio en el que se hablaba del pasado familiar del autor de El caso Collini. No debe ser fácil aceptar que un familiar próximo, un abuelo, ha sido una asesino nazi. Pese al interés que me despertó, no anoté el título de la novela, me quedó el nombre en la nebulosa (incapaz de recordarlo pero capaz de reconocerlo si oía hablar de él). Fue en el blog de Agnieszka donde leí una reseña sobre esta novela. Cuando sumé uno más uno, fue imposible no leerla. 

¿Qué temas trata la novela? La honradez dentro del mundo de la justicia (abogados, fiscales, jueces, condenados, representantes de los encausados, etc); la aprobación de leyes que entran en contradicción evidente con la defensa de los derechos humanos; la constatación de que la mayoría de los nazis que asesinaron en masa fueron personas que podemos catalogar de “normales”; el sufrimiento que las víctimas son capaces de soportar y la marca indeleble que queda de ello. Además hay otros muchos temas menores que también tienen relevancia en la novela. 

¿Es una novela redonda? No. Tiene defectos y no es menor el escaso interés que me ha generado la primera parte de la novela. Sin embargo parece que el autor prepara un trampolín, arduo y aburrido, pero necesario para despegar en las últimas páginas trepidantes. Me gusta su estilo conciso, claro, cortante y breve. No me extraña que su publicación haya provocado un incendiario debate y haya logrado un importante éxito en Alemania.

28 comentarios:

  1. Me gusta lo que cuentas acerca de esta novela; es muy interesante que la acción transcurra con tanta "normalidad" y de pronto se dé semejante giro cuando faltan tan pocas páginas... Si doy con ella, seguro que la traigo para casa.

    Besos.

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    1. En esta novela el contenido es lo fundamental, te hará pensar, ese es su gran valor.

      Besos!!

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  2. Otra vez, creo que me llevaste a un buen lugar. Siempre le echaba un ojo a este autor, pero nunca me animaba, no sé si por prejuicios o qué, pero lo que decís de la concisión y la contundencia pueden sobre mí en estos tiempos. Un abrazo.

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    1. Es interesante desde muchos puntos de vista, incluidos sus defectos.

      Abrazo!!

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  3. Cada vez que entro a tu blog respiro... suspiro y salgo lleno de sabiduría. De este autor me leí en una ocasión algunos cuentos del libro CRIMEN. Eran historias que en algún momento pasaron sus manos como abogado. Me gusta su lenguaje, pero te confieso que por momentos me aburrió. Creo que por eso no me los leí todos.

    abrazos
    carlos

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    1. No las he leído pero sé de esas narraciones. Y comprendo que pueda aburrir si se queda en su oficio.

      Me alagas en lo mejor que puedo ofrecer aquí. Pasar un rato respirando con tranquilidad :))

      Abrazos!!

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  4. El autor tiene un "pedigrí" que ¡madre mía! Pero bueno, él no lo eligió... y él es dueño y responsable de sus actos y no de los de su abuelo...

    Eres una lectora intesiva... intentaré leer alguna de las vnovelas que referencias...

    Saludos.

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    1. Es lo que dejó más pensativa cuando supe de él. ¿Cómo se asume ser nieto de un bárbaro cuyo fin era exterminar? No creo que pudiera asimilarlo bien.

      Es verdad, lo soy :)

      Saludos!!

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  5. Un reseña estupenda, como todas. Un beso.

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  6. Esa primera parte da como para atrás, pero esa segunda... pica la curiosidad.
    Bueno, el tema me interesa... no conozco al autor, así que voy a investigar un poco a ver si le doy oportunidad con ésta u otra novela (si ha publicado más...).

    Me gusta mucho ese fragmento de 'Alfonsina Storni'... ;)

    Petonets, cálido abrazo y buen finde (por fin)!!!!

    :)

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    1. Me parece que es su primera novela, al menos traducida, pero no lo sé con seguridad.

      Acabo de leer a Storni.

      Buena semana X y muchos muchos abrazos!!

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  7. "Concisión" es una palabra que describe bien el estilo de este autor. No necesita artificios, quiere contar algo, porque supongo, que efectivamente como la familia no la elegimos, para un alemán tener un abuelo nazi no puede ser un trago agradable A mí me gustó este libro, por lo conciso, y por como, sin parecerlo, cuenta mucho en poco.

    Abrazo!

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    1. Escribir de forma concisa no es fácil, bien lo sabe la literatura norteamericana que suele ir por ese camino. Desde mi punto de vista le falta rodaje. Eso sí, cuando llega al nudo de la historia, acierta. Eso quiere decir que será un autor a seguir y ver cómo evoluciona.

      Abrazo!!

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  8. Ya sabes que no es un tipo de lectura que me apasione, pero con eso de las últimas páginas me ha picado la curiosidad. Tomo nota.
    Abrazo!

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    1. Sí, lo sé. Sin embargo tiene su interés y sorprende más de lo que te esperas.

      Abrazo!!

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  9. Me sonaba mucho su apellido y en efecto, von Schirach fue un jerarca nazi muy conocido. Imagino que ser nieto de un personaje así y ser una persona lúcida genera muchas contradicciones internas además Alemania no es un país donde hayan cicatrizado las heridas de aquel régimen brutal e inexplicable. Se necesitan otras tantas décadas y aún así será dificil que llegué el olvido, si es que el olvido es necesario y no el permanente recuerdo.
    Abrazos

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    1. Von Schirach fue nazi de primera hora, ya ostentaba cargos importantes antes de la crisis económica de 1929 y del rápido ascenso del partido nazi.

      Hay mucho que asimilar en Alemania: el nazismo, la guerra fría, la RDA y la STASI, las leyes condescendientes con los nazis en la RFA.... mucha tela.

      Abrazos!!

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  10. No me sonaba de nada esta novela. Espero que no me cueste leer esas páginas antes de las 55 últimas, que has conseguido picarme la curiosidad...
    Por cierto, qué recuerdos me has despertado con Walt Whitman. No leía nada suyo desde los tiempos de la facultad... Y qué bueno Charlie Haden! Siempre nos quedará su música para disfrutarla.
    Besotes!!!

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    1. No cuesta leerlas pero resultan un tanto anodinas, al menos desde mi punto de vista.

      Whitman está presente siempre en mi vida lectora y Haden, al final he hecho una "entrada".

      Besos!!

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  11. Podría darle una oportunidad.
    Además tengo una amiga que es clavadita a Ferdinand! igual es una señal...
    ; )

    Besossss

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    1. Es breve, así que el riesgo no es excesivo, si se la das espero que te satisfaga. Las señales yo las suelo atender ;)

      Besos!!

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  12. Cuando lo tuve en mis manos, leí el vocablo 'von' y sentí que el libro poco menos que mordía. No tiendo a ser prejuicioso, pero en este caso, no se. Lo apunto, con reparos.
    Un beso!

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    1. No me extraña, sin embargo tiene interés aunque es una primera novela.

      Un beso!!

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  13. "...la constatación de que la mayoría de los nazis que asesinaron en masa fueron personas que podemos catalogar de “normales”" tal cual como los que hoy asesinan palestinos a diario.
    Según alcanzo a entrever el autor se introduce en un enjambre de condiciones que se llegan a condensar en un crimen, así el asesino es una consecuencia de una maquinaria criminal que es tan o mucho más culpable que quien materializa el acto. Una novela que sin duda devela la contaminación en que está inmerso el espíritu y sus consecuencias ya determinadas y predecibles. Un diagnóstico estético que pone en la balanza la participación y escalamiento de las tensiones sociales que desembocan en la permisibilidad del delito como alternativa resolutoria de un conflicto.
    Besos!!!

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    1. Es cierto Aristos, también asesinan justificando razones y desde la "normalidad".

      No, el asesino es víctima y acaba tomando esa decisión cuando la legalidad le niega la justicia. Tan honrado es que se entrega y no quiere defenderse, por eso le cuesta tanto al abogado llegar a las razones de este obrero jubilado.

      Besos!!

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  14. Me alegro que encontraras interesante a esta novela. Es increíble que los asesinos, nazis o no, parezcan gente "normal". La banalidad del mal, la a veces malentendida reflexión de Hannah Arendt, sigue vigente...

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    1. Exactamente, nadie como Arendt supo captar en Eichmann en Jerusalén, esa banalidad del mal que la dejó tan impresionada cuando asistió a dicho juicio.

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